Programa de Formación para el Octavo Centenario de Santa Isabel de Hungría.
Año Dos: EL ASPECTO ESPIRITUAL

 

9. SABER AFRONTAR LOS CAMBIOS.

LOS CAMBIOS PROFUNDOS DE LA VIDA

En adición a los cambios profundos en su vida que ella aceptó a la muerte de su esposo, Isabel atravesó por muchas dificultades, incluyendo el ser despojada de sus tierras heredadas y del ingreso de su marido, siendo expulsada del castillo, y sufriendo la persecución y la difamación de su persona por sus enemigos entre los vasallos de su marido. Ella también tuvo que tratar con la severidad de su confesor, Conrado de Marburgo. Pero siempre permaneció serena y alegre en Dios.

Ella dijo a una de sus criadas como manejar tales tribulaciones: "Debemos soportar esas cosas de buena gana, ya que es así en nosotros como lo es con el pasto que crece en el río: cuando el río está creciendo, el pasto es vencido y aplanado, y las aguas pasan sobre el sin hacer daño alguno. Cuando la inundación se termina, el pasto se yergue y crece en su vigor, alegre y encantadoramente. Debiéramos hacer lo mismo cuando es necesario: nos doblegamos y humillamos a nosotros mismos, y después nos erguimos alegremente y con mucho gusto.

Nosotros atravesamos por muchas de esas cosas, como lo es cuando perdemos nuestro trabajo, cuando pasamos por dificultades financieras, si somos malentendidos en el trabajo, o porque tenemos a quienes chismean sobre nosotros y atacan nuestra reputación. Debiéramos recordar que San Francisco rezaba diciendo "Mi Dios y mi todo", porque el se preocupaba muchísimo mas por lo que Dios pensaba de él, que por aquello que los otros hicieran. El supo que "la perfecta alegría" no yace en que las cosas sucedan a nuestra manera, sino en sufrirlas y soportarlas pacientemente. Debemos estar siempre preparados para sobrellevar estas cosas como cargar la cruz de Cristo, aceptar golpes en unión con Jesús y esos azotes que él recibió durante su Pasión, tal y como lo hizo Isabel.

Reflexión Espiritual.

¿Acepto yo la tribulación, y las dificultades materiales y espirituales, como la voluntad de Dios? ¿Considero yo tales cosas como un seguir a Cristo, cargando su cruz, y me doy cuenta de que yo puedo experimentar "la perfecta alegría" al hacerlo? ¿Alcanzo a ver que tal camino, en el cual parezco débil, me fortalece y no me rompe, sino que me libera?

Escritura.

[Jesús] Dijo: "El Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día." Decía a todos: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará. (Lucas 9. 22-24)

Documento OFS.

"…y sigan a Cristo, pobre y crucificado, confesándolo aun en las dificultades y persecuciones."

(Regla OFS Capítulo II, 10)