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Programa de Formación por el Octavo Centenario de Sta. Isabel de Hungría
Mes 7. Encuentro
con el pobre, viendo a Cristo en el pobre. Sta. Isabel es mejor conocida por su
amor por el pobre, algo que refleja el verdadero espíritu franciscano. Nuestro deber este año es explorar su vida en
relación a nuestra llamada como franciscanos seglares. Podemos aprender mucho de su ejemplo y el
ejemplo de San Francisco sobre cómo aproximarnos y encontrarnos con el pobre. Primero que todo, debemos ver al pobre
como al mismo Cristo. San Francisco
dijo, “Cuando ves a un pobre, ves un espejo del Señor y de su madre pobre.”. (II
Celano 85). Cuando Isabel bañaba y
cubría a un hombre pobre en su hospital en Marburg, ella le decía a su
compañera Irmingard: "Cuán felices somos en poder lavar, vestir y
alimentar a de esta manera a nuestro Señor”. (Declaraciones de las cuatro doncellas).
Para
cada uno de los pobres nosotros tenemos que estar listos para reconocerlos. Pero,
¿no estamos mas bien nosotros llenos de prejuicios, y juzgamos
duramente la vida de otros, especialmente de aquellos quienes están luchando
con la pobreza? San –Francisco hizo que
uno de sus frailes pidiera perdón luego que él había juzgado fuertemente las
intenciones de un hombre pobre (II Celano 85). Isabel sabía que era importante
encontrar y conocer la vida de los pobres antes incluso de comenzar a
ayudarles. Su compañera, Isentrude testificó:
"Ella preguntaba donde vivían ellos, de tal manera que conociéndoles se
identificaba con la misericordia y con la compasión. No importaba que tan lejos vivían en sus
pobres casas y no importaba que tan sucio o difícil era el camino, ella los
visitaba, entrando en sus destartaladas habitaciones”. (Declaraciones de las
cuatro doncellas). Nuestra Regla de la OFS nos pide
tener “sentido de fraternidad”. Para
hacer esto nosotros debemos estar dispuestos a entrar en la vida de los pobre y estar dispuestos que ellos entren en la
nuestra. Esto fue lo que Isabel hizo
cuando ella actuó como madrina de la gente pobre y atendió los funerales de los
pobres. Nuestra Regla nos exige el “identificarnos
con todos los hombres, especialmente con los mas humildes”. San
Francisco dijo que él no quería que sus frailes se sentaran en buenos asientos
cuando los pobres debían sentarse en el suelo.
Isabel se puso entre las mujeres más pobres cuando se encontraba en los
servicios litúrgicos en la Iglesia. Por
esto, los pobres reconocían que su amor por ellos era auténtico. Nuestra Regla también nos pide crear
“condiciones de vida digna de criaturas redimidas por Cristo”. De tal manera,
es necesario no solamente ofrecer ayuda monetaria. Debemos trabajar para que la situación del
pobre pueda ser mejorada y hacer que sea realmente dignificada su humanidad.
Isabel hizo esto con los pobres afectados por la hambruna en Thuringia. Ella no solamente les dio alimento y ropa,
pero una oportunidad de trabajar y apoyarles.
Ella también trabajó para darles una vida espiritual ayudándoles a
acercarse a los sacramentos. Por encima de todo, Isabel divulgó
la alegría franciscana a todos los enfermos y a los pobres a quienes atendía,
cuando los encontraba con “una gran gozo” (Testimonio de las cuatro doncellas).
Su estilo único de amor por el pobre es representado en la historia del pan que
ella estaba llevando en su falda para los pobres que se cambió en rosas. Aun cuando es una leyenda, y que de hecho ha
sido contada en la vida de muchas santas,
su verdad histórica literal es cuestionable en el caso de Isabel, pero
es una reflexión real sobre la actitud en la cual ella se aproximaba a los
pobres. La belleza y la fragancia de las
rosas representa la actitud en la cual nosotros debemos acercarnos a los pobres
–y demuestra cuan bello es el amor de Dios por ellos mismos. Nos recuerda que
nosotros debemos traer el amor de Dios de esta forma a cada uno que nos
encontramos. Reflexión Espiritual ¿Estoy lista/o para dejar las
apariencias cuando considero las vidas y las apariencias de los pobres y
desamparados? ¿Hago juicios apresurados o hago un esfuerzo
para descubrir su verdadera situación? ¿Estoy
en conocimiento que cuando yo me encuentro con el pobre tengo frente a mi la imagen del mismo Cristo? ¿Como debo reaccionar al
saber esto? ¿Como podemos establecer fraternidad
e igualdad entre los mas pudientes y los mas pobres de nuestra parroquia? Al encontrarme con los otros, los enfermos y
los pobres, y todos esos necesitados, les doy cosas como pan, que es
absolutamente necesario para sus vidas, y les doy rosas, que le dan alegría y
esplendor? Escritura “El rico y el pobre se encuentra, Yavé hizo a
ambos”. (Proverbios 22:2). [Jesús decía]: "Cuando des un almuerzo o
una comida, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni
a vecinos ricos, porque ellos también te invitarán a su vez y recibirás de
ellos lo mismo que diste. Al contrario,
cuando ofrezcas un banquete, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos,
a los ciegos, y serás feliz porque ellos no tienen con qué pagarte. Pero tu
recompensa la recibirás en la resurrección de los justos”. (Lucas 14:12-14). "Cuanto hicieron con alguno de estos mis hermanos mas pequeños, lo
hicieron conmigo”. (Mt. 25:35-26, 40) Documentos
Franciscanos El sentido de fraternidad los hará felices y
dispuestos a identificarse con todos los hombres, especialmente con los más
humildes, para los cuales se esforzarán en crear condiciones de vida dignas de
criaturas redimidas por Dios. (OFS Regla II, 13).
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