Programa de Formación por el Octavo Centenario de Sta. Isabel de Hungria

 

Año Dos: EL ASPECTO ESPIRITUAL

Mes 2. Juventud y Formación; Desapego de las cosas por Dios; este hogar y aquél del cielo.  

Conocemos hoy de lose estudios que se han realizado a nivel de la psicología que cada ser humano posee desde el principio de su ser, una habilidad para asimilar realidades espirituales y actuar sobre ellas. Esta percepción y la necesidad por la vida espiritual recorren toda la vida del ser humano.  No es algo que podamos evitar incluso hasta la total madurez de nuestra vida.  Para todos debe ser un esfuerzo diario y constante hacia la conversión.  

Conversión, que es el concepto franciscano central de penitencia, significa llegar a poner a Dios en el centro de nuestras vidas.  De acuerdo a San Francisco, es lo que expresa verdaderamente lo que somos en nuestro interior.  Si amamos a Dios y hacemos penitencia, mientras conformamos nuestros corazones a Cristo, produciremos frutos abundantes que mejorarán no solamente nuestras vidas pero las vidas de quienes entran en contacto con nosotros.   

Teniendo una auténtica relación de amor con Dios, hará que los sacrificios que hacemos por El y por los otros en Cristo, hará que todo sea mas fácil.  Santa Isabel hizo estos sacrificios por Dios, cada día desde su niñez, lo cual ayudó a su santidad.   

Mientras nos esforcemos a una conversión continua, debemos recordar constantemente que nuestro verdadero hogar es el cielo.  Debemos pensar primero en las realidades eternas, como lo hizo Santa Isabel, en lugar de tener en mente las riquezas terrenas o la popularidad.  

Reflexión Espiritual 

¿Tenemos a Dios verdaderamente en el centro de nuestras vidas? ¿Estoy permitiéndole día a día que El cambia mi vida a su propia imágen? ¿Pienso con frecuencia de mi vida future? ¿Enseño a mis hijos a pensar en Dios desde el comienzo de sus vidas? ¿Les enseño a sacrificarse por El?  

Escritura 

"Yo soy Yavé tu Dios, el que te sacó de Egipto, país de la esclavitud.  No tengas otros dioses fuera de mi” (Exodo 20:2-3).  

"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.  Este es el primero y el más importante de los mandamientos.  Pero hay otro semejante a éste:  Amarás a tu prójimo como a ti mismo " (Mt  22: 37-40). 

"Por qué, pues, tantas preocupaciones? ¿Que vamos a comer? O ¿que vamos a beber? O ¿con que nos vestiremos? Los que no conocen a Dios se preocupan por esas cosas. Pero el Padre de ustedes sabe que necesitan todo eso.  Por lo tanto, busquen primero el Reino (de Dios) y todo lo bueno que éste supone y esas cosas vendrán por añadidura.” (Mt 6:31-33 and Lk 12:29-31). 

De la Regla de la OFS 

"(Todos aquellos que hacen penitencia) todos los que aman al Señor con todo el corazón, con toda el alma y la mente y con todas sus fuerzas y aman a sus prójimos como a sí mismos, y aborrecen sus cuerpos con sus vicios y pecados, y reciben el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo y hacen frutos dignos de penitencia” (Carta de San Francisco a todos los hermanos y hermanas de penitencia). 

"Como hermanos y hermanas de penitencia, en fuerza de su vocación, impulsados por la dinámica del Evangelio, conformen su modo de pensar y de obrar al de Cristo, mediante un radical cambio interior, que el mismo Evangelio denomina con el nombre de “conversión”; la cual debido a la fragilidad humana, debe actualizarse cada día. (Regla  7).