PRESIDENCIA DEL CONSEJO INTERNACIONAL DE LA OFS

PROYECTO DE FORMACIÓN PERMANENTE

FICHA MENSUAL

ENERO 2010

 

SECCIÒN I: TEMA MENSUAL

 

Tema I: Profesión en la OFS

Basado en la conferencia presentada por Fr. Felice Cangelosi, OFMCap, en el Capítulo General OFS de 2008, n. 7-9

Ewald Kreuzer, OFS

 

 

 

Introducción

Los Hermanos y Hermanas de la Orden Franciscana Seglar hacen su Profesión durante una celebración específica de acuerdo al Ritual propio de la OFS. Esta celebración constituye el momento fundacional de la identidad del profeso. La Profesión es una acción de Dios y un acontecimiento salvífico. Habilita a los hermanos y hermanas para hacer la promesa de vivir la vida evangélica franciscana y produce en ellos efectos particulares dentro del Pueblo de Dios. La celebración refleja la manera en que la Iglesia ve la Profesión en la Orden Franciscana Seglar.



Resumen de Profesión en la OFS: don y compromiso, de Fr. Felice Cangelosi, OFMCap, (n. 7-9) y comentarios.


n. 7. Tanto las Constituciones como el Ritual insisten en una relación Bautismo-Profesión. Ser miembros de la Orden Franciscana Seglar y profesar en ella tiene como meta ayudar a una persona a “vivir con mayor empeño y fidelidad la gracia y la consagración bautismal” (Ritual OFS 12).


La Profesión produce efectos particulares sobre el organismo sobrenatural de un cristiano, generado por el Bautismo. La Profesión en la Orden Franciscana Seglar ha sido definida como el "Memorial del Bautismo", como un movimiento que desde el pasado llega al presente y por el cual lo que sucedió en el pasado ahora se hace presente y eficaz a través del poder del Espíritu Santo. A través de la Profesión el potencial implícito de bautismo se hace explícito y se actualiza.

 
La Profesión, tanto de los religiosos como de los franciscanos seglares, debe ser considerada como una epifanía o manifestación del bautismo. En la celebración de la Profesión la específica vocación seglar franciscana, sellada por la acción corroborante del Espíritu, enriquece al organismo bautismal y le confiere una plenitud para dar testimonio de Cristo y para la edificación del cuerpo eclesial
.


El bautismo es el signo visible del comienzo de una "nueva vida" en Cristo. Con la Profesión,  un franciscano seglar dice "Sí" a una forma específica de cómo seguir a Cristo, viviendo el Evangelio en el mundo siguiendo las huellas de San Francisco. Esta es una vocación muy personal. De hecho, la Profesión es una respuesta muy personal al amor y a la gracia de Dios. Cada franciscano seglar está llamado a ser un miembro activo en un “equipo” global (llamado Fraternidad u Orden) para la edificación del cuerpo de Cristo que es la Iglesia.

 
n. 8. La relación fundamental del cristiano con la Iglesia se establece por el Bautismo, puesto que éste incorpora a los hijos e hijas engendradas por el agua y el Espíritu Santo en el Pueblo de Dios, que es el Cuerpo de Cristo. La Profesión da lugar a una nueva relación con la Iglesia, o más bien, la relación básica del bautismo, renovada y perfeccionada en la confirmación, se hace "más fuerte" y "más cercana".

 

 

La Profesión en la Orden Franciscana Seglar desarrolla e intensifica esa relación en la persona que está bautizada y confirmada. Si bien no es diferente de la de cualquier persona bautizada y confirmada, la profundidad de la relación de un franciscano seglar profeso con la Iglesia es más fuerte y más cercana.

En el mundo de hoy podemos escuchar a la gente diciendo: "Jesús sí, Iglesia no".
Muchos están decepcionados por la Iglesia, el Papa, los sacerdotes... Critican la forma en que los cristianos practican su fe en la vida diaria. Estas voces son un reto para nosotros, como franciscanos seglares. La Iglesia es el "cuerpo de Cristo" – todos nosotros - y si una parte sufre, todo el cuerpo sufre. Sigamos, pues, a San Francisco y reconstruyamos juntos la Iglesia practicando lo que dijimos en nuestra Profesión: “dar testimonio del Reino de Dios y [...] edificar un mundo más fraterno y evangélico, junto con los hombres de buena voluntad " (Ritual OFS 29).

 
n. 9. La preocupación de la Regla, las Constituciones y el Ritual es poner de relieve la necesidad de vivir como miembros auténticos de la Iglesia, en consonancia con el vínculo más fuerte y más cercano que se establece con la Iglesia por la Profesión. Se trata, ante todo, de un vínculo de comunión, y este es el elemento fundamental de la Iglesia, que ha de ser afirmado en la vida cotidiana real.

 
El deber de dar testimonio, al que los franciscanos seglares están llamados en primer lugar por el bautismo y luego por la Profesión, surge precisamente de la esencia más íntima de la Iglesia, que es una comunión de fe y amor. La insistencia de la Regla y las Constituciones en el testimonio debe hacer cada vez más conscientes a los hermanos y hermanas de la Orden Franciscana Seglar del hecho de que su existencia en la Iglesia sólo se justifica por la autenticidad de sus vidas. A los hermanos y hermanas de la penitencia se les pide que ofrezcan constantemente, en todas las circunstancias de la vida, la prueba suprema de su fidelidad a Dios, dar razón de la esperanza que hay en ellos al mundo, testimoniar de modo inconfundible s
u fidelidad a la alianza establecida con la Iglesia y con la Fraternidad en el momento de su Profesión.

 


Cristo no tiene más manos  que las nuestras para hacer Su obra hoy
No tiene más pies que los  nuestros pies para guiar a los hombres por el camino
No tiene más boca que la nuestra para contar a los hombres como murió Él
no tiene más ayuda que la nuestra para llevarlos a Su lado.


Somos la única Biblia que el mundo indiferente leerá,
Somos el evangelio de los pecadores, somos el credo del que se burla;
Somos el último mensaje del Señor, dado en palabra y obra;
¿Qué sucede si las letras están torcidas? ¿Qué pasa si la impresión es borrosa?


¿Y si nuestras manos están ocupados con un trabajo que no es el suyo?
¿Qué pasa si nuestros pies están caminando donde está la seducción del pecado?
¿Qué pasa si nuestra lengua habla de cosas que sus labios rechazarían?
¿Cómo podemos esperar ayudarle o acoger su regreso?


 Poema de Annie Johnston Flint

 


 
Preguntas para la reflexión y el diálogo en Fraternidad


1. ¿Por qué la relación básica del bautismo de un franciscano seglar profeso con la Iglesia se hace "más fuerte" y "más cercana" al profesar en la OFS?


2. ¿Cuáles son algunas de las consecuencias de profesar en la OFS?

3. ¿Es la Profesión de la OFS una obra del hombre o de Dios?

4. ¿Por qué Profesión no es una celebración privada, sino un acto público y eclesial?

 

SECCIÒN II: MENSAJE ESPIRITUAL

 

Tema I: El Bautismo del Señor. La Profesión en la OFS se edifica sobre nuestro bautismo

Fr. Amando Trujillo Cano, TOR

 

 “…Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, llenándolo de poder. Él pasó haciendo el bien

y curando a todos los que habían caído en poder del demonio, porque Dios estaba con él” (Hch 10, 38).

 

Introducción

 

El bautismo de Jesús es una fiesta litúrgica que cierra el tiempo de Navidad y abre el tiempo Ordinario. Por lo tanto, nos hace sentir como si tuviéramos un pie en casa y el otro en camino hacia el trabajo o la escuela. Es una fiesta de transición entre los días en que hemos celebrado el Misterio de la encarnación del Hijo de Dios entre nosotros y las semanas en que vivimos nuestra fe en condiciones ‘mas ordinarias’ y la celebración del Misterio de nuestra salvación se va desarrollando paso a paso hasta llegar al siguiente tiempo fuerte. 

 

El Bautismo del Jesús representa también para él una transición, el inicio de su vida pública. Por medio de este acto se une en solidaridad redentora con el pueblo de Dios que esperaba al Mesías y con todos los pecadores. El Espíritu que lo había concebido en el seno de María y lo había guiado mientras crecía en edad, sabiduría y gracia, ahora lo unge para que inicie su misión mesiánica como el Hijo de Dios y en una actitud de Siervo de Dios que llegará a dar la vida por el rescate de muchos. En el Evangelio de Lucas Jesús está en actitud orante cuando, inmediatamente después de ser bautizado, una teofanía o manifestación divina tiene lugar: los cielos se abren, desciende sobre él el Espíritu y el Padre afirma: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.» Todo esto nos indica que Jesús vive intensa e profundamente este evento de su vida en comunión trinitaria. A lo largo de su ministerio Jesús desarrollará su misión de hacer el bien y liberar del mal impulsado por el Espíritu que lo ungió en el Jordán.

 

Nuestro bautismo

 

Por el Espíritu Santo que hemos recibido en el bautismo, fuimos hechos –en el Hijo- hijas e hijos amados de Dios e incorporados a la Iglesia, pueblo de Dios, y se nos confió como miembros de ésta la misión de continuar la obra de Jesús en el mundo. Hemos de realizar esta misión en actitud de fe y servicio, dándonos a los demás cada día y creciendo en generosidad y fidelidad al Evangelio. El bautismo actúa en nosotros la más grande transformación que podamos experimentar en la vida, nos otorga la semilla de la vida divina que hemos de hacer crecer hasta que florezca y dé frutos del Reino y alcance su madurez plena en el encuentro definitivo con Dios.

 

El bautismo y la Profesión OFS

 

Por su parte, los franciscanos seglares han profundizado su identidad de bautizados con todas las consecuencias en el ámbito de ser miembros vivos de la Iglesia y del actuar, como lo expresa la Regla de la OFS:

 

“Sepultados y resucitados con Cristo en el Bautismo, que los hace miembros vivos de la Iglesia, y a ella más estrechamente vinculados por la Profesión, háganse testigos e instrumentos de su misión entre los hombres, anunciando a Cristo con la vida y con la palabra” (Regla OFS 6).

 

No olvidemos que el Ritual de la OFS, en sus ‘Anotaciones previas’, sección 1, intitulada ‘Naturaleza de la Profesión en la O.F.S.’, afirma que quienes se han comprometido “a seguir a Jesucristo y a vivir el Evangelio en Fraternidad, ingresando en la Orden Franciscana Seglar [,] expresan así su gran estima por el don del bautismo, que en ellos se revela cada vez más pleno y fructífero” (n.1). El mismo Ritual expresa aún más claramente esta conexión entre bautismo y Profesión en la palabras iniciales de la fórmula de Profesión:

“Yo, N.N., habiendo recibido esta gracia de Dios, renuevo las promesas del bautismo y me consagro al servicio de su Reino…” (Ritual OFS 31).

Terminemos esta reflexión con unos extractos de los sermones de san Gregorio Nacianceno sobre el Bautismo de Cristo:

 “Cristo es iluminado: dejémonos iluminar junto con él; Cristo se hace bautizar: descendamos al mismo tiempo que él, para ascender con él […] Honremos hoy nosotros, por nuestra parte, el bautismo de Cristo, y celebremos con toda honestidad su fiesta […] Ojalá que estéis ya purificados, y os purifiquéis de nuevo [...] para que, como astros en el firmamento, os convirtáis en una fuerza vivificadora para el resto de los hombres; y los esplendores de aquella luz que brilla en el cielo os hagan resplandecer, como lumbreras perfectas…” (Sermón 39).

 

Preguntas para reflexión y discusión

 

1.      ¿Qué significó para Jesús su bautismo en el Jordán?

 

2.      ¿Conozco la fecha de mi bautismo y la celebro de alguna manera? Además de los cumpleaños, ¿cómo podríamos celebrar en Fraternidad el bautismo de cada integrante?

 

3.      ¿Cómo vivo la relación entre mi bautismo y mi Profesión en la OFS?

 

SECCIÒN III: DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

 

Bloque 1: Mensaje del Papa Benedicto XVI para XLIII Jornada Mundial de la Paz

SI QUIERES PROMOVER LA PAZ, PROTEGE LA CREACIÓN

Parte I: No. 1-6

Fr. Amando Trujillo Cano, TOR

 

Introducción

 

En esta tercera sección de la ficha mensual queremos abordar temas sobre la Doctrina Social de la Iglesia para darles seguimiento a las Conclusiones del Capítulo General de la OFS de 2008, que insistían en la formación de los franciscanos seglares en este tema para promover su participación consciente y activa en la sociedad. En este primer año los temas estarán distribuidos en dos bloques, el primero versará sobre el Mensaje del Papa Benedicto XVI para la celebración de la XLIII Jornada Mundial de la Paz, del 1 de enero de 2010, cuyo tema es: Si quieres promover la paz, protege la creación, y será desarrollado en los tres primeros meses. El segundo presentará los principios de la Doctrina Social de la Iglesia a partir del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, publicado en 2004 por el Pontificio Consejo de Justicia y Paz, y será expuesto en los restantes meses del año.

 

Fragmentos del Mensaje del Papa Benedicto XVI para de la XLIII Jornada Mundial de la Paz. (1-6). 

 

1. “…El respeto a lo que ha sido creado tiene gran importancia, puesto que «la creación es el comienzo y el fundamento de todas las obras de Dios», y su salvaguardia se ha hecho hoy esencial para la convivencia pacífica de la humanidad. En efecto, aunque es cierto que, a causa de la crueldad del hombre con el hombre, hay muchas amenazas a la paz y al auténtico desarrollo humano integral […], no son menos preocupantes los peligros causados por el descuido, e incluso por el abuso que se hace de la tierra y de los bienes naturales que Dios nos ha dado ...”

2. “… [E]l desarrollo humano integral está estrechamente relacionado con los deberes que se derivan de la relación del hombre con el entorno natural, considerado como un don de Dios para todos, cuyo uso comporta una responsabilidad común respecto a toda la humanidad, especialmente a los pobres y a las generaciones futuras […] Contemplar la belleza de la creación es un estímulo para reconocer el amor del Creador, ese amor que «mueve el sol y las demás estrellas»”.

3. Hace veinte años […] el Papa Juan Pablo […] escribía […] que la conciencia ecológica «no debe ser obstaculizada, sino más bien favorecida, de manera que se desarrolle y madure encontrando una adecuada expresión en programas e iniciativas concretas». También […] Pablo VI […] en 1971, señaló que […] «no sólo el ambiente físico constituye una amenaza permanente: contaminaciones y desechos, nuevas enfermedades, poder destructor absoluto; es el propio consorcio humano el que el hombre no domina ya, creando de esta manera para el mañana un ambiente que podría resultarle intolerable…».

4. “...¿Cómo permanecer indiferentes ante los problemas que se derivan de fenómenos como el cambio climático, la desertificación, el deterioro y la pérdida de productividad de amplias zonas agrícolas, la contaminación de los ríos y de las capas acuíferas, la pérdida de la biodiversidad, el aumento de sucesos naturales extremos, la deforestación de las áreas ecuatoriales y tropicales? ¿Cómo descuidar el creciente fenómeno de los llamados «prófugos ambientales» […]? ¿Cómo no reaccionar ante los conflictos actuales, y ante otros potenciales, relacionados con el acceso a los recursos naturales? Todas éstas son cuestiones que tienen una repercusión profunda en el ejercicio de los derechos humanos como, por ejemplo, el derecho a la vida, a la alimentación, a la salud y al desarrollo.

5. “…. Por tanto, resulta sensato hacer una revisión profunda y con visión de futuro del modelo de desarrollo, reflexionando además sobre el sentido de la economía y su finalidad, para corregir sus disfunciones y distorsiones […] La humanidad necesita una profunda renovación cultural; necesita redescubrir esos valores que constituyen el fundamento sólido sobre el cual construir un futuro mejor para todos. Las situaciones de crisis por las que está actualmente atravesando —ya sean de carácter económico, alimentario, ambiental o social— son también, en el fondo, crisis morales relacionadas entre sí. Éstas obligan a replantear el camino común de los hombres. Obligan, en particular, a un modo de vivir caracterizado por la sobriedad y la solidaridad […] Sólo de este modo la crisis actual se convierte en ocasión de discernimiento y de nuevas proyecciones”.

6. “…La armonía entre el Creador, la humanidad y la creación que describe la Sagrada Escritura, se ha roto por el pecado de Adán y Eva, del hombre y la mujer, que pretendieron ponerse en el lugar de Dios, negándose a reconocerse criaturas suyas [...] El ser humano se ha dejado dominar por el egoísmo, perdiendo el sentido del mandato de Dios, y en su relación con la creación se ha comportado como explotador, queriendo ejercer sobre ella un dominio absoluto [...] Todo lo que existe pertenece a Dios, que lo ha confiado a los hombres, pero no para que dispongan arbitrariamente de ello [...] Así, pues, el hombre tiene el deber de ejercer un gobierno responsable sobre la creación, protegiéndola y cultivándola”.

Preguntas para reflexión y discusión

 

1.        ¿Cómo se abusa de la tierra y de los bienes naturales que Dios nos ha dado en mi alrededor?
¿Soy parte del problema o de la solución?

 

2.        ¿Qué características debe tener un modelo de desarrollo socio-económico para que sea verdaderamente humano e integral y respete la dignidad de la creación? ¿Qué sentido tiene que tener la economía en el mundo de hoy?

 

3.        ¿Cómo pueden los franciscanos seglares contribuir a una profunda renovación cultural de la humanidad? ¿Cómo puedo llevar un modo de vivir caracterizado por la sobriedad y la solidaridad?