Orden Franciscana Seglar

Ordo Franciscanus Sæcularis

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Letra: Niños en oración por la paz 

Alepo, 27 noviembre 2016

Domingo I de Adviento

A todos los hermanos de la Orden de los Hermanos Menores

a las hermanas Clarisas

a las hermanas y hermanos de la Orden Franciscana Seglar

a todas las mujeres y hombres de buena voluntad

Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial”. Mt 18,10

Queridos hermanos y hermanas,

¡la paz del Señor sea con vosotros!

Hace tiempo que, como Hermanos Menores, estamos preocupados por la situación que están viviendo nuestros hermanos junto con los cristianos y toda la población de Siria. No hace mucho, lanzamos un llamamiento a la comunidad internacional para que intensifique los esfuerzos para detener la guerra y los sufrimientos de la población civil, y para que se hagan todos los esfuerzos posibles para alcanzar la paz.

Ahora, al comienzo del Adviento, tiempo en el que el Señor Jesús nos invita con insistencia a velar y rezar, deseamos proponer a todas nuestras comunidades la iniciativa “niños en oración por la paz”. Nacida de una idea  de “Ayuda a la Iglesia Necesitada” queremos adherirnos a ella como Orden de Hermanos Menores y queremos relanzarla a nivel internacional con una periodicidad mensual.  Es una iniciativa que surge de la conciencia de que el Rey del universo, el Rey de la paz, es la fuente verdadera de toda paz.  A ella ya se ha unido nuestra parroquia de San Francisco en Alepo, marcada duramente por la tragedia de la guerra y tenazmente anclada a la esperanza de la paz. 

Desde Alepo lanzamos ahora nuestra invitación al mundo entero. A partir del Adviento de 2016 deseamos adherirnos a esta iniciativa como Orden de Hermanos Menores y la proponemos a todas nuestras comunidades, a las parroquias y escuelas confiadas a nuestro cuidado pastoral y a todas las realidades cercanas a nosotros, invitando a difundirla también entre las otras realidades eclesiales y religiosas presentes en el territorio en el que vivimos y trabajamos como hermanos menores.  Estamos convencidos de que el Señor escuchará el grito de sus “pequeños” y que la oración de los “pequeños” del mundo será una ocasión de reflexión y conversión también para los “grandes”.

Pedimos a todas las comunidades que dediquen la misa de los niños, o la misa más frecuentada por los niños, el primer domingo de todos los meses, a la oración por la paz, según las posibilidades locales. Se podrá hacer lo mismo en alguna celebración en el Oratorio o involucrando a las escuelas, intentando en estos casos dar un sentido ecuménico e interreligioso a la iniciativa.  Si se trata de una comunidad que no celebra misa de niños o no tiene pastoral de los oratorios o las escuelas, se podrá realizar este gesto durante los Laudes o Vísperas comunitarios, o en cualquier otra ocasión creada a propósito para esta iniciativa.

Aquí tenéis algunas propuestas prácticas para unificar la forma de celebrar este momento, tomando como ejemplo cómo se hace en Alepo: después del saludo inicial y la introducción de la celebración por parte del sacerdote, unos niños llevarán en procesión una vela encendida que se colocará cerca del altar, en un lugar visible, mientras todos cantan o recitan la “Oración simple” por la paz. Además de esto, varias intenciones de la oración de los fieles se dedicarán a la paz, ya sea de los corazones, de las familias, de Alepo o de todo el mundo. También estaría bien que los cantos se dediquen al tema de la paz.  Si la oración se hace fuera de la celebración eucarística, se podrá siempre adaptar la celebración conservando el símbolo de encender la vela, la oración simple y los cantos por la paz (explicando siempre a los niños que esta oración se hace en comunión con todos los niños del mundo por la paz en Siria, de modo especial en Alepo y por la paz en todo el mundo).

Oración simple por la paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:

donde haya odio, ponga yo amor,

donde haya ofensa, ponga yo perdón,

donde haya discordia, ponga yo unión,

donde haya duda, ponga yo la fe,

donde haya error, ponga yo verdad,

donde haya desesperación, ponga yo esperanza,

donde haya tristeza, ponga yo alegría,

donde haya tinieblas, ponga yo luz.

Oh Maestro, que no busque yo tanto

ser consolado como consolar,

ser comprendido como comprender,

ser amado como amar.

Porque dando es como se recibe,

perdonando, como se es perdonado,

y muriendo, como se resucita a la vida eterna.

Amen.

Pedimos a todos los que se unan a nuestra propuesta que lo anuncien en la correspondiente página de Facebook: bambiniinpreghieraperlapace.

Que el Señor bendiga todos los esfuerzos por la paz y escuche el clamor y la oración de sus pequeños.

Fraternalmente,

 

Fr. Michael A. Perry OFM

Ministro general

 

Fr. Francesco Patton OFM

Custodio de Tierra Santa

Informe de la Delegación Franciscana que del 2 al 10 diciembre 2015  ha participado en Paris a la COP21,

el vértice mundial sobre el Clima

 

Introducción: Por primera vez en la historia, los líderes mundiales están públicamente comprometidos a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a encarar el impacto de los cambios climáticos. Para nosotros los Franciscanos Católicos, el acuerdo de la XXI Conferencia Internacional sobre Cambio Climático o 21ª Conferencia de las Partes (COP21) en Paris representa un significativo paso adelante en el camino para proteger y hacernos cargo de los más pobres y de los más indefensos respecto a los daños consecuencia de los cambios en el clima y que, como ahora reconocen muchos científicos, han sido provocados por la actividad humana y por el uso de fuentes de energía provenientes de combustibles fósiles.

El acuerdo de la COP21 en Paris es sólo el principio de un camino que tendremos que vigilar con gran empeño y atención. Respondiendo al compromiso de seguir en nuestra vida a San Francisco y su espiritualidad, nosotros los franciscanos no debemos estar tranquilos hasta que nuestra casa común, nuestra Hermana Madre Tierra sea curada, respetada y tratada con la dignidad que le corresponde.

Eementos claves del acuerdo de Paris:

i.     El objetivo de mantener el crecimiento de las temperaturas medias mundiales ampliamente por debajo de 2°C respecto a los niveles pre-industriales y de “hacer el mayor esfuerzo posible” para frenar dicho crecimiento a 1,5ºC por encima de los niveles pre-industriales.

ii.     Una decisión no vinculante para los países miembros con el fin de que revisen sus objetivos en el 2020, es decir cada 5 años, para aumentar los cortes en las emisiones de gases de efecto invernadero previstos y para que se hagan registros globales periódicos y regulares sobre el progreso logrado en el objetivo colectivo de frenar el aumento de la temperatura.

iii.     Un reconocimiento de que los 100 billones de dólares anuales, prometidos antes del 2020, sean la base para un fondo permanente y que cuyo financiamiento deberá ser revisado regularmente junto a los objetivos nacionales de reducción de gases de efecto invernadero, junto al objetivo de un nuevo financiamiento, cuyo monto deberá ser concordado en 2025.

iv.     Un reconocimiento de que muchos países sufrirán pérdidas y daños a causa de los efectos de los cambios climáticos, para los cuales el Acuerdo de la COP 21 específicamente excluye toda responsabilidad o posibilidad de solicitar compensaciones.

 

Reconocemos que el Acuerdo de la COP 21 en Paris es un progreso importante para el debate sobre las posibles soluciones a la crisis ambiental, sobretodo en comparación con otras Conferencias anteriores. Sin embargo, aún frente a este progreso, el acuerdo es débil por ser totalmente voluntario y porque no enfrenta aspectos importantes como asignar y garantizar el financiamiento que pueda permitir a los países más pobres enfrentar los daños causados por el cambio climático, tampoco aborda las temáticas relacionadas con la defensa de los derechos humanos de las poblaciones involucradas; siendo estos algunos de los aspectos sobre los cuales Papa Francisco nos ha llamado la atención en su encíclica “Laudato Sì”.

 

La delegación Franciscana en la COP21

En concordancia con el compromiso de presencia en estos momentos tan importantes y vitales para el mundo[1], los miembros de la Comisión Interfranciscana de Justicia, Paz E Integridad De La Creación (JPIC), comúnmente llamada Romans VI, han organizado y coordinado la participación en los trabajos de la COP 21 por parte de una delegación Franciscana que se ha concretado con la presencia en Paris, de 20 Franciscanos de todas partes del mundo en representación de los diversos ramos de la familia Franciscana. La participación Franciscana  se ha realizado en colaboración con ‘Franciscans International’, cuyos delegados participaban a los encuentros oficiales de las Naciones Unidas.

A través del encuentro y el dialogo, la delegación pretendía llevar a las discusiones en cursos la contribución de la espiritualidad franciscana sobre estos temas y dar testimonio de que los Franciscanos son activos -y quieren serlo siempre más concretamente- en relación con el cuidado de “nuestra casa común” y que quieren también tener un rol proactivo de advocacy a favor de la justicia ambiental y por el cambio de las estructuras que provocan condiciones de extrema pobreza e injusticia.

Como resultado de este trabajo, la delegación ha decidido preparar una serie de propuestas, que podrán ser ejecutadas con la entera familia Franciscana, que desarrollen y den continuidad a cuanto fue decidido después de nuestra participación a RIO+ 20. Las propuestas están relacionadas con tres ámbitos relacionados con el cambio climático:

  • Industrias de extracción – una respuesta al grito de la Tierra.
  • Economía – una respuesta al grito de los pobres.
  • Estilo de vida (testimonio personal y colectivo).

Animamos a todos a dejarse involucrar junto a la sociedad civil, a grupos de otras religiones y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, en un dialogo sobre estos temas que tenga el fin de crear:

  • mayor conciencia,
  • conexión entre las acciones,
  • un enfoque que se base en el respeto de los derechos humanos,
  • involucrar las bases para influenciar a los gobiernos,
  • realizar acciones de advocacy.

Para dar seguimiento a la participación a la COP 21, la delegación ha creado grupos de trabajo que han delineado los puntos sobre los cuales focalizar nuestra atención, a saber:

Industrias mineras y de extracción  - Industrias (mineras, producción de madera, pesca industrial y agro-negocios) que extraen en grandes cantidades de recursos naturales con consecuencias sobre los pobres o que agotan los recursos naturales impactando negativamente el ambiente. El grupo recomienda acciones como:

  • Aumentar la concienciación.
  • Compartir información y propuestas de reflexión bien informadas.
  • Promocionar la conexión y creación de redes entre poblaciones indígenas y otro grupos afectados
  • Dialogo con todos
  • Promoción y defensa a todos los niveles.

El grupo de trabajo propone concentrar la atención en la industria minera, sobre la pesca industrial y la deforestación.

Economía - Después de la participación en la COP 21 hemos visto reconfirmado el hecho que el sistema de desarrollo económico actual es inequitativo. Este en lugar de ayudar a los pueblos más pobres y débiles de la tierra, crea un aumento de la brecha entre ricos y pobres. Inspirados por la “Laudato sì” de Papa Francisco afirmamos che “ necesitamos cambiar el modelo de desarrollo global...y reflexionar responsablemente sobre el sentido de la economía y sus fines..” (L.S. 194 )

Bajo la luz de esas afirmaciones nos sentimos comprometidos a involucrar la entera Familia Franciscana en un proceso de reflexión responsable que nos lleve a acciones en favor de la justicia ambiental.

Stilo de Vida -

La propuesta de un cambio en nuestro estilo de vida inicia por realizar pequeños actos (renunciando voluntariamente al “yo quiero”)

  • Reciclando los recursos renovables,
  • Reduciendo el uso de recursos no renovables,
  • Rechazando la cultura de lo desechable,
  • Pasando a una producción para la masa en lugar de una producción en masa.

Y aumentar la implicación comprometida con la promoción y defensa a todos los niveles de la sociedad

Los participantes han evaluado de forma muy positiva la experiencia de la COP 21 y todos han apreciado mucho la implicación de la familia Franciscana francesa, con la que han compartido momentos intensos de oración, intercambio y alegría fraterna en el compartir los alimentos.

También los momentos vividos con las organizaciones de la sociedad civil y con los representantes de otros credos han ayudado a la delegación a hacerse más consciente de cuanto es extremamente importante hacer red entre los recursos propios, las energías y los talentos para trabajar en común y a favor de “nuestra casa común”.

Hablando después del Angelus celebrado el domingo siguiente a la conclusión de la COP 21, Papa Francisco afirmó “Con la esperanza de que sea garantizada una especial atención hacia las poblaciones más vulnerables…yo exhorto a la entera comunidad internacional para que procedan por el camino emprendido en nombre de una solidaridad cada vez más eficaz”. El cuidado de las poblaciones más vulnerables es parte integral de nuestro carisma franciscano, ya hemos comenzado este trabajo, ahora en este momento de transformación global y siguiendo el ejemplo de San Francisco, debemos reflexionar sobre nuestro propio y específico estilo de vida (personal, comunitario y sociopolítico) y hacer más profundo nuestro compromiso a vivir en solidaridad con aquellos que son los más pobres de la humanidad y con el resto de la Creación. El clima es un bien común que le pertenece a todos y que tiene un significado para todos, a quienes estamos llamados a ser custodios de nuestra madre y hermana Tierra.

I Romans VI

[1]Esta presencia se inició con la participación de una delegación oficial en el vértice Rio +20 y ha continuado con la asistencia al World Social Forum de Tunes a principios de 2015

Segundo Congreso Europeo de la OFS y Jufra

¡Vivid de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados!” (Efesios 4, 1)

 

En 2012, la OFS y la Jufra tuvieron su primer Congreso Europeo conjunto en la localidad francesa de Lisieux, famosa por Santa Teresa del Niño Jesús. Fue una especie de momento histórico porque era la primera vez que se celebraba un encuentro como ese entre la OFS y Jufra, aunque Jufra había tenido cinco congresos hasta entonces. Una de las decisiones en ese Congreso fue continuar el mismo camino juntos y organizar el Segundo Congreso Europeo OFS-Jufra en Bosnia-Herzegovina en 2015. Así, la fraternidad nacional de Bosnia-Herzegovina comenzó a organizar este congreso que tendrá lugar entre el 17 y el 23 de Agosto de 2015 en Mostar.

 

La fraternidad nacional de Vietnam ha celebrado su Capitulo Electivo Nacional el 13-15 mayo de 2016. Paul Nguyen Van Hoa ha sido elegido como Ministro Nacional y Anton Phung Bai como Consejero Internacional.

2º CONGRESO OFS-JUFRA DE ÁFRICA FRANCÓFONA ZONA OESTE LOMÉ-TOGO, DEL 8 AL 15 DE FEBRERO DE 2014

Dios, con su gran amor y con la intercesión de San Francisco, nos reunió una vez más a los hermanos de la OFS y de JuFra del continente. Fue en el Segundo congreso de OFS y JuFra de las regiones del oeste del África francófona y en él participaron los países de habla inglesa y portuguesa. Fue celebrado en Lomé (Togo) del 8 al 15 de febrero de 2014. Los países participantes fueron: Benín, Angola, Sudáfrica, Burkina Faso, Togo, Camerún, Costa de Marfil, Gabón, Ghana, Guinea-Bisáu y Cabo Verde. También estuvieron los representantes de la Presidencia del CIOFS provenientes de Croacia, México, Eritrea, España y Francia. Echamos de menos a nuestros hermanos y hermanas de la República del Congo, de Guinea Ecuatorial y de Mozambique, pero esperamos que se puedan unir a nosotros la próxima vez.