Orden Franciscana Seglar

Ordo Franciscanus Sæcularis

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En recuerdo de Jubénal Kabera, franciscano seglar de Ruanda

y en memoria de las víctimas del genocidio Tutsi en Ruanda en 1994

 DOC

Jubénal Kabera, católico, procedente de la Parroquia de Kigoma, diócesis de Kabgayi, distrito de Ruhango, nació en 1959, en una familia con cuatro hijos. Él siempre vivió con simplicidad, humildad y abnegación. En 1983 hizo la Profesión en la Orden Franciscana Seglar y el 3 de octubre del mismo año fue elegido Ministro de la Fraternidad de Kigali y por tanto de Ruanda, ya que la Fraternidad de Kigali era la única existente en este país. Juvenal solo pudo desempeñar su servicio durante seis meses, hasta su muerte acaecida el 7 de abril de 1004, cuando, con solo 35 años, fue asesinado durante la masacre causada por la guerra civil de Ruanda.

 

¿Quien era Jubénal Kabera?

Como ya dicho en la introducción, Jubénal Kabera nació en la prefectura de Gitarama, en el municipio de Kigoma, sector de Mukingo (hoy distrito de Ruhango) de una familia con cuatro hijos. Frecuentó la escuela primaria de 1966 a 1972 en Mukingo, donde llegó a superar el examen para la admisión al Seminario menor de Butare, al que después no pudo ir porque, debido a la reducción de plazas disponibles, fue excluido. Desde aquel momento dejó de pensar en convertirse en sacerdote, pero continuó deseando vivir en comunión con Dios, frecuentando la Misa cotidiana, los encuentros de oración y los retiros espirituales promovidos por la comunidad eclesial de base, pero, sobre todo, los encuentros de la Orden Franciscana Seglar. Su hermano pequeño, que entonces vivía con él, lo recuerda con estas palabras: «A partir de 1988 observé grandes cambios en el camino cristiano de mi hermano Jubénal y le he visto realizar enormes progresos en su generosidad. Muchos pobres venían a él y él daba alojamiento a todos sin crearse problemas, fuesen éstos miembros de la Familia Franciscana o simplemente personas con necesidad».

En 1992, cuando los habitantes del Norte de Ruanda (Byumba y Ruhengeri) huyeron de la guerra que asolaba aquella región y se refugiaron en la ciudad de Kigali, Jubénal comprendió que Jesús le había dado la misión de asistir a los expoliados por causa de la guerra y todos los sábados les distribuía víveres y se quedaba con ellos para orar. Era muy generoso y solía afirmar que: «Estoy seguro que Dios es el Omnipotente y Misericordioso, y solo Él podrá poner fin a esta guerra que devasta Ruanda».

El día 7 de abril de 1994, hacia las 11 de la noche, su casa fue atacada por las milicias de Interahamwe, las cuales tras haberla saqueado, lo asesinaron. Jubénal contaba solo 35 años de edad y no se había casado. 

La vida Franciscana de Jubénal Kabera y el camino de reconciliación de los Franciscanos en Ruanda

Desde la llegada de los primeros Frailes menores, en 1983, Jubénal Kabera estuvo entre los primeros fieles en adherirse a la Orden Franciscana Seglar. Cerca de 10 años después, el 3 de octubre de 1993, junto a otros 10 hermanos y hermanas, emitió la Profesión en la Orden. Con la erección canónica de la Fraternidad Franciscana Seglar de Santa María de los Ángeles de Kigali, Jubénal Kabera se convirtió en su Ministro. Era siempre alegre y trasmitía su alegría en la oración, en las reuniones y actividades de la Fraternidad y su alegría era contagiosa y la contagiaba a todos los demás. Sus consejos estaban siempre inspirados en el Evangelio y causaban una gran edificación, porque invitaban siempre a todos a la conversión. Murió solo seis meses después de haber recibido el mandato de servir a sus hermanos como Ministro.

Entre el más de un millón de Tutsis asesinados durante el genocidio de 1994, se cuentan muchos miembros de la Familia Franciscana y entre éstos pienso sea importante recordar a Fr. George Gashugi, OFM, exterminado el 18 de abril de 1004. Antes de su muerte Fr. George Gashugi, afirmaba: «El Señor me ha curado de la gran herida del odio, y ahora soy libre para rezar sea por aquellos que matan, sea por quienes son asesinados y, también, por quienes conservan en su corazón el de recuerdo este odio, para que puedan ser curados Quizá me será pedida la vida: La ofrezco gozoso, para que mi pueblo pueda aprender a amarse los unos a los otros y logren vivir en armonía».

Durante el genocidio, de los 10 miembros de la OFS, algunos se exiliaron de Ruanda, otros permanecieron y, después de la guerra algunos regresaron. La vida de la Fraternidad de la OFS se reinició en condiciones increíblemente difíciles y sus miembros tenían el corazón destrozado por la experiencia vida, pero continuaron a vivir la fraternidad, convirtiéndose en signo de unidad y reconciliación en el País, ayudando a los huérfanos, las viudas y viudos y a todos los necesitados. En este camino fueron ayudados por algunos de aquellos que estaban en el exilio, en el Congo, y que mantenían el contacto con sus hermanos, los cuales regresaron tras más de 10 años del final del conflicto. Hoy, los miembros de la OFS de Ruanda, y de la Familia Franciscana en general, desarrollan su apostolado en las prisiones, y en la sociedad ruandesa, ayudando, sobre todo material y espiritualmente, a las familias más necesitadas, insistiendo en el camino de la reconciliación y de la curación de las heridas individuales y la salud comunitaria, trabajando con las víctimas del genocidio y con quienes han aceptado su papel en el genocidio de los Tutsi en 1994, así como con el resto de la sociedad ruandesa, con vistas a la unidad y la reconciliación del pueblo ruandés. 

Valens Hafashimana – OFS Ruanda

Nota de la redacción

En la Carta de Promulgación de nuestras Constituciones Generales, Emanuela de Nunzio, Ministra General de aquel momento, recuerda a nuestro hermano Jubénal, para estimular a los hermanos a la santidad. Les invitamos a releerla.