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...caminando juntos

CONFERENCIA DE LOS ASISTENTES ESPIRITUALES GENERALES OFS-JUFRA

 

2017-1                                                                                                        Año 24                                                                                                       n. 93

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VIVIR EL CARISMA FRANCISCANO SEGLAR EN EL MUNDO DE HOY

40 años después de la Seraphicus Patriarca

 

SEDUCIDOS POR DIOS, BUSCADORES DE CRISTO[1]

Los Franciscanos seglares y su relación con Dios

Fr. Amando Trujillo Cano, TOR

 

 

¡Tú me has seducido, Señor, y yo me dejé seducir! (Jer 20,7a)                                                                                  

La Orden Franciscana Seglar celebrará este año su XV Capítulo General Ordinario, del 4 al 11 de noviembre, en el Colegio Seráfico, en Roma. El tema general del Capítulo será: “Así como tú me enviaste al mundo, yo también los envío al mundo” (Jn 17,18), y el subtítulo: “Animar y guiar a la OFS en el mundo de hoy”. En sintonía con esta temática, los Asistentes espirituales generales OFS-JuFra escogimos como tema general para el boletín de este año: “Vivir el carisma Franciscano seglar en el mundo de hoy”: 40 años después de la Seraphicus Patriarca. Nuestra intención es la de colaborar con la reflexión en torno a dicho evento tan importante para la vida y la misión de la OFS y, en cierto modo, para la JuFra. He aquí los temas y el nombre del Asistente responsable de preparar cada uno de ellos:

  • Koinonia 2017-1: “Seducidos por Dios, buscadores de Cristo” (cfr. Jer 20,7; Regla OFS 5): Los Franciscanos seglares y su relación con Dios – Fr. Amando Trujillo Cano, TOR.
  • Koinonia 2017-2: “El Señor me dio hermanos y hermanas” (cfr. Test. 14): Los Franciscanos seglares y el don de la fraternidad – Fr. Binoy Thomas, OFMConv.
  • Koinonia 2017-3: “Enviados como testigos e instrumentos” (cfr. Regla OFS 6): Los Franciscanos seglares en la Iglesia y en el mundo – Fr. Francis Dor, OFMCap.
  • Koinonia 2017-4: “Id con valentía. Con el Evangelio en el corazón y entre las manos” (cfr. Palabras del Santo Padre Francisco, Encuentro con los jóvenes de Umbría, Visita Pastoral a Asís, 04/10/2013): Los jóvenes Franciscanos en el mundo – Fr. Pedro Zitha, OFM.

Introducción

En este primer número del año, se ha querido reflexionar sobre la relación fundante de toda vocación cristiana y franciscana: la que nos une a Dios – Padre, Hijo y Espíritu Santo. Además, nos ha parecido conveniente titular este artículo a partir de dos frases que corresponden a las dos dimensiones de dicha relación, es decir, la iniciativa de Dios – que se nos manifiesta y nos llama a conocerlo y amarlo – y la respuesta humana desde la fe en Cristo, revelación del Padre, a quien Francisco de Asís siguió apasionadamente.

Para sintetizar y expresar vivamente la primera dimensión, nos ha parecido muy sugerente la siguiente frase del profeta Jeremías (s. VII-VI a.C.): «¡Tú me has seducido, Señor, y yo me dejé seducir! ¡Me has forzado y has prevalecido!» (Jer 20,7). Esta frase célebre del profeta nos describe su experiencia de fe como una interacción entre el amor “seductor” de Dios, que conquistó su corazón, y la libertad humana, que inicialmente se resistía a entrar en comunión con él, pues ésta es, por un lado, bella y profunda y, por otra parte, implica el compromiso fiel ante las adversidades. El Vaticano II nos recuerda que la iniciativa divina es el factor originario y final de toda relación entre Dios y el ser humano:

La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la unión con Dios. Desde su mismo nacimiento, el hombre es invitado al diálogo con Dios. Existe pura y simplemente por el amor de Dios, que lo creó, y por el amor de Dios, que lo conserva. Y sólo se puede decir que vive en la plenitud de la verdad cuando reconoce libremente ese amor y se confía por entero a su Creador. Muchos son, sin embargo, los que hoy día se desentienden del todo de esta íntima y vital unión con Dios o la niegan en forma explícita. Es este ateísmo uno de los fenómenos más graves de nuestro tiempo. Y debe ser examinado con toda atención[2].

En cambio, para expresar el núcleo de la segunda dimensión de la relación con Dios – la respuesta humana a la “seducción divina”–, hemos tomado una frase inspirada en la Regla de la OFS que señala la centralidad que tiene la búsqueda de Cristo en la vida y la espiritualidad de los hermanos y hermanas de la OFS:

Por tanto, los Franciscanos seglares, busquen la persona de Cristo viviente y operante en los hermanos, en la Sagrada Escritura, en la Iglesia y en las acciones litúrgicas. La fe de San Francisco al dictar estas palabras: «Nada veo corporalmente en este mundo respecto del Altísimo Hijo de Dios, sino su santísimo cuerpo y sangre», sea para ellos la inspiración y camino de su vida eucarística (Regla OFS, 5).

Este número lo comentaremos más adelante en el punto dedicado a la Regla de la OFS. Antes de ello, se presentarán unas breves consideraciones sobre el modo en que la relación con Dios está descrita o implícita al inicio del Testamento de Francisco de Asís y en su Carta a los fieles I. Somos conscientes del gran reto que implica presentar este tema en pocas páginas y, por lo tanto, no pretendemos hacer un examen exhaustivo de todos los elementos que consideraremos, sino sólo una síntesis que ayude a señalar los aspectos más relevantes del tema. Además, la relación de los Franciscanos seglares con Dios también se expresa y desarrolla a través de otras mediaciones, como son la música, la pintura, la poesía, la danza, la liturgia, la vida de cada fraternidad y la experiencia de los santos y beatos terciarios seglares que han embellecido el rostro de la Orden en sus ocho siglos de vida.

  1. El comienzo de la conversión de Francisco de Asís

La experiencia de Dios que tuvo el poverello ha sido analizada en innumerables obras y sería imposible resumirla en pocos renglones. Por lo tanto, aquí queremos señalar sólo un aspecto de esa experiencia de fe, que él mismo describió en su Testamento, escrito hacia el final de su vida, al narrar el inicio de su vida de penitencia o conversión evangélica:

El Señor de esta manera me dio a mí, Fray Francisco, el comenzar a hacer penitencia: porque, como estaba en pecados, me parecía extremadamente amargo el ver a los leprosos, y el Señor mismo me condujo entre ellos e hice misericordia con ellos. Y apartándome de ellos, aquello que me parecía amargo se me convirtió en dulzura del alma y del cuerpo; y después me detuve un poco y salí del siglo.

En estas primeras líneas de su Testamento, Francisco indica claramente varios elementos de su experiencia de fe:

  • Fue Dios quien tuvo la iniciativa de llamarlo personalmente a la vida penitencial
  • Francisco confiesa su inicial condición pecadora que le hacía sentir gran amargura, o repugnancia, al acercarse a los que sufrían la horrible enfermedad de la lepra, con todas sus implicaciones, no sólo a nivel físico, sino también espiritual, sicológico y social
  • La penitencia que el Señor le llamó a hacer comenzó con la práctica de la misericordia para con quienes padecían dicha enfermedad en los márgenes de la sociedad
  • La experiencia de “hacer” misericordia transforma toda su ser, conoce la dulzura de alma y cuerpo, es decir, marca el inicio cierto de su conversión progresiva y permanente al Señor[3]
  • Salir del siglo, no implicó para Francisco ingresar a un monasterio o desentenderse de lo que sucedía a su alrededor, sino más bien, dejar la condición pecadora que le impedía abrirse al sufrimiento ajeno para emprender una vida evangélica en fraternidad y generadora de fraternidad, al estilo de Jesús y sus apóstoles

Esta experiencia originaria marcó el arranque de la conversión de Francisco y fue sucitada por el Señor, no en un ámbito litúrgico o en un recinto religioso, sino en la inmediatez del dolor y la marginación del prójimo. Este hecho tiene un valor peculiar para los Franciscanos seglares, llamados «a construir un mundo más fraterno y evangélico» (Regla OFS 14).  

  1. Carta a los fieles  I [EpFid I/1CtaF]

La Carta a los fieles de Francisco de Asís es el texto que mejor nos permite vislumbrar los contenidos de su predicación penitencial y evangélica[4]. De ella se conocen dos versiones, una más breve, llamada Carta a los fieles I (primera redacción), o Códice de Volterra, y una más amplia y desarrollada, conocida como Carta a los fieles II (segunda redacción). Aquí nos enfocaremos en la Carta a los fieles I, que ha sido considerada por algunos estudiosos, sin que haya un acuerdo general al respecto, como el primer esbozo de normas escritas que Francisco de Asís dio a los hermanos y hermanas de la Penitencia, es decir, como su “regla primitiva”[5]. El título que esta carta presenta en el manuscrito de Volterra dice: «Estas son palabras de vida y de salvación: quien las leerá y pondrá en práctica encontrará la vida y alcanzará la salvación del Señor». Y la primera parte de la carta se intitula: «De los que hacen penitencia». Como sabemos, esta carta está incluida en su totalidad como prólogo de la Regla de la OFS.

Nos interesa señalar aquí sólo dos puntos sobresalientes de la identidad «de los que hacen penitencia», según la Carta a los fieles I, en su relación con Dios. En primer lugar, Francisco describe cinco acciones que reflejan su manera de entender la identidad básica de los penitentes. Es interesante notar que estos cinco verbos marcan un camino penitencial que tiene como punto de partida el amor a Dios y al prójimo, señalado por Jesús como el mandamiento más importante de todos, pasando por el rechazo radical a la tendencia al pecado[6] de la naturaleza humana caída y la unión sacramental con Cristo, hasta llegar a concretarse en «frutos dignos de penitencia». Es decir, el punto de partida y la esencia de la vida pentiencial no son para Francisco las prácticas de mortificación o devocionales, sino el amor evangélico que vence al egoísmo y nos introduce a la comunión vital con Cristo, generando signos de una verdadera conversión a Él.

En segundo lugar, Francisco proclama bienaventurados y benditos en gran medida a quienes hacen y perseveran en «tales cosas». Los que han iniciado este camino de conversión evangélica a partir de la experiencia del amor de Dios, han comenzado ya a vivir la verdadera felicidad, puesto que han entrado en una vida de comunión profunda y “familiar” con el Dios trinitario: «descansará sobre ellos el espíritu del Señor (cfr. Is 11,2) y hará en ellos habitación y morada (cfr. Jn 14,23), y son hijos del Padre celestial (cfr. Mt 5,45), cuyas obras hacen, y son esposos, hermanos y madres de nuestro Señor Jesucristo (cfr. Mt 12,50)». Francisco prosigue describiendo con cierto detalle lo que implica esta comunión con cada persona de la Trinidad y el excelso valor que dicha comunión tiene.

  1. La Regla de la Orden Francicana Seglar
    1. Una fe Cristocéntrica 

La Regla de la OFS, promulgada por el Papa Pablo VI el 24 de junio de 1978[7], con la carta apostólica Seraphicus patriarca, muestra la dimensión Cristocéntrica como el rasgo más sobresaliente de la relación de los Franciscanos seglares con Dios. Sin embargo, también presenta elementos importantes de la relación viva y profunda que los hermanos y hermanas de la OFS están llamados a vivir y nutrir con el Espíritu Santo y con Dios Padre. En este orden se presentarán a continuación estas tres dimensiones, de las que se han intentado distinguir varios niveles o aspectos.

Una opcion fundamental de vida. La Regla señala desde su inicio que la familia Franciscana tiene su identidad esencial en el seguimiento de Cristo, vivido «tras las huellas de San Francisco de Asís» (n. 1). De hecho, afirma claramente que la «Regla y la vida de los franciscanos seglares es ésta: guardar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, que hizo de Cristo el inspirador y centro de su vida con Dios y con los hombres». Cristo es al mismo tiempo «don del amor del Padre» y «Camino hacia Él». Por todo esto, se les exhorta a la lectura asidua del Evangelio, para pasar de éste «a la vida y de la vida al Evangelio» (n. 4). Asumir esta opción fundametal de vida, significa que los Franciscanos seglares han de buscar al Cristo vivo en los diversos ámbitos de su existencia: en los hermanos, en la Sagrada Escritura, en la comunidad de fe, incluyendo sus celebraciones litúrgicas, y han de orientar su vida eucarística a partir de la fe de San Francisco, quien tenía en grandísima estima el cuerpo y sangre del «Altísimo Hijo de Dios» (n. 5).

Conformación a Cristo. Partícipes del Misterio pascual de Cristo por el bautismo, los Franciscanos seglares han de anunciar al Resucitado «con la vida y con la palabra» (n. 6). La conversión evangélica a la que están llamados como «hermanos y hermanas de la penitencia» consiste en la conformación radical y continua de la mentalidad y del actuar a Cristo (cfr. n. 7). Además, Jesucristo orante es su modelo para hacer «de la oración y de la contemplación el alma del propio ser y del propio obrar» (n. 8). Están llamados a asociarse a la obediencia redentora de Jesús desde su condición de seglares y a confesar a Cristo, pobre y crucificado, siguiéndolo fielmente «en las dificultades y persecuciones» (n. 10).

Repercusiones en la vida secular. Cristo pobre y humilde es también la motivación para que los Franciscanos seglares busquen «una justa relación con los bienes terrenos» en el desapego y la simplicidad, como «administradores de los bienes recibidos» (n.11). Han de saber acoger a todas las personas «como don del Señor e imagen de Cristo» y han de hacerse hermanos de todos, especialmente de los más humildes, creando para ellos «condiciones de vida dignas de criaturas redimidas por Cristo» (n. 13). El seguimiento de Cristo es también camino de humanización e implica el cumplimiento de los deberes propios con competencia y «espíritu cristiano de servicio» (n. 14). La vivencia familiar y matrimonial han de ser signos de la renovación universal de Cristo y de su amor a la Iglesia (cfr. n. 17). Asumen serenamente la llegada de la Hermana Muerte como «el encuentro definitivo con el Padre» pues están «injertados en la resurrección de Jesucristo» (n. 19).

    1. Bajo el impulso del Espíritu Santo

Interacción fecunda y continua. La Regla comienza señalando la presencia activa del Espíritu Santo en la Iglesia, suscitando en ella familias espirituales, incluida la familia Franciscana, la cual comprende a «seglares, religiosos y sacerdotes» (n. 1). Más adelante, al hablar de los hermanos y hermanas que forman parte de la Orden Franciscana Seglar en todas las fraternidades del mundo entero, la Regla afirma que ellos son «impulsados por el Espíritu a alcanzar la perfección de la caridad en su estado seglar» (n. 2), es decir, los impulsa a vivir la santidad[8]. El Espíritu Santo es también quien introduce a los creyentes en la Verdad, que es Cristo (cfr. n. 4). Esta frase está basada en dos versículos del Evangelio de Juan: 14, 6 y, más específicamete, 16,13: «Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo». A partir de estas referencias podemos decir que la Regla describe la relación de los Franciscano seglares con el Espíritu Santo en una interacción fecunda y continua que arranca desde el origen mismo de la familia espiritual Franciscana, prosigue introduciendo a los hermanos y hermanas en la Verdad, que es Cristo, y se prolonga impulsándolos a buscar la plenitud de la caridad – la santidad – en su condición seglar.

Fuente de bendición. La Regla concluye retomando la primera parte de la bendición que Francisco colocó al final de su Testamento, refiriéndose al Espíritu como fuente de bendición terrena, junto al «amado Hijo» del Padre, para quien guarde «estas cosas». Francisco califica al Espíritu con dos adjetivos: santísimo y Paráclito. El superlativo de santo corresponde al estilo de expresión típico de Francisco, que subraya la trascendencia de Dios respecto a las creaturas; mientras que el título de Paráclito – del griego parakletos: el que es «llamado al lado de» (para-kaleo; ad-vocatus) – retoma el uso que el Evangelio de Juan hace de este calificativo aplicándolo al Espíritu que Jesús promete a sus discípulos (cfr. Jn 14,16.26; 15,26; 16,7), y que ha sido traducido en formas diversas: “abogado”, “defensor”, “maestro”, “ayudante”, “consolador”. El “epílogo” de la Regla retoma la bendición de Francisco: el Espíritu de la más alta santidad acompaña y defiende ante las adversidades de la vida al Franciscano seglar que es fiel a la Regla que ha profesado vivir.

    1. Un Padre misericordioso

Gratuidad desbordante. La Regla presenta a Dios como un Padre que otorga dones a sus hijos. El don más excelso de su amor es Cristo, camino hacia el Padre y portador de vida abundante (cfr. n. 4), el «Altísimo Hijo de Dios» (n. 5). Todas las personas son también un don del Señor e imagen de Cristo y, por ello, los Franciscanos seglares han de acogerlas «con ánimo humilde y cortés», así como el Padre ve en cada persona «los rasgos de su Hijo» (n. 13). En esta lógica, se exhorta a los Franciscanos seglares a considerar también el trabajo como «don de Dios» que les permite participar «en la creación, redención y servicio de la comunidad humana» (n. 16). Finalmente, la bendición de Francisco ya citada antes, tomada del Testamento y que aparece como “epílogo” de la Regla, pide para quien guarde «estas cosas» que «en el cielo sea repleto de la bendición del altísimo Padre». La gratuidad desbordante de Dios se manifiesta en los dones descritos en la Regla: Cristo, las personas, el trabajo y la bendición celeste. Cada uno de estos dones implica una respuesta adequada de parte de los beneficiarios.

Sacramentalidad y vida orante. En respuesta al Padre que otorga estos dones a sus hijos, la Regla exhorta a los Francsicanos seglares a participar activamente de la vida sacramental y litúrgica de la Iglesia y a asumir una vida orante. Así, mientras se empeñan en vivir la conversión diaria, central a su vocación de «hermanos y hermanas de la penitencia», la Regla invita a los Franciscanos seglares a participar del Sacramento de la Reconciliación que «es signo privilegiado de la misericordia del Padre y fuente de gracia» (n. 7). Además, la oración y la contemplación – también centrales a su vocación penitencial – han de ser el alma de su ser y obrar, a imitación de Jesucristo «verdadero adorador del Padre». Igualmente, han de participar de los sacramentos de la Iglesia, «especialmente de la Eucaristía», y en otras formas de oración litúrgica de la Iglesia (cfr. n. 8).

Más repercusiones en la vida secular. De esta relación con el Padre misericordioso se derivan también consecuencias en los diferentes ámbitos de la vida de los Franciscanos seglares. Así, el fiel cumplimiento de sus deberes propios es también un signo de su acatamiento de la voluntad del Padre, «asociándose a la obediencia redentora de Jesús» (n. 10). Según el ejemplo de pobreza y humildad de Cristo y de María, los Franciscanos seglares han de fungir como «administradores de los bienes recibidos, en favor de los hijos de Dios», purificando «el corazón de toda tendencia y deseo de posesión y de dominio, como “peregrinos y forasteros” en el camino hacia la casa del Padre» (n. 11). La libertad para amar a Dios y a los hermanos la obtendrán con «la pureza de corazón», que están llamados a buscar, mientras dan testimonio de los bienes futuros (cfr. n. 12). Están también llamados a edificar el Reino de Dios mediante la construcción de «un mundo más fraterno y evangélico», en colaboración con «todos los hombres de buena voluntad» (n. 14). Así mismo, han de respetar «las otras criaturas, animadas e inanimadas», pues «son portadoras de la significación del Altísimo» (n. 18). Finalmente, son invitados a tender con serenidad al encuentro definitivo con el Padre, conscientes del verdadero sentido de «la Hermana Muerte» (n. 19).

Conclusiones

El recorrido realizado en este breve artículo nos ha llevado a subrayar algunos elementos que parecen significativos para reflexionar sobre la relación con Dios que los Franciscanos seglares están llamados a cultivar y desarrollar. Por razones de espacio y tiempo, nos hemos detenido sólo en el inicio de la conversión de Francisco según su Testamento, pasando por dos elementos de la Carta a los fieles I que, en cierto modo, nos sirvieron de introducción a la síntesis que hemos hecho de la experiencia del Dios trinitario que la Regla Paulina propone abrazar a los Franciscanos seglares. Esperamos que esta reflexión sea útil a los hermanos y hermanas que han sido llamados a vivir el carisma penitencial franciscano en la Orden Franciscana Seglar en su búsqueda del Dios vivo, que se ha revelado plenamente en su Hijo Jesucristo y sigue acompañando e impulsando a su Iglesia por medio del Espíritu Santo, quien ha suscitado y sostiene la vocación Franciscana en cada uno de nosotros.

NOTICIAS – CAPÍTULOS – VISITAS – REUNIONES

Reunión anual de la CAS 2016 (Tempo Forte)

La reunión anual de evaluación y programación de la Conferencia de los Asistentes generales de la OFS-JuFra (CAS) – llamada Tempo Forte – se llevó a cabo en el Proto-Monasterio de Rivotorto de los frailes Conventuales, del 1 al 5 de diciembre de 2016. Fueron días de compartir fraterno en los que evaluamos nuestro trabajo realizado en el año 2016 y decidimos varias cosas con respecto a nuestro trabajo como Conferencia para el próximo año: las celebraciones litúrgicas durante las próximas reuniones de la Presidencia, el Capítulo general de la OFS, el Congreso de Asia-Oceanía; los temas del boletín Koinonia; nuestra colaboración en los proyectos y las comisiones de la Presidencia; cómo hacer más efectiva nuestras visitas pastorales, etc. Además, planificamos nuestros compromisos para el próximo año en relación a los capítulos nacionales, las visitas fraternas y pastorales a los consejos nacionales, las reuniones mensuales, las traducciones de diversos documentos, etc. El Tempo forte sin duda nos ha ayudado a avanzar en la alegría y la esperanza franciscanas en nuestro servicio colegial a la OFS y a la JuFra a nivel internacional. El sábado por la noche asistimos a la procesión con velas de la Porciúncula. El último día celebramos la Eucaristía en la tumba de San Francisco y luego desayunamos en el Sacro Convento y más tarde comimos en el Convento de los frailes de la TOR. Los cuatro Asistentes estamos muy agradecidos por la acogida fraterna y generosa que la comunidad local OFMConv y las otras comunidades nos ofrecieron durante nuestra reunión.

Kenia – Capítulo nacional electivo

La Fraternidad nacional OFS de Kenia, celebró su Capítulo nacional electivo del 8 al 11 de diciembre en Nairobi. El capítulo fue presidido por Daniel Chidemu, OFS-Zimbabwe, delegado de Tibor Kauser, Ministro general de la OFS, quien fue asistido por Fr. Francis Jabedo, OFMCap, delagado de la CAS. Las elecciones se realizaron el sábado 10. Patrick Macharia fue elegido Ministro nacional y Jacinta Kingori Consejera internacional. Durante la Misa de clausura, presidida por Fr. Francis Jabedo en la tarde del día 10, Daniel Chidemu dio posesión al nuevo Consejo nacional.

Secretariado del CIOFS, Roma – Felicitaciones navideñas

Con un buen almuerzo, el jueves 15 de diciembre dio comienzo, en la sede del Secretariado del CIOFS, la acostumbrada reunión anual del personal y los colaboradores del Secretariado con los Asistentes generales de la OFS presentes en Roma, para el intercambio de felicitaciones navideñas. Estuvieron presentes: Tibor Kauser, Ministro general de la OFS; Isabella Di Paola, Secretaria general; Lucio Monti, Tesorero general; Isabella Rimmaudo, Laura Busaglia, Benedetto Lino, Fr. José Antonio Cruz Duarte, OFM, y Fr. Amando Trujillo Cano, TOR, quien dirigió la oración y los cantos. No faltaron los regalos, los villancicos y el brindis por la ocasión.

Chad – Capítulo nacional electivo

El Capítulo nacional electivo de la OFS de Chad se llevó a cabo del 15 al 18 de diciembre en el Centro St. Elizabeth, en Moundou. Fue presidido por Michel Janian, Consejero de la Presidencia, asistido por Fr. Francis Bongajum Dor. Los dos primeros días se dedicaron casi exclusivamente a los informes de las fraternidades locales. Estuvieron presentes unos cincuenta miembros, incluyendo 21 con derecho a voto, seis Asistentes espirituales y unos diez miembros de la JuFra, que además prestaron su servido en la liturgia, la cocina, etc. Ange-Gabriel Soulasaye fue elegido Ministro nacional y Consejero internacional en sustitución de Michel Passeh. Fr. Thomas Robe es el nuevo Asistente espiritual nacional. Desde hace más de un año, el Fr. Olivier Nonkar sustituyó a Fr. Raffaele Madalena, quien había sido nombrado Asistente pero regresó a su país de emergencia por razones de salud. El sábado 17, durante la misa de clausura, Michel Janian dio posesión al nuevo Consejo. Los visitadores tuvieron una breve reunión con el nuevo Connsejo en la tarde del 17, antes de despedirse de los Capitulares para emprender el largo viaje a la capital, Yamena. El capítulo estuvo marcado por la sencillez y la alegría fraterna.

Nuevo Asistente general OFM

Fr. João Pedro Zitha, OFM, comúnmente llamado Fr. Pedro, nació en Mozambique el 1 de agosto de 1973 y creció en Nelspruit, Sudáfrica. Ingresó en la Orden de los frailes Menores el 3 de febrero de 1998, y luego hizo la profesión solemne el 29 de diciembre de 2004. Fue ordenado sacerdote el 21 de octubre de 2006. A continuación, durante tres años, llevó a cabo su servicio pastoral como vicario parroquial. En 2009 se trasladó a Roma para completar sus estudios de especialización en Sagrada Liturgia, obteniendo la Licenciatura el 22 de junio de 2012. En el mismo año regresó a Sudáfrica, donde fue nombrado vicario parroquial y capellán de los universitarios (Universidad de Rhodes de Grahamstown), cargos que ejerció durante un año. El 15 de febrero de 2014 se trasladó a Durban, donde se desempeñó como párroco y asistente del Vicario Foráneo. El Ministro general de la Orden de los frailes Menores, Fr. Michael A. Perry, lo nombró Asistente general de la OFS el 11 de noviembre de 2016, y se trasladó a Roma para iniciar su servicio en enero de 2017. El 20 de enero de 2017, Fr. José Antonio Cruz Duarte, OFM, participó por última vez en la reunión de la CAS, y presentó a Fr. Pedro. La Conferencia de los Asistentes generales agradece el servicio y la colaboración que Fr. José Antonio realizó desde que fue nombrado por su Ministro general, Fr. Michael Perry, OFM, en marzo de 2013. Le deseamos todo lo mejor en su regreso a Brasil y a su Provincia.

Muerte de Fr. Benitius Brevoort, OFMCap y Fr. Benet Fonck, OFM, ex Asistentes generales

En los últimos meses, el Señor llamó de este mundo a dos ex-Asistentes generales OFS-JuFra, Fr. Benet Fonck, OFM; y Fr. Benitius Brevoort, OFMCap. Fr. Benet Fonck, nació el 03/06/1945 en los Estados Unidos y fue ordenado el 3 de junio de 1972. Posteriormente trabajó en parroquias de Texas, Illinois y Missouri. Fue Asistente general OFS-JuFra de 1980 a 1985. Después de regresar a su Provincia, continuó sirviendo a su Orden y a la Iglesia hasta que se retiró al St. Clare’s Village, en Alton, donde murió el 23/12/2016. Fr. Benitius Brevoort (Ben Brevoort) nació el 04/03/1938 en Kota Raja, Diócesis de Medan, Indonesia. Profesión temporal: 31/08/1957; profesión perpetua: 31/08/1960 y ordenación presbiteral: 02/22/1964. Fue Asistente general OFS-JuFra de 1990 a 2002 y Guardián del Convento de Garbatella-Roma, entre 2012 y 2015. En el período posterior a su cargo como Asistente general, Fr. Ben siguió sirviendo a la Presidencia CIOFS como intérprete y testimonio de sencillez y alegría franciscanas. Volvió a su Provincia a principios de 2016 y se preparaba todavía para una nueva misión en los Países Bajos. El Señor lo llamó a su presencia el 17/01/2017 en Medan, Indonesia. Descansa en el cementerio de su Provincia Capuchina.

San Juan de los Lagos, México – Curso para Asistentes espirituales OFS-JuFra

El Curso anual para Asistentes espirituales de la OFS y la JuFra de México se llevó a cabo del 8 al 10 de febrero de 2017 en la Casa Pastoral San Juan Pablo II, en San Juan de los Lagos, Jalisco. El curso fue organizado por la Junta Ejecutiva nacional OFS y la Conferencia de Ministros provinciales OFM de México, a través de los Asistentes nacionales de la OFS: Fr. Abelardo Aranda Echeverría, OFM, Fr. Jesús Arrondo Aguerri, OFMCap, y Fr. Francisco Vargas Aceves, OFMConv. Como expositor del curso fue invitado Fr. Amando Trujillo Cano, TOR, Asistente general OFS-JuFra. Las presentaciones fueron seguidas por trabajos en grupos y sesiones plenarias. Estuvieron presentes unos cincuenta Asistentes espirituales OFM, OFMConv, OFMCap y un sacerdote diocesano. También se contó con la presencia y el apoyo logístico de cinco miembros de la Junta Ejecutiva nacional OFS. El curso se desarrolló en un ambiente fraterno, de diálogo y reflexión, así como de oración. La Misa de apertura fue presidida por Fr. Constantino Alonso Saldívar OFMCap, Custodio de México-Texas, mientras que la Misa conclusiva fue presidida por Fr. Amando.

Colombia – Capítulo nacional electivo

El VIII Capitolo nacional electivo de la OFS de Colombia tuvo lugar en Barranquilla, del 18 al 20 de marzo de 2017, y fue presidido por Mariélide De Lima Tagliaferro, delegada del Ministro general, Tibor Kauser, quien estuvo acompañada por Fr. José Antonio Cruz Duarte, OFM, delegado de la CAS, quien presidió la Misa de apertura acompañado de tres Ministros provinciales. Participaron además 42 capitulares, 46 observadores y 3 Asistentes. Sara I. Ruiz fue reelegida como Ministra nacional y Consejera internacional. El capítulo se desarrolló en un ambiente de gran alegría, fraternidad y oración.

Roma, Colegio Seraphicum – Encuentro de la Presidencia del CIOFS

La primera reunión de la Presidencia CIOFS de este año se celebró como de costumbre, en Roma, en el Colegio Seraphicum de los frailes menores Conventuales, en Via del Seráfico 1, del 18 al 25 de marzo. Estuvieron presentes todos los miembros y los colaboradores en los diversos servicios. En esta ocasión, la reunión se inició con una jornada de ejercicios espirituales preparados y animados por la CAS el día 18. Fue una semana de intenso trabajo, compartir fraterno y oración, sin perder la oportunidad de disfrutar de la recreación y de celebrar la fraternidad. Durante la reunión, la Presidencia tomó la decisión de poner en marcha un grupo ad hoc para acompañar y ayudar a la Fraternidad Nacional de la India a recomenzar con un nuevo impulso. Un elemento central de la agenda fue la preparación para el Capítulo General Intermedio que se realizará en los mismos entornos del Colegio Seraphicum, en noviembre de este año. Los Consejeros y los Asistentes partieron muy satisfechos y cargados con nuevos compromisos para la Orden.

Suiza – Curso de formación

L'incontro delle diverse fraternità francescane si è svolto dal 31 marzo al 1 aprile a Mattli Antoniushaus, Morschach, in Svizzera.El encuentro de las diversas fraternidades franciscanas se celebró del 31 de marzo al 1 de abril en Mattli Antoniushaus, Morschach, Suiza.Il tema centrale dell'incontro era “Là dove è il tuo tesoro, sarà anchè il tuo cuore – appartenenza come chiave per il futuro”. El tema central fue «Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón (Mt 6,21) – La pertenencia como clave para el futuro». Erano presenti 48 persone che appartengono a tre gruppi lingustici e francescani, ciòè, i franchesi (MFL), gli italiani (OFS) e i tedeschi (FG).Hubo 48 personas pertenecientes a los tres grupos lingüísticos y Franciscanos, es decir, los franceses (MFL), los italianos (OFS) y los alemanes (FG). Hanno partecipato 5 Assistenti spirituali cappuccini e il Provinciale dei cappuccini in Svizzera, Fr. Agostino Del Pietro. Participaron 5 Asistentes espirituales Capuchinos y el M. Provincial de los Capuchinos en Suiza, Fr. Agostino Del Pietro.Il punto di partenza dell'incontro era la lezione tenuta da Attilio Galimberti, representante dalla Presidenza, sull'appartenenza all'OFS. El punto de partida de la reunión fue la conferencia dada por Attilio Galimberti, Consejero de la Presidencia, sobre la pertenencia a la OFS. Dalle domande e dalla discussione seguente si capiva subito la pocco conoscenza sulla natura dell'OFS.Nella sera del primo giorno e in tutta la mattinata del giorno seguente eravamo divisi in gruppi linguistici per discuttere sull'apparteneza all'OFS.En la tarde del primer día y durante toda la mañana del día siguiente se formaron grupos lingüísticos para discutir el tema del encuentro.La messa conclusiva era celebrato da Fr. Agostino del Pietro. La Misa conclusiva fue presidida por Fr. Agostino Del Pietro.

 

[1] (Cfr. Jer 20,7; Regla OFS 5).

[2] Concilio Vaticano II, Const. Past. Gaudium et Spes, 19: AAS 58 (1966) 1038-1039.

[3] Cfr. P. Maranesi, Facere misericordiam. La conversione di Francesco d’Assisi: confronto critico tra il Testamento e le Biografie, Assisi, 2007, y P. Messa, Le fonte patristiche negli scritti di Francesco di Assisi, Assisi, 2006, p. 246ss.

[4] Cfr. Francisco de Asís, Escritos, Ed. crítica de C. Paolazzi, Grottaferrata, 2014, p. 172.

[5] Cfr. R. Pazzelli, Il titolo della Prima recensione della Lettera ai Fedeli, en Analecta TOR 19 (1987), p. 246.

[6] Cfr. R. Pazzelli, San Francesco e il Terz’Ordine. Il movimento penitenziale pre-francescano e francescano, Padova, 1982, p. 204.

[7] Para profundizar en la historia de la Regla, cfr. R.M. Stewart, “De illis qui faciunt penitentiam”. The Rule of the Secular Franciscan Order: Origins, Development, Interpretation, Roma, 1991.

[8] Hay que recordar que el Vaticano II considera la santidad como la plenitud de la vida cristiana y la perfección de la caridad (cfr. Lumen gentium, 40).