Orden Franciscana Seglar

Ordo Franciscanus Sæcularis

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PRESIDENCIA DEL CONSEJO INTERNACIONAL DE LA OFS

PROYECTO DE FORMACION PERMANENTE

DOSSIER MENSUAL
MARZO 2013 – AÑO 4 – No.38

 

TEOLOGIA DEL CUERPO

Por Beato Papa Juan Pablo II

Dossier preparado por el equipo del CIOFS de Formación Permanente

Ewald Kreuzer, OFS Coordinador

Lucy Almiranez, OFS

Mike y Jenny Harrington, OFS

De vuelta a los orígenes – Nuestra Creación (Teología del Cuerpo -TDC 1-23)

 

CRISTO APELA  A LOS ORIGENES

Al apelar por el regreso a” los orígenes”, Cristo no solamente establece el plan original de Dios para el hombre y la mujer como la norma, sino que El nos da el poder para vivirlo.   La Buena noticia del Evangelio es que “Jesús vino a restaurar la creación a la pureza de sus orígenes”  (Catecismo Iglesia Católica –CIC 2336)

Juan Pablo II nos regresa al tiempo antes de que existiera el Pecado Original así como Jesús nos lleva de regreso a los “Orígenes”.  De esta forma vemos el verdadero significado de la vida humana y de la sexualidad humana, la intención original de Dios para la humanidad.  Además que Jesús nos señala el Génesis (la intención original de Dios), El nos indica que algo ha cambiado.  Jesús solemnemente declara que el matrimonio es indisoluble.  El nos indica el significado del matrimonio como una unión de por vida que está inscrita en nuestra propia naturaleza como creada por Dios

Se le acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: “¿Puede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?”  El respondió: “¿No habéis leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra, y que dijo:  Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne? De manera, que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre.   Dícenle:  “Pues ¿por qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?”.  Díceles:  “Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así. (Mt 19:3-8)

Soledad Original

"No es bueno que el hombre esté solo.  Voy a hacerle una ayuda adecuada". (Gen 2:18)   El hombre está solo sin mujer, así como está “solo” en el mundo visible, como persona.  Como ninguna otra creatura, los seres humanos tienen una relación especial con Dios.  Un ser humano no es algo, sino alguien, una PERSONA que libremente determina sus propias acciones, con la capacidad de amar a Dios y a otros.  En el principio el hombre podía sentir a Dios y a su presencia.  Dios y el hombre eran amigos, eran cercanos uno con el otro.  El hombre se percata que él es diferente de las otras creaturas y que le ha sido dada una responsabilidad. "Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien” (Gen 1:31).

Como personas tenemos razonamiento y libre albedrio  (conocimiento, conciencia y determinación propia) y la capacidad de amar a Dios y a los otros.  Juan Pablo II nos señala que Dios nos creo a Su imagen como HOMBRE y MUJER, nuestro obsequio – la sexualidad nos revela algo importante acerca de nosotros y acerca de Dios.  Nuestro cuerpo es la expresión visible de la persona, dice Juan Pablo II, el cuerpo es el sacramento de la persona, “signo visible de una realidad invisible”.  El cuerpo es el signo externo de la persona interior (cuerpo y alma).

Unidad Original

“Esta vez sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne.  Esta será llamada mujer” (Gen 2:23)

Hombre y mujer están llamados a vivir en una relación que refleje la vida interna de la Trinidad, reflejando a Dios no solo como individuos, pero también a través de la santa comunión de hombre y mujer y la bendición de la fertilidad.

Un hombre encuentra su perfección, su realización plena no en una vida solitaria, pero en una vida unificada con una mujer.  Adán encontró que él no estaba solo con Dios sino que ahora él estaba solo con otro ser humano.  Dios nos creo para estar en una relación con El y con otros seres humanos.   El hombre no puede encontrarse plenamente a si mismo excepto a través del sincero regalo de sí mismo (GS 24)

El cuerpo humano nos revela profundas verdades.  El cuerpo del hombre tiene una maravillosa y única capacidad de unión con el cuerpo de la mujer, y la mujer con el de hombre.  Es evidente que ellos están hechos el uno para el otro. Hay también un deseo  nato por tal unión, una fascinación y atracción por el sexo opuesto.  Este cuerpo con su complemento sexual revela que hemos sido creados para la relación y la unión interpersonal.

"Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer,  y se hacen una sola carne”  (Gen 2:24)

Ser “una sola carne” se refiere no solo a la unidad de dos cuerpos pero es una ‘expresión sacramental” que corresponde a la comunión de personas’ (TDC 31:2).  Esto no significa una relación platónica, como dice Dios:  “creced y multiplicaos” (Gen 1:28)

Yendo a los orígenes a lo que está inscrito en cada ser humano, cada uno está hecho y es capaz de una comunión de personas.  Nosotros libremente nos damos a nosotros mismos al otro en amor y recibimos amor.  Somos regalo y damos el regalo de nosotros mismos a otro en esta intima unión de amor.  Esto se relaciona con nuestro ser en la imagen de Dios “vamos a hacer al hombre”  (Gen 1:26.)

Dios mismo es una comunión de personas, una Trinidad en la cual el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se dan así mismos en un intercambio eterno de donación amorosa.  El cuerpo humano es capaz de revelar a Dios.  Dios no es hombre ni es mujer, El es puro Espíritu.  El misterio invisible de amor Trinitarios es imagen, o se hace visible en nuestros cuerpos cuando formamos una comunión de personas en verdad y amor

Podemos deducir que el hombre fue hecho a imagen de Dios no solamente a través de su propia humanidad pero también a través de la comunión de personas, la cual hombre y mujer forman desde el mismo origen.  En otras palabras el hombre “es una imagen de Dios no tanto en el momento de soledad como en el momento de comunión.  En todo esto desde el mismo origen, la bendición es el fruto de la descendencia" (TDC 9:3).  Dios no pudo  haber otorgado un mayor propósito y dignidad al amor sexual.  La unión esponsal está destinada a ser un ícono de la vida intima de la Trinidad.  El hecho que seamos personas hechas a imagen de Dios nos da una inestimable dignidad.

 

El sentido esponsal/nupcial del cuerpo es nuestra llamada a la donación de amor,  que está escrita en nuestro propio ser como hombres y mujeres.  Siendo un regalo uno al otro en una comunión de personas aprendemos a amar y ser amados como Dios mismo ama, y así llegamos a la plenitud de nuestro más alto destino.  Llegamos a ser una reflexión de la misma vida y amor de la Trinidad y nos preparamos a compartir esa vida para siempre.  Esto es verdad para cada ser humano, sean casados, solteros o consagrados célibes, vivida sin embargo de diferentes maneras.

"Dios los bendijo y les dijo, sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y sometedla" (Gen 1:28). Su unidad en “un cuerpo” es totalmente diferente a la copulación de animales.  Diferente a los animales, hombre y mujer tienen la capacidad de amar (libertad).

La desnudez original

"Ahora ambos estaban desnudos, el hombre y su mujer, pero no se avergonzaban uno del otro". (Gen 2:25)

La primera pareja, antes de la caída se vieron mutuamente como Dios los veía, era la expresión  del amor divino.  Sus cuerpos eran ventanas transparentes a su persona íntima, no estaban separadas de la persona y vista como un objeto.  Había una profunda intimidad, comunicación y comprensión natural entre el hombre y la mujer.  Había un todo dentro de las personas humanas.  Eran totalmente libres..

"La desnudez revela el sentido esponsal del cuerpo que es el poder del cuerpo para expresar amor: precisamente ese amor en el cual la persona humana se transforma en un regalo y –a través de este regalo- completa el mismo significado de su ser y existencia” (TDC 15:1) representaba la plena aceptación del cuerpo en toda su verdad humana y, por lo tanto, personal. El cuerpo, como expresión de la persona, era el primer signo de la presencia del hombre en el mundo visibl

La desnudez original demuestra que “la santidad ha entrado al mundo visible”.  La santidad es lo que permite al hombre expresarse a si mismo profundamente con su propio cuerpo… precisamente a través del “sincero regalo de si mismo”.  Es  en su cuerpo  como hombre o mujer que el hombre siente es sujeto de santidad”. (TDC 19:5)

Inocencia original y pecado original. Cuando Cristo apela a los “orígenes” El les pide ir más allá de los límites entre la inocencia original y el estado de pecado que comenzó con la caída original.  Este límite esta unido con el árbol del bien y el mal.  Estas situaciones tienen su propia dimensión en el hombre en su ser más íntimo, conocimiento, consiente, escogencia y decisión y todo esto en una relación con Dios, el Creador, quien es Dios de la Alianza, de  la más antigua Alianza del Creador con su creatura, que es, con el hombre.  El árbol del conocimiento del bien y del mal, como una expresión y símbolo de la Alianza con Dios rota en el corazón del hombre, marca dos situaciones diametralmente opuestas y las coloca una en contra de la otra; la de la inocencia original y la del pecado original.

Sin embargo, las palabras de Cristo, que apelan a los “orígenes” nos permiten encontrar una continuidad esencial en el hombre y una vinculación entre estos dos diferentes estados o dimensiones del ser humano.

La promesa de redención. - De las palabras de Cristo “orígenes”, tenemos el derecho de atribuir al mismo tiempo toda la elocuencia del misterio de redención.    Gen 3:15 (texto Mesiánico) . Somos testigos del momento en el cual el hombre, mujer y hombre, luego de haber roto la alianza original con su creador, recibe la primera promesa de redención en las palabras de lo que se llama el Proto-Evangelio en Génesis 3,15. (Primer anuncio del Evangelio)

El hombre participa no solo en la historia del pecado de la humanidad, el participa en la historia de salvación.  El es por lo tanto, no simplemente sacado de la inocencia original debido a su pecado, pero también al mismo tiempo se abre al misterio de la redención realizada en Cristo y a través de Cristo.  En la carta de Pablo a los Romanos, expresa esta perspectiva de redención, cuando él escribe, “Nosotros que tenemos las primicias nosotros mismos gemimos en nuestro interior anhelando el rescate de nuestro cuerpo”  (Rom 8:23)

Conocimiento y procreación El propósito de la vida es amar como Dios ama, y esto es a lo que tienden nuestro cuerpo como hombre o mujer.  A través de la masculinidad o la feminidad, el inconfundible plan de Dios es revelado, que el hombre y la mujer se suponen potencial de un fructuoso “regalo” de uno hacia el otro, y no solo eso, sino que el regalo mutuo les lleva a un tercero.  Como Juan Pablo II lo expresa “conocimiento” lleva a una generación.  “Adan conoció a su mujer y ella concibió.” (Gen 4.1)

La paternidad y la maternidad “coronan” y revelan completamente el misterio de la sexualidad.  “Creced y multiplicaos” es una llamado al amor en la imagen de Dios así que “completa” el propio sentido de nuestro ser y existencia.”

Cual sea nuestra vocación particular, estamos llamados a participar en el amor de Dios y a compartirlo con otros.

.El principal objetivo de la Teología del Cuerpo es que el cuerpo es un “signo” del misterio eterno de Dios.  Es el misterio de la vida y el amor Trinitario – de la Comunión eterna de Dios como Padre, Hijo y Espíritu Santo.

"El ser mismo de Dios es Amor. Al enviar en la plenitud de los tiempos a su Hijo único y al Espíritu de Amor, Dios revela su secreto más íntimo.  El mismo es una eterna comunicación de amor:  Padre, Hijo y Espíritu Santo, y nos ha destinado a participar en El. (CCC 221)

"La Iglesia por lo tanto no puede ser comprendida --- a menos que tengamos en mente el ‘gran misterio’… expresado en “un cuerpo” (unión) del matrimonio y la familia " (Carta a las Familias, 19)

Preguntas para la reflexión:

1. ¿Cuál es tu imagen de Dios, y si es que somos capaces de vernos como hechos a imagen de Dios?

2. ¿Que piensas de lo que nuestra sociedad cree y nos enseña sobre el significado de nuestros cuerpos?

3.¿Cuales son las formas por las que tu cuerpo puede ser una expresión del regalo de ti mismo a Dios y a los otros?

4. ¿Que significa sacramentalidad del cuerpo?

Referenciass,  Y los creo Hombre y Mujer - John Paul II,  Carta a las Familias - John Paul II, Guadium et Spes