Orden Franciscana Seglar

Ordo Franciscanus Sæcularis

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PRESIDENCIA DEL CONSEJO INTERNACIONAL DE LA OFS

PROYECTO DE FORMACION PERMANENTE

DOSSIER MENSUAL

NOVIEMBRE 2012 – AÑO 3 – No. 35

(DOC)

VOCACION ESPECIFICA PARA UNA MISION PARTICULAR

Benedetto Lino, OFS

Dossier preparado por el equipo del CIOFS de Formación Permanente

Ewald Kreuzer, OFS, Coordinador

Fr. Amando Trujillo Cano, TOR

Doug Clorey, OFS

 

LA ORDEN FRANCISCANA SEGLAR: UNA VERDADERA ORDEN

¿Qué somos como franciscanos seglares? ¿Un movimiento espiritual? ¿Un grupo religioso? ¿Una organización laica? Nunca debemos olvidar cómo nos ve la Iglesia: “Ustedes son una Orden… verdaderamente una Orden”, como todos los Papas en el pasado han confirmado muy claramente. Pero ¿qué significa ser una “Orden”? Y ¿Por qué nuestras Constituciones Generales definen la Ordo Franciscanus Saecularis (OFS) como una “Asociación Pública de Fieles”?  En este dossier, Benedetto Lino nos da respuestas claras a estas preguntas y nos recuerda nuestra historia, naturaleza e identidad.

Los Pontífices, durante todo el siglo pasado, se han expresado sin términos medios sobre el compromiso absoluto y exigente de santidad de los franciscanos seglares:

“…, (Francisco de Asís) instituyó una verdadera Orden, la de los Terciarios, no constreñida por votos religiosos, como las dos precedentes, pero análogamente conformada a la sencillez de costumbres y al espíritu de penitencia. De tal manera que fue él el primero que concibió y felizmente actuó, con la ayuda de Dios, como ningún fundador de regulares había anteriormente ideado, es decir  poner al alcance de todos el estilo de la vida religiosa.” (Benedicto XV, Encíclica “Sacra Propediem” 6 enero 1921).

“La profesión de vida de un buen Terciario franciscano... no descansa en el rigor de los votos, ni en la vida en común, ni en la vida religiosa según la letra. Sino que es la vida según el espíritu”.

“Si tienen que ser fieles cristianos, como todos los demás, no hay ninguna razón para ser Terciario... la de los Terciarios Franciscanos es denominación especial: ... no se puede usurpar - y  sería usurparla – tal denominación sin que le corresponda algo especial” (Pío XI, a los Terciarios Franciscanos de Italia, 5 de Septiembre de 1936).                                                                       (St. Anna Schäffer, OFS)

“Vosotros sois una Orden: ORDEN LAICAL PERO VERDADERA ORDEN, Ordo  veri nominis, como lo llamó Nuestro Predecesor, de santa y feliz memoria Benedicto XV. No seréis, como es obvio, una asamblea de perfectos, pero debéis ser una escuela de la perfección cristiana. Sin esta decidida voluntad no se puede convenientemente formar parte de una tan elegida y gloriosa milicia” (Pío XII, 1 de julio de 1956, Discurso a los Terciarios en Roma). “…vosotros sois también una “Orden”, como dijo el Papa (Pío XII): “Orden laical, pero Orden verdadera”; y ya Benedicto XV había hablado de “Ordo veri nominis”. Esta palabra antigua – podemos decir medieval - de “Orden” no significa otra cosa que vuestra estricta pertenencia a la gran Familia Franciscana. La palabra “Orden” significa la participación en la disciplina y en la austeridad propia de aquella espiritualidad, aun que en la autonomía propia de vuestra condición laical y seglar, que conlleva a menudo sacrificios no menores de los de la vida religiosa y sacerdotal” (Juan Pablo II, 14 de junio de 1988, al Capitulo general de la OFS).

Un Magisterio constante y coherente: 1921, 1936, 1956, 1988

Todo esto me brinda la ocasión para subrayar algunos puntos esenciales sobre la naturaleza de la OFS.

Nuestras Constituciones definen la OFS: “Asociación Publica de Fieles”. Algunos protestan: ¡No somos ya una Tercera Orden! ¡No somos ya una Orden! ¡Nos han bajado de categoría!

Estas afirmaciones son ilógicas, equivocadas y mal interpretadas. Pero, aunque fuese así, entonces, ¡estaríamos en muy buena compañía! ¡También la Orden de los Frailes Menores no es más una Orden! Ella es un Instituto de Vida Consagrada, al igual que muchos otros

Veis, hay siempre latente, y tal vez no tanto, ¡la voluntad de hacer alarde de superioridades, la desilusión o el miedo de contar menos!

¡De todos modos, no nos preocupemos! Estas nuevas denominaciones (Asociación Pública de Fieles e Institutos de Vida Consagrada) pertenecen a la nueva terminología del Código de Derecho Canónico del 1983. Esto, sin embargo, no cambia en un ápice nuestra naturaleza, que esta esculpida por nuestra génesis fundacional, por la inspiración que Dios dio a nuestro Fundador, por nuestra evolución y por los documentos fundamentales que la Iglesia nos ha dado

A los lectores más avisados y menos superficiales no puede escapar que ser considerados hoy Asociación Publica de Fieles, con las especificaciones que le confiere la Iglesia, ha dado a la Orden Franciscana Seglar una importancia y una densidad de contenidos que superan abundantemente la indeterminación y fragilidad de ser considerados una tercera orden como se entendía entonces. Además, la OFS corresponde ahora menos que nunca a la presente definición de tercera orden del Código y a la doctrina que le corresponde

Independientemente del nombre, la OFS es, y siempre será, la Orden original de los Penitentes de San Francisco, en una ininterrumpida continuidad con la fundada por San Francisco

El nombre no nos ha cambiado. ¡Solamente nosotros podemos cambiar con nuestras infidelidades a la vocación recibida!

De todas formas, queridos hermanos y hermanas, no vale la pena detenerse sobre estos aspectos decididamente secundarios. Concentrémonos en el esfuerzo de ser santos y de realizar nuestra vocación, con humildad, sencillez y radicalidad. Y si, a caso, alguien nos considere menores o de poco valor, demos gracias al Señor: ¡esto quiere decir que nos encontramos en justo camino para realizar en perfecta alegría nuestra vocación!

LA TAREA A LA CUAL ESTAMOS COMPROMETIDOS

Debemos aprender a des-ritualizar de alguna manera nuestro “ser franciscanos”, simplemente porque está el adjetivo “seglar” después de “franciscano“. Este adjetivo quiere decir que estamos inmersos en el mundo, en las condiciones ordinarias de la vida de cada día.

Dios necesita, y trato de decir verdaderamente “necesita” también para Dios, alcanzar a través de nosotros, a cada hombre y mujer de la tierra, cada realidad existente.

Dios nos ha tocado en el Bautismo, nos toca con cada Eucaristía, nos toca con su Espíritu, y quiere tocar a través de nosotros a toda la humanidad

Dios quiere que el espíritu de fraternidad, que ha inculcado en Francisco como bien primario, y que debe caracterizarnos también a nosotros, alcance a todo hombre.  Es un trabajo que compete a nosotros: “Dadles vosotros de comer” (Mt 14, 16) y todavía más “… pronunció la bendición, partió el pan y lo dio a sus discípulos, y los discípulos lo distribuyeron a la gente.” (Mt 14, 19).

EL LUGAR TEOLÓGICO DE NUESTRO SER Y DE NUESTRO HACER

Si “estudiamos, amamos y vivimos” nuestra Regla y Constituciones Generales (Beato Juan Pablo II en 1982 y 2002), deberíamos saber bien que la familia, el trabajo, y el  compromiso social, político y ambiental constituyen el lugar “teológico” principal de nuestro ser y obrar. Estas son las áreas donde debemos “servir” más específicamente.

Si la familia, el trabajo y contextos sociales estuvieran impregnados de nuestra presencia activa, de nuestro ejemplo y compromiso, estas realidades estarían animadas por un espíritu de amor y presencia de Dios: sin duda, nuestra sociedad sería una sociedad mejor, el mundo sería un mundo mejor”.

Compromiso de ser santos para cambiar el mundo con el Evangelio, como Francisco

¿En qué punto estamos en la realización de nuestra vocación integral?

¿En qué punto estamos acerca del camino de perfección de la caridad exigida por la Regla?

¿Estamos en el buen camino para llegar a ser también nosotros  alter Christus?

Porque mirad, se trata precisamente de esto. No basta contentarse con sobrevivir, con cualquier pía devoción, con una presencia, a menudo distraída, en la Iglesia parroquial, siempre a condición de que no perturbe demasiado nuestra rutina cotidiana.

Para cumplir con nuestra función de signo tenemos que ser santos.

Es urgencia tan imperiosa que no admite retrasos

"PENSAD, AMADOS HERMANOS Y HERMANAS, QUÉ INFLUENCIA TAN DETERMINANTE PODRÍAMOS TENER PARA CAMBIAR EL MUNDO, SI TODOS LOS 500.000 FRANCISCANOS SEGLARES, ESPARCIDOS POR EL MUNDO, EN 111 PAÍSES, VIVIESEN INTEGRALMENTE SU VOCACION”  (Benedetto Lino, OFS).

PARA LA REFLEXIÓN Y DISCUSIÓN EN FRATERNIDAD:

  1. ¿Cuáles son las diferencias entre un Orden religiosa, llamada “Tercera Orden” y nuestra “Orden Franciscana Seglar?
  2. ¿Por qué el nuevo nombre “Asociación Pública de Fieles” (de acuerdo al Código de Derecho Canónico) no cambia la naturaleza de nuestra Orden Franciscana Seglar?
  3. ¿Qué significa e implica el adjetivo “seglar” en el nombre de nuestra Orden?