Orden Franciscana Seglar

Ordo Franciscanus Sæcularis

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OFS_logoPRESIDENCIA DEL CONSEJO INTERNACIONAL DE LA OFS
PROYECTO DE FORMACIÓN PERMANENTE
DOSSIER MENSUAL
FEBRERO 2012 – AÑO 3 – No. 26

 

 

(DOC)

EVANGELIZADOS PARA EVANGELIZAR

por Fr. Fernando Ventura, OFMCap
Dossier preparado por el Equipo de Formación Permanente del CIOFS
Ewald Kreuzer, OFS, Coordinador
Fr. Amando Trujillo Cano, TOR
Doug Clorey, OFS

 

ES TIEMPO DE EMAUS

El XIII Capitulo General de la Orden Franciscana Seglar, llevado a cabo en Sao Paolo, Brasil, del 22 al 29 de octubre, 2011, escogió como su tema “Evangelizados para Evangelizar”.  Fr. Fernando Ventura OFMCap fue el orador principal. "Este es el tiempo de escuchar a miles y miles, a millones de nuestros hermanos y hermanas, caminando hacia Emaús”, dijo Fr. Fernando. Él conoce la situación global muy bien por su experiencia y viajes alrededor del mundo. En su intervención, él explica por qué este es el tiempo para que nosotros regresemos a Emaús y redescubramos a los dos discípulos en ese camino y reflexionemos sobre su experiencia de dejar atrás la centralidad de la fe y de la esperanza mientras caminaban hacia la periferia de la desesperación. Les animamos a leer, a estudiar y a discutir el contenido de esta ficha de febrero con sus hermanos y hermanas de fraternidad.


Es tiempo de regresar a Emaús…

Es el tiempo que grita por respuestas. Es el tiempo que grita para ser oído, pero nosotros más que oír, seguimos hablando. Mas que escuchar los dolores del pueblo, seguimos imponiendo nuestra teologías, nuestras filosofías, nuestras basuras teológicas, con las cuales cargamos los espaldas de los demás, mientras que nosotros no somos capaces ni de levantar un dedo.  Este es tiempo de volver a Emaús. Este es el tiempo de volver a encontrar esos dos discípulos. Estos que salen de la centralidad de la fe y de la esperanza y se van hacia la periferia, hacia le desesperación. Su esperanza se había quedado colgada en una cruz. Nada más tiene sentido. “Pensábamos que era él, pero ya van tres días y no ha pasado nada” (Lc 24, 21). Y nos vamos hacia Emaús, nos vamos hacia la periferia.

Es tiempo de escuchar...

Quizá en esta realidad Latinoamérica no será tan visible cuanto lo es en otros puntos del globo.  Pero este es el tiempo de escuchar a miles y miles, millones de hermanos y hermanas nuestros, caminando hacia Emaús. Que de alguna manera han dejado colgada en algún lugar su esperanza, su ilusión de vivir, y caminan hacia la periferia de Emaús. Este es el tiempo que nos toca a nosotros vivir, que nos toca transformar y servir. No ser señores. Servir y no servirse.  Esto es muy difícil. Este es el tiempo de volver a la pedagogía de Dios, AQUÍ.

¿Quiénes son los personajes del texto del pasaje de Emaús?  ¿Cuántos son? Tres, los dos discípulos y Jesús. ¿Qué hace Jesús aquí?   Esta es la pedagogía de la Iglesia…. y estamos tan lejos. Seguimos viendo incluso en medio de nuestro grupo, los más espabilados que intentan hacer sus contactos, sus cosas, sacar plata, influencia de allá y acá………por Dios que vergüenza.  Esto existe. Esto ocurre.

¿Qué es lo que hace Jesús?

¿Qué hace Jesús aquí con estos dos? Primero VE ¿y qué es lo que ve? Ve a estos dos que pasan delante de él, quienes van de la centralidad de la esperanza hacia la periferia de la desesperación. Su primer acto es, darse cuenta de lo que pasa. En primer lugar vivir lo que es la misión del profeta. El profeta vive, no inventa… no adivina nada del futuro. El profeta es el hombre o la mujer que vive con los pies atornillados en el presente. Y cada hoy hace memoria de la fidelidad de Dios ayer, para podar lanzar las fuentes de esperanza hacia el futuro. Esto es ser profeta. En cada hoy celebrar la fidelidad de Dios ayer, para poder gritar la misma continuidad de la fidelidad de Dios en el futuro. Este es el profeta. Los demás son agitadores.

Primero ve, luego, se acerca. (Segundo paso y todavía no ha dicho una palabra). Y luego, camina. Tres cosas hizo ya, y todavía no ha dicho ni una palabra.  Ve, se acerca y camina. ¿Y luego qué hace? Aquí está la clave, pregunta: ¿qué te pasa?, ¿dónde te duele?  Fijaos que parte de la experiencia del otro. No viene a echarle ningún discurso, viene a saber ´dónde te duele’, ‘donde está la razón de tu tristeza’, ‘dónde está el motivo por el cual dejaste tu esperanza colgada’, y te vas hacia la periferia de la desesperación. Y ahí se oye contestar ¿serás tonto? ¿Eres tú el único que no sabe lo que pasó en Jerusalén? ¿Cuál es la razón de Jesús? ¿Qué le dice? ¿Qué fue? Nueva pregunta, nuevo intento, de partir de la experiencia del otro.

Comenzar a reconstruir la esperanza

Y ahí entonces, después de hacer estas cinco cosas, ya puede empezar a hablar, ya puede empezar a volver a construir esta esperanza, a construir este puente, entre la esperanza anclada en el corazón de Israel, hacia misma presencia de Dios en la historia, hecha carne, hecha conversión de Dios a nosotros en Jesucristo. Esto es Emaús!! Esto es el tiempo de hoy; esta es la pedagogía de hoy. Este es el ministerio de hoy:   estar por debajo, pero a nosotros nos encanta no el ministerio sino el magisterio.

Esto es Emaús!! Este es el desafío de la construcción de esta OIKOS.  Este el tiempo de la OIKONOMIA porque la Economía parece estar por el piso. Entre otros motivos, porque seguimos pensando que economía y finanzas son la misma cosa, y no lo son….pero esto es otro discurso.

El desafío de la construcción de este casa común, con lugar para todos sin excepción, sin nadie quien tenga que llevar sellos en la frente, porque es distinto. Este Dios convertido al mundo, es un Dios capaz de acoger a todos. Es este Dios que ve, que se acerca, que camina, y que escucha. Más allá de las opciones políticas, más allá de las opciones religiosas, más allá de las opciones sexuales o gastronómicas….

PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN Y LA DISCUSIÓN EN FRATERNIDAD

1. ¿Qué significa decir que “este es el tiempo de regresar a Emaús”?

2. ¿Qué hizo Jesús (recuerda: ¡cinco cosas!) cuando se dio cuenta de la triste situación de los dos discípulos que caminaban hacia Emaús? ¿Cómo se aplica esto a nuestra propia forma de tratar a la gente?

3. ¿Qué tenemos que hacer como franciscanos seglares (o mejor: como tenemos que ser) para seguir nuestra vocación y misión de construir “una casa común” con un lugar para todos, sin excepción?