Orden Franciscana Seglar

Ordo Franciscanus Sæcularis

  • Register

Ordo Franciscanus Saecularis 
Consilium Internationale


COMISION FAMILIA

                                                                                  Fr. Francis Dor OFMCap

                                                                    Traducción: Fr. Luis Furgoni OFMConv

 

LA MISIÓN DE LA FAMILIA 
III parte Capítulo III 

PDF

PRESENTACIÓN


Continuamos nuestro trabajo centrado en el informe final del Sínodo sobre la familia del 24 de octubre de 2015, cuya tercera y última parte, que consta de cuatro capítulos, habla de la misión de la familia. El siguiente artículo fue preparado por el hermano Fray Francis Bongajum Dor OFMCap., y resume el primero de cuatro capítulos -del nº 56 al 61- y se relaciona con la formación de la familia.


INTRODUCCIÓN


“Desde el comienzo de la historia, Dios ha sido generoso en amor hacia sus hijos (cf. LG, 2), de tal manera que ellos han podido tener la plenitud de la vida en Cristo Jesús (cf. Jn 10,10). A través de los sacramentos de la Iniciación Cristiana, Dios invita a las familias a introducirse en esta vida, a proclamarla y a comunicarla a los demás (cf. LG, 41)”. Papa Francisco nos recuerda fuertemente que: “En virtud del Bautismo recibido, cada miembro del Pueblo de Dios se ha convertido en discípulo misionero” (EG, 120). Incluso la familia cristiana es discípula misionera como “iglesia doméstica”. En la realidad de las familias en todo el mundo, los padres sinodales son conscientes de que allí hay “tanta felicidad y alegría, pero también tantos sufrimientos y angustias”. Sin embargo, ellos adoptan una actitud de “humilde comprensión" y tratan de ver a la familia a través de los ojos de Cristo. Desean “acompañar a cada una de las familias para que encuentren la mejor manera de superar las dificultades que encuentran en su camino”. Esto requiere la conversión y un “idioma nuevo y más apropiado”. Los padres sinodales nos recuerdan que “el Evangelio es siempre signo de contradicción. La Iglesia nunca se olvida que el misterio Pascual es fundamental para las Buenas Noticias que anunciamos”. Por lo tanto, la Iglesia desea “ayudar a las familias a reconocer y dar cabida a la Cruz cuando se presenta delante de ellas, para poder llevarla con Cristo en el camino hacia la alegría de la resurrección” (nº 56).


Cap. 1: La formación de la familia


1. 1. Preparación para el matrimonio

La formación de la familia comienza con la preparación al matrimonio. Los Padres recomiendan las tres etapas de preparación señaladas en la Familiaris Consortio (cf. 66), es decir, la preparación remota, la próxima y la inmediata. El matrimonio Cristiano es una vocación y no una simple convención jurídica: “es un verdadero llamado de Dios que exige un cuidadoso discernimiento, oración constante y correcta maduración. Para esto hay que seguir cursos de capacitación para acompañar a la persona y la pareja, de manera que a la comunicación de los contenidos de la fe se una la experiencia de la vida de toda la comunidad eclesial”. Se recomienda que “se mejore la catequesis prematrimonial... que es parte integral de la pastoral ordinaria” (nº 57).


En el contexto en el que se promueve o incluso se impone ciertas ideologías y culturas en contraste con la visión humana y cristiana de la familia, “hay que reafirmar con decisión la libertad de la Iglesia para enseñar su doctrina y el derecho a la objeción de conciencia conciencia por parte de los educadores”. La familia sigue siendo el principal espacio pedagógico primario que, sin embargo, no es el único lugar de la educación sexual. Es necesario, “estructurar verdaderos y adecuados itinerarios pastorales de apoyo, dirigidos tanto a los individuos como a las parejas, con especial atención a la edad de la pubertad y adolescencia”.


Surge la necesidad de una ampliación de los temas de formación en los itinerarios prematrimoniales. La educación en la fe y el amor, en las virtudes, particularmente la castidad, condición valiosa para el crecimiento genuino del amor interpersonal, etc. "El proceso de formación debe tomar la forma de un camino orientado al discernimiento vocacional personal y de la pareja, asegurando una mejor sinergia entre las distintas áreas de pastoral”. Es importante también una adecuada selección de las personas involucradas en la educación prematrimonial: "Los caminos de preparación al matrimonio también sean ofrecidos por matrimonios capaces de acompañar a los contrayentes antes de la boda y en los primeros años de vida doble matrimonial, valorizando la ministerialidad conyugal”.


1.2. La celebración nupcial


La celebración nupcial es también de gran importancia para la formación de la familia. Generalmente "la preparación de las bodas ocupa durante mucho tiempo la atención de los contrayentes”, y en cambio la celebración nupcial implica un montón de gente en una fiesta: los novios, sus familias y sus amigos, personas que pertenecen a otra confesión cristiana o comunidad religiosa. Es una buena oportunidad para profundizar en la fe y la proclamación del Evangelio de Cristo. Por lo tanto, “la liturgia nupcial debería ser preparada a través de una catequesis mistagógica que haga percibir a la pareja que la celebración de su alianza lleva a cabo “en el Señor”. Además "es una ocasión propicia para invitar a muchos a la celebración de los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía”, (nº 59).


1.3. Los primeros años de la vida familiar


Igualmente importantes para la formación de la familia son los primeros años de matrimonio. Los Padres sinodales los definen como “un período delicado y vital durante el cual las parejas crecen en conciencia de su vocación y misión”. Por lo tanto sirve un acompañamiento pastoral que continúe después de la celebración del sacramento. En el documento los padres sinodales ofrecen ya sea las directrices como también los contenidos para el acompañamiento: “La parroquia es el lugar donde parejas expertas pueden ofrecerse a las más jóvenes, con el eventual concurso de asociaciones, movimientos eclesiales y nuevas comunidades:


-Es necesario alentar a la pareja a una actitud fundamental de bienvenida al gran regalo de los hijos.

-Debe ser destacada la importancia de la espiritualidad familiar, de la oración y de la participación en la Misa del domingo, instando a las parejas que se reúnen regularmente para promover el crecimiento de vida espiritual y la solidaridad en las necesidades vida concreta.
-Hay que destacar el encuentro personal con Cristo a través de la lectura de la Palabra de Dios, en la comunidad y en los hogares, especialmente en la forma de la “lectio divina”, constituye una fuente de inspiración para acciones cotidianas.
-También cabe entender que liturgias, prácticas devocionales y Eucaristías celebradas para las familias, especialmente en el aniversario de matrimonio, nutren la vida espiritual y el testimonio misionero de la familia.
-Especial atención debe prestarse a las parejas en crisis porque: “es particularmente importante la proximidad de la comunidad a los esposos jóvenes, a través del apoyo afectuoso y cariñoso de familias confiables” (nº 60).


1. 4. La formación de sacerdotes y otros agentes pastorales


La formación de la familia también pasa a través de la formación de agentes pastorales. De hecho los Padres afirman que “se necesita una renovación de la atención pastoral a la luz del Evangelio de la familia y la enseñanza del Magisterio”. “Para ello, es necesario proveer una formación más adecuada de sacerdotes, diáconos, hombres y mujeres religiosos, catequistas y otros agentes pastorales, que deben promover la integración de las familias en las comunidades parroquiales, especialmente con motivo de los caminos de formación para la vida cristiana ante los sacramentos”. Los futuros sacerdotes deberían ser verdaderos “apóstoles de la familia”. Además, es importante tener en cuenta que los Padres están proponiendo un nuevo Ministerio de parroquia, el da la dirección espiritual de la familia: “La dirección espiritual de la familia puede ser considerada uno de los ministerios parroquiales” (nº 61).


Conclusión


Para la formación de la familia, los Padres sinodales subrayan la importancia de una buena preparación para el matrimonio, de una celebración nupcial seria que sea fiesta de la nueva alianza, de catequesis dirigida a profundizar su fe y que sea anuncio de la buena noticias de Jesús. A todo esto añaden la necesidad de un acompañamiento pastoral de la nueva familia, especialmente en los primeros años de matrimonio, y por último promueven la necesidad de una adecuada formación para sacerdotes y otros agentes pastorales.


Preguntas para compartir en Fraternidad
- Identificar la contribución de su fraternidad (o de algunos miembros) para la pastoral de la familia.
- Compartir sus experiencias/ideas sobre la propuesta de un acompañamiento de parejas/familias jóvenes por “familias confiables” (cf. nº 60).


Documentos:
http://w2.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papafrancesco_esortazione-ap_20160319_amoris-laetitia.html
http://www.vatican.va/roman_curia/synod/documents/rc_synod_doc_20151026_relaz ione-finale-xiv-assemblea_sp.html


Culminamos en encuentro rezando juntos: ORACIÓN DE LA SAGRADA DE LA FAMILIA.


Julio 2017.