Boletin Informativo
Consejo Internacional de la OFS
- Edición Trimestral

Vol. 3 - N. 3 - 2008 – Septiembre

 

Subsidio para la CELEBRACIÓN del capítulo de la fraternidad OFS

(Subsidio para la celebración del Capítulo de la Fraternidad nacional de la OFS - Circ. 70)

1. Introducción

Entre las diferentes estructuras que la vida religiosa comunitaria ha creado para expresar y promover los valores espirituales de su carisma, surge, con particular importancia, la asamblea de los componentes de la comunidad, convocada para tratar cuestiones que tengan que ver con la forma de vida profesada por ellos, dicha asamblea generalmente se llama Capítulo.

El término, nacido en el ambiente monástico, se refería a la reunión en asamblea durante la cual se participaba en la lectura y el comentario de uno de los "capítulos" de la Regla. De ahí la costumbre de llamar Capítulo tanto al lugar del encuentro de dicha reunión, como al mismo encuentro.

Sin embargo, la Familia Franciscana, desde sus orígenes, ha dado al término Capítulo una connotación particular, expresión de su misma razón de ser, que es la fraternidad. Tomás de Celano, fiel testigo del pensamiento de Francisco de Asís, pone en evidencia el sentido fraterno del Capítulo al recordar que los frailes "se esforzaban en darse a sí mismos para subvenir a las necesidades de los hermanos. Deseaban reunirse, y reunidos se sentían felices" (1 Cel XV 39)

Para S. Francisco, los Capítulos tenían una gran importancia en la vida de sus frailes. Eran reuniones de hermanos en nombre del Señor. Constituían verdaderas celebraciones de la vida en fraternidad, animadas por el Espíritu Santo. En la Regla no bulada, Francisco pide que los hermanos se reúnan en Capítulo para tratar las cosas que se refieren a Dios (Cáp. 18).

Según Santa Clara, "las cosas que se han de tratar para utilidad y decoro del monasterio, háblelas allí mismo con todas sus hermanas; pues muchas veces el Señor revela a la menor qué es lo mejor" (Reg. S. Clara 4,16).

Francisco mismo, plenamente consciente del don y de la llamada a ser hermanos en fraternidad evangélica, invita a menudo a sus hermanos a ser cada vez más conscientes de la acción de Dios, que los ha reunido por su gracia: "Y donde quiera que estén y se encuentren unos con otros los hermanos, condúzcanse mutuamente con familiaridad entre sí. Y exponga confiadamente el uno al otro su necesidad, porque si la madre nutre y quiere a su hijo carnal, ¿cuánto más amorosamente debe cada uno querer y nutrir a su hermano espiritual? (Regla bulada VI, 8).

Si consultamos los escritos de S. Francisco y sus biografías, nos damos cuenta que el Capítulo era un encuentro de los hermanos de diferentes niveles, donde se trataba sobre la vida espiritual de los frailes. Podríamos señalar algunos elementos: la proclamación de la Palabra de Dios, la oración, exhortación y admoniciones a vivir mejor la Regla, la promulgación de normas, la elección de los Ministros, el compartir fraterno y la revisión de vida, la confesión de las propias culpas, oración común, confraternización, invitación a la misión, el consuelo mutuo...

En la vigente legislación de la OFS se distinguen diversos tipos de Capítulos según el nivel de la Fraternidad que los celebra y la finalidad a la que son destinados. En lo que respecta a la finalidad, podemos distinguir los Capítulos deliberativos y los electivos. Además, según el nivel de la Fraternidad, nos encontramos con el Capítulo (o Asamblea) local (cf. CC.GG. 49.2), regional (cf. CC.GG. 64), nacional (cf. CC.GG. 68) y general (cf. CC.GG. 70.3 y 4).

El Capítulo general, por su peculiaridad, necesita de una normativa propia. En este documento trataremos el Capítulo nacional y los Capítulos regionales y locales, comenzando con una vehemente recomendación: que los participantes se preparen adecuadamente con la oración y con la lectura de las disposiciones que los regulan: Constituciones Generales, Ritual y Estatutos.

2. Criterios generales

2.1. Carácter de celebración del Capítulo de la Fraternidad OFS

El Capítulo de la Fraternidad no constituye una asamblea cualquiera, como las del ámbito civil o profano. El Capítulo constituye también una fiesta. Celebrar es "hacer presente". ¿Hacer presente qué? En primer lugar, la Asamblea capitular hace presente al mismo Jesucristo. Jesús que enseña, Jesús que sirve, Jesús que ora. Es Cristo presente: "donde dos o tres están reunidos en mi nombre…". Además, la Asamblea capitular evoca a la Iglesia y la hace presente, constituye la Iglesia reunida en la fe, en la esperanza, en la caridad.

El Capítulo se celebrará siempre en actitud de conversión, ya que se busca la mayor perfección de la vida según la Regla, en fraternidad. En el Capítulo deben excluirse los intereses personales y las ambiciones de poder. Todo debe hacerse, según el ejemplo de Jesucristo, con espíritu de servicio.

Por eso, los elementos de un Capítulo son:

  • la proclamación de la Palabra de Dios que ilumina los temas a tratar;
  • la oración;
  • la búsqueda de lo que es mejor para la vida de la Fraternidad.

Es obvio que, existiendo el grupo en función de un proyecto que tiene como inspirador y fin a Dios, es Dios quien deberá estar en el centro de los pensamientos del grupo y de cada uno. Sólo en Él se deberá buscar inspiración, para conformarse a Su auténtica voluntad. "Si el Señor no construye la casa, en vano trabajan los constructores" (Sal. 126, 1).

En nuestra vida, tenemos que reconocer siempre la primacía del Espíritu. Si somos Franciscanos Seglares es porque el Señor nos ha llamado a serlo, porque Él tiene un proyecto para nosotros. Su proyecto, no el nuestro. Debemos, entonces, ponernos a la escucha, en las condiciones ideales para sentirle bien y para asegurar nuestra vocación, como nos enseña San Pedro (2ª Pedro 1,10).

Por esto, es necesario:

  • dejar, ante todo, suficiente tiempo para la oración, individual y comunitaria, para permitir que Dios consiga hablar a nuestro corazón;
  • dar un cierto espacio a la lectura y meditación compartida de alguna lectura apropiada de la Palabra de Dios para que ella nos sintonice con la misma "longitud de onda" de Dios;
  • leer, también, algún pasaje de los Escritos de San Francisco para que no falte la inspiración de aquél que ha sido el catalizador y modelo de nuestra vocación específica.

Para todo ello, es necesario un gran equilibrio, porque no resulta productivo hablar continuamente.

2.2. Desarrollo del Capítulo

El desarrollo del Capítulo será muy diferente según se trate de un Capítulo de estudio o deliberativo, o de uno electivo. En ambos casos, los trabajos serán introducidos por uno o más informes, que deberán responder a la necesidad de corroborar, con empeño renovado, los valores que derivan del seguimiento de Cristo, al que voluntariamente nos hemos adherido bajo la mirada amorosa del Santo de Asís; a la necesidad de hacerlo juntos, como Fraternidad reunida por el Espíritu Santo y llamada a crecer en la fe, en la escucha y en la acogida.

Obviamente, el informe introductivo deberá tener un espacio importante y deberá recibir la atención que merece por parte de los miembros del Capítulo. También sería oportuno preparar una presentación que contenga los puntos esenciales del mencionado informe, que sea de fácil e inmediata lectura y que sirva de ayuda a los capitulares en el estudio, la reflexión y el debate sucesivos.

Los participantes, además, deberán disponer de suficiente espacio para intervenir (tener "voz" en capítulo). Es importante que este punto sea desarrollado plenamente y sin prisa: del análisis atento del estado de la Fraternidad podrá lograrse un proyecto que le permita progresar. Sin embargo, quien preside o modera, debe actuar de modo que las intervenciones sean concisas, constructivas y, sobre todo, que no se salgan del tema.

La celebración de Capítulo se convierte así en un momento privilegiado de formación personal y comunitaria, al estilo de la más auténtica tradición franciscana: "En Pentecostés se reunían todos los hermanos en Santa María (de los Ángeles) y trataban de cómo observar con mayor perfección la Regla...., San Francisco amonestaba, reprendía y daba órdenes, como mejor le parecía según el beneplácito divino... Exhortaba con solicitud a los hermanos a que guardaran fielmente el santo Evangelio y la Regla que habían prometido" (TC, 57).

 

2.3. El Capítulo electivo

Un Capítulo electivo, de cualquier nivel, se celebra para:

  • Reflexionar juntos sobre el estado de la Fraternidad y decidir qué debe hacerse para la vida y la misión de la Orden, invocando la ayuda del Espíritu Santo, para que purifique los corazones, ilumine las mentes y haga dóciles las voluntades a Sus mociones, en un momento tan fundamental para la vida de la Fraternidad.
  • Identificar y elegir los responsables que deberán guiar y animar a la Fraternidad.

Es partiendo del análisis de los problemas que se podrán enfocar las características de quien, con mayor eficacia, pueda guiar el crecimiento de la Fraternidad y resolver sus problemas. El informe del Ministro saliente y las intervenciones de los participantes son esenciales para orientarse mejor para elegir a quien tenga las características más apropiadas para "animar y guiar" a la Fraternidad. A este fin, hablando de elecciones, es importante subrayar que no se elige a "quien se lo merece", ni se trata de premiar a alguien ofreciéndole posiciones de prestigio; mucho menos deben traerse a colación cuestiones de simpatía o antipatía.

Los verdaderos criterios de juicio deberán hacer surgir a quien tenga:

  • un verdadero amor y sentido profundo de pertenencia a la OFS,
  • un notable espíritu de servicio (Ministro quiere decir el que sirve),
  • una disponibilidad concreta de tiempo, de mente y de corazón, para ventaja de la fraternidad,
  • las cualidades humanas caracteriales, espirituales, de experiencia y de preparación necesarias para enfrentar los problemas de la Fraternidad en el determinado momento histórico.

3. Capítulo nacional de estudio o deliberativo o de evaluación

3.1. Su naturaleza

El Capítulo nacional, máximo órgano deliberativo de la Fraternidad nacional en las tareas sociales y de gobierno, tiene potestad legislativa, deliberativa y electiva.

Es importante tener en cuenta que se trata de una Asamblea general o Capítulo de la entera Fraternidad nacional. Esta Fraternidad, formada por diferentes Fraternidades regionales (donde existan) y/o locales de una determinada nación, se reúne, en el nombre del Señor, para deliberar sobre la mejor manera de observar la Regla, su Forma de Vida evangélica secular, a la manera de Francisco de Asís.

Se trata de un encuentro de celebración, en el nombre del Señor, para escuchar la Palabra de Dios, darle respuesta, profundizar la Forma de Vida, evaluar su vitalidad evangélica, deliberar y tomar decisiones con relación a las cuestiones importantes de la vida de la Fraternidad nacional.

Cada tres años, el Capítulo ordinario será también electivo. De esto trataremos de forma específica más adelante. Aquí trataremos específicamente del Capítulo nacional no electivo, llamado también Capítulo de estudio, deliberativo, o de evaluación.

El Capítulo hace presente a Cristo que enseña, ora y sirve. Como en los Capítulos regionales y locales, evoca la Iglesia y la hace presente, reunida en la fe, la esperanza y la caridad. Hace presente también toda la vida de la Fraternidad, con sus aspectos positivos y negativos. Todos se alegran y alaban al Señor por el camino recorrido y se arrepienten de las faltas cometidas, prometiendo ser más fieles a su Forma de vida evangélica franciscana secular. Los Capítulos representan momentos privilegiados de renovación y de gracia para toda la Fraternidad nacional. Por ello, es tan importante que todos los hermanos y hermanas de la Fraternidad nacional se comprometan tanto en el proceso de preparación del Capítulo, como durante su desarrollo y después del mismo.

Es, precisamente, a través de los Capítulos nacionales que los hermanos y hermanas, que viven en las Fraternidades regionales y locales, toman conciencia de pertenecer a una Fraternidad más amplia que la de su propio país: la del mundo entero.

 

3.2. Su composición

Durante el Capítulo nacional, es prácticamente imposible reunir a todos los hermanos y hermanas. Por eso, la reunión de toda la Fraternidad nacional se hace por representación (democracia representativa). De hecho, los capitulares son representantes de cada Fraternidad regional y /o local y, por tanto, los miembros del Consejo de la Fraternidad nacional son elegidos por las Fraternidades.

 

3.3. Objetivos

Son objetivos del Capítulo nacional de estudio, deliberativo o de evaluación:

  • proclamar y responder a la Palabra de Dios, contemplando y celebrando sobre todo el carisma Franciscano secular;
  • orar juntos;
  • hacer una evaluación y revisión de los propósitos y proyectos del último capítulo;
  • compartir, como Fraternidad Nacional, la vida franciscana de las Fraternidades regionales y Locales;
  • confraternizar los hermanos y hermanas;
  • buscar juntos aquello que es mejor para la vida de la Fraternidad nacional.

3.4. Periodicidad

El Capítulo ordinario nacional debe celebrarse anualmente o, según lo que establezcan los propios Estatutos nacionales. Cada tres años será electivo.

3.5. Preparación

Es necesario que el Capítulo nacional esté bien preparado.

El Consejo nacional debe reunirse para establecer su agenda y la dinámica del Capítulo. Es conveniente que se haga un sondeo en las Fraternidades regionales (o locales) en relación con los temas a tratar durante el Capítulo.

Al menos tres meses antes, el Ministro nacional debe convocarlo, indicando la sede, el día, la hora y los argumentos a tratar.

 

4. Capítulo nacional ordinArio electivo

El Consejo nacional, para preparar la celebración del Capítulo electivo en su propia Fraternidad nacional debe:

4.1. Dialogar, con suficiente anticipación, sobre este asunto en una reunión del Consejo para:

  1. establecer la fecha, a partir de la última elección;
  2. convocar el Capítulo nacional (cf. CC.GG. 67.2.a), en las personas de sus legítimos representantes;
  3. comunicar la fecha del Capítulo electivo a la Presidencia del CIOFS, con doce meses de antelación, para que ésta puede presidirlo.

4.2. Concienciar a los hermanos y hermanas recordándoles que:

  1. animar y guiar (dirigir una Fraternidad), en lenguaje franciscano, significa SERVIR (cf. Reg. OFS, 21 y CC.GG. 31);
  2. todos son responsables de la indicación y elección de hermanos y hermanas con una calificación necesaria para el desempeño de sus respectivos encargos (cf. CC.GG. 30.1 y 2);
  3. el Capítulo electivo no debe ser ocasión para disputarse los cargos, sino la oportunidad que tienen los hermanos para ponerse a disposición de prestar un servicio a su Fraternidad nacional (cf. CC.GG. 32.2);
  4. para ser elegido es condición imprescindible ser profeso perpetuo (cf. CC.GG. 77.1; 3).

4.3. Conveniencia de un sondeo

Un sondeo objetivo:

  1. hace más participativa y práctica la elección del futuro Consejo;
  2. reduce el tiempo necesario para la reflexión y la discusión del asunto, evitando indicaciones improvisadas;
  3. involucra en el proceso a todas las fraternidades, llamándolas a participar con sentido de responsabilidad;
  4. abre la posibilidad de descubrir nuevos lideres (guías).

4.4. Realización del Sondeo

  1. El Consejo nacional debe pedir a los Consejos regionales (y/o locales) la propuesta de nombres de hermanos y hermanas que puedan servir a la Fraternidad nacional, en el desempeño de las diferentes responsabilidades;
  2. los hermanos y hermanas, indicados en el sondeo, deben dar su explicita disponibilidad para aceptar los eventuales encargos para los que sean propuestos; la expresada aceptación de la candidatura debe significar un compromiso para no rechazar la elección, salvo en el caso de una imprevista imposibilidad;
  3. una vez que disponga de las nominaciones, el Consejo nacional las comunicará a todos los hermanos y hermanas.

4.5. Normas que deben ser aplicadas durante el Capítulo electivo

Normas vigentes en las Constituciones Generales:

  1. presencia obligatoria del Ministro general o de un delegado suyo (cf. CC.GG. 76.2);
  2. presencia de un Asistente espiritual general o de un delegado de la Conferencia de los Asistentes generales. Si su presencia no fuese posible por causa de fuerza mayor, el Capítulo electivo es igualmente válido (cf. CC.GG. 76);
  3. la duración de los períodos de servicio (cf. CC.GG. 78 y 79);
  4. las reelecciones (cf. CC.GG. 79.1);
  5. la renovación del Consejo (cf. CC.GG. 79.3);
  6. los oficios incompatibles (cf. CC.GG. 82);
  7. quién puede elegir (voz activa) y ser elegido (voz pasiva) (cf. CC.GG. 77.1);
  8. el carácter temporal del servicio (cf. CC.GG. 32.2);
  9. la corresponsabilidad (cf. CC.GG. 30.2);
  10. las cualidades requeridas a los Consejeros (cf. CC.GG. 31.2 y 3);
  11. el número de los votos (cf. CC.GG. 78 y 79);
  12. en caso de empate en los votos (cf. CC.GG. 78.1);
  13. en caso de eventuales irregularidades (cf. CC.GG. 79.5);
  14. la gratuidad en el ejercicio de cualquier encargo;
  15. normas relativas al Presidente del Capítulo y al Asistente general (cf. CC.GG. 76.2 y 3).

Además, deben ser aplicadas las normas particulares establecidas en los propios Estatutos nacionales, en particular, lo que se refiere a la composición del Consejo nacional a elegir (cf. CC.GG. 66.1), a la elección del Consejero Internacional y al Consejero internacional sustituto (Estatuto FIOFS 5).

4.6. Itinerario para la celebración del Capítulo electivo:

4.6.1. Apertura del Capítulo.

Será hecha por el Presidente, en nombre del Señor, según las indicaciones del Ritual de la OFS:

  1. invocación al Espíritu Santo;
  2. lectura del Evangelio;
  3. lectura de escritos de San Francisco (puede ser la IV Admonición);
  4. oración por la celebración del Capítulo electivo de la Fraternidad;
  5. los auxiliares del Capítulo (cf. CC.GG. 76.4): el secretario y los dos escrutadores deben ser designados por el Presidente del Capítulo, eligiéndolos de entre los capitulares (cf. CC.GG. 76.4);
  6. función de los auxiliares:
    • el Secretario verifica el número de los votantes presentes, proclama a los elegidos y redacta el Acta de la elección, que debe ser firmada por él, por el Presidente del Capítulo, por el Asistente general y por los escrutadores;
    • los escrutadores distribuyen y recogen las papeletas y cuentan los votos comparándolos con el número de capitulares presentes. Hacen la cuenta y el anuncio de los nombres votados en voz alta.

    4.6.2. Deposición de los cargos por parte del Consejo saliente

    El Consejo saliente da las gracias y entrega sus cargos en manos de los hermanos y hermanas diciendo:

    "En este momento, nosotros, miembros del Consejo de la Fraternidad nacional de…............, deponemos nuestros oficios en manos de nuestros hermanas y hermanos

    aquí reunidos en Capítulo electivo".

    4.6.3. Votaciones

    Se escriben en la pizarra TODOS los nombres indicados en el sondeo hecho con anterioridad y los otros nombres que sean indicados en ese momento.

    El Presidente invita a los candidatos para los diferentes encargos a declarar si existen motivos graves que les impiden aceptar, en caso de ser elegidos.

    Después de cada escrutinio, el secretario proclama el resultados y, si el hermano o hermana ha obtenido los votos suficientes para ser elegido, el Presidente del Capítulo le pregunta si acepta el encargo (cf. CC.GG. 78.4). El elegido responde y el Presidente lo confirma. En el caso de que el hermano elegido no aceptara por un motivo reconocido como válido, se procederá a una nueva elección.

    El Presidente confirma la elección (cf. CC.GG. 78.4) y, conforme al Ritual (2ª Parte, Cap. II,8), dice a los nuevos elegidos:

    "Que el Dios de la esperanza os colme de alegría y paz en la fe

    para que reboséis de esperanza por la fuerza del Espíritu Santo".

    4.6.4. Conclusión del Capítulo

    La investidura de los elegidos debe hacerse, preferiblemente, durante la celebración litúrgica. El Presidente los ratifica usando estas o similares palabras:

    "Yo , ....... Ministro general de la Orden Franciscana Seglar (o delegado del Ministro general), ratifico a los elegidos en sus respectivos encargos".

    Se concluye el Capítulo conforme al Ritual.

     

    5. Orientaciones complementarias

    5.1. Cargos electivos del Consejo nacional. Para ser miembro de un Consejo, a cualquier nivel, con derecho de voz y voto, es necesario que este miembro haya sido elegido. No existen más cargos por nombramiento o cooptación.

    5.2. Candidato único. En caso de que la Asamblea insista en presentar un único candidato, después de haber agotado todas las posibilidades de encontrar otros, el Presidente puede aceptarlo, siempre que diga de manera clara, que los capitulares son libres de votar a cualquier otra persona.

    5.3. Las Constituciones Generales de la OFS se refieren a los cargos del Consejo de las Fraternidades, dispuestos como en tres grupos distintos, es decir:

    1. el de Ministro;
    2. el de Viceministro;
    3. el de Consejero (Secretario, Tesorero, Coordinador de la Formación y otros eventualmente previstos en los Estatutos nacionales o decididos por el mismo Capítulo electivo).

    5.4. La elección para los cargos de cada uno de los grupos, sigue las normas de las Constituciones Generales:

    1. para el Ministro (Art. 78.1);
    2. para el Viceministro (Art. 78.2);
    3. para los Consejeros (Art. 78.3).

    5.5. Cada Consejo decide la forma más práctica de realizar los escrutinios, siempre que se hayan observado las 3 (tres) etapas:

    1. elección para el cargo de Ministro;
    2. elección para el cargo de Viceministro;
    3. elección para los cargos de Consejeros, que deberán especificarse; no deberán hacerse en bloque, sino con una papeleta individual, en la que conste el oficio específico a votar.

    5.6. En cuanto a la reelección:

    1. para la renovación del servicio o reelección del Ministro, las CC.GG. (cf. Art. 79.1) permiten a lo sumo una tercera sucesiva elección (no más de tres elecciones consecutivas). Independientemente de los mandatos, el Ministro cesante no podrá ser elegido Viceministro para el período inmediatamente sucesivo (cf. CC.GG. 79.2);
    2. para la reelección del Viceministro se procede de la misma manera (cf. CC.GG. 78.2), pero el Viceministro cesante podría ser elegido Ministro;
    3. para los Consejeros, a partir de la tercera elección sucesiva, es necesario, que el Consejero obtenga la mayoría de 2/3 (dos tercios) de los votos de los presentes (cf. CC.GG. 79.3);
    4. además, en cuanto a los Consejeros, se debe notar que el mandato debe entenderse en cuanto miembro del Consejo y no como titular de un determinado encargo (Secretario, Tesorero u otro). Por lo tanto, se suman los mandatos sucesivos en los diferentes encargos como Consejero;
    5. en el caso de un Consejero que ya haya tenido uno o más mandatos sucesivos, ¿Puede sucesivamente ser elegido Ministro o Viceministro? Sí, porque se trata de encargos distintos, para los cuales la cuenta de los trienios sigue una normativa propia. En consecuencia estos no se suman entre sí.

    5.7. Cargos incompatibles: cf. CC.GG. 82.

    5.8. Irregularidades. La Presidencia del CIOFS tiene el poder y el deber de invalidar las elecciones y de convocarlas nuevamente en los casos de inobservancia de las normas de las Constituciones Generales y de los propios Estatutos nacionales (cf. CC.GG. 79.5).

    6. Orientaciones prácticas

    6.1. Preparar con anticipación las papeletas para la votación y el documento necesario para el compendio de los votos.

    6.2. Preparar las oraciones, de forma que todos tengan un ejemplar que les permita participar.

    7. Capítúlo regional y local

    Recomendamos a los Consejos nacionales que elaboren, con las debidas adaptaciones "Orientaciones" análogas para los niveles regional y local.

    Presidencia CIOFS, dado en Roma el 26 de abril 2008

 

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