LISTA C I O F S
Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal
Volumen: 12 - N. 15 - 2006 - Abril - II
Fuente: Segretaría CIOFS
- La Plena Conciencia De La Pertenencia A La OFS
- El Conocimiento – ¿De Quièn? ¿De Qué Cosa?
- La Atención – ¿Hacia Quién? ¿Hacia Qué Cosa?
- El Sentido De Responsabilidad – ¿Cómo? ¿Cuándo?
LA PLENA CONCIENCIA DE LA PERTENENCIA A LA OFS
María Aparecida Crepaldi
Consejera Internacional de la OFS de Brasil
(primera parte)
El tema que nos interpela se refiere al conocimiento, la atención, el sentido de responsabilidad y el cuidado con el cual vivimos nuestra vocación franciscana secular de cara a nosotros mismos, a Dios, a la Fraternidad, a la Iglesia y al mundo entero, por el solo hecho de ser miembros profesos de la Orden Franciscana Secular. Reconociéndonos como tales, vamos a ver a continuación en qué consiste:
El Conocimiento – ¿De quièn? ¿De qué cosa?
- de nosotros mismos;
- de Nuestro Señor Jesucristo;
- de nuestros hermanos y hermanas de la Fraternidad, de los documentos que regulan la OFS, la JuFra y la Familia Franciscana: sus prioridades nacionales y regionales, las Fuentes Franciscanas y Clarianas y la literatura relacionada con el carisma franciscano, según nuestras posibilidades;
- de la Doctrina de la Iglesia Católica y de nuestra misión en esta;
- del mundo en el que vivimos, con su belleza,sus conflictos, su actualidad...
La Atención – ¿Hacia quién? ¿Hacia qué cosa?
Hacia nuestra vida interior y esterior, es decir, el equilibrio;
Demostrando a Nuestro Señor todo nuestro amor, “ainda que tão falho”, y buscándolo intensamente en la Eucaristía, en la adoración del Santísimo Sacramento y en una vida de oración y contemplación;
Atendiendo a las necesidades espirituales y temporales de nuestros hermanos y hermanas de la Fraternidad y de todo el mundo, según la medida de nuestras posibilidades y preparándonos constantemente para ello:
- siendo “creíbles”, es decir, llevando un comportamiento tal que las personas que se acercan a nosotros puedan confiarnos todo lo que sienten en sus corazones;
- demostrando a nosotros mismos y a los que están a nuestro lado que realmente amamos a los pobres, como San Francisco;
- Siendo pacíficos y alegres en cualquier circunstancia, abandonándonos con fe en las manos del Señor, con un esfuerzo continuo para estar siempre unidos a El;
- Deseando crecer en la práctica de las virtudes, siendo conscientes de la gracia que el Señor nos concede gratuitamente en el caminar cotidiano;
- Procurando escuchar con atención lo que nos dicen para que cuando se alejen de nosotros, se sientan contentos de la conversación que han tenido con nosotros;
- Yendo a visitar a los enfermos y a los inválidos, así como a los que viven en soledad, interesándonos de sus vidas;
- Asegurándonos de qué es lo que realmente los hermanos y hermanas necesitan desde el punto de vista material y cuidar, preferiblemente junto con los otros miembros de la freaternidad, de sus primeras necesidades para que se sientan verdaderamente confortados;
- Reconociéndonos imperfectos, dispuestos a pedir perdón con humildad y, por otro lado, sabiendo también perdonar con generosidad.
El sentido de responsabilidad – ¿Cómo? ¿Cuándo?
Despues de haber profesado en la OFS, somos cristianos dispuestos a vivir el Evangelio a la manera de San Francisco de Asís.
Conscientes de esto, somos mensajeros de la Paz y del Bien en cualquier circunstancia de nuestra vida.
Como consecuencia del identificarnos como franciscanos seculares debemos:
- Vivir con fidelidad la Regla de la OFS en nuestra familia, en el trabajo, en la Fraternidad, en la Iglesia y en la sociedad en general;
- dar prioridad a la participación en la reuniones y actividades de la Fraternidad, manteniendo un frecuente contacto con los heramnos y hermanas;
- ser personas que testimonian una fe viva, es decir, coherente con la propia vida;
- intentar mostrarnos a los familiares y a las otras personas que no conocen la Fraternidad como personas que vivimos con serenidad y equilibrio, mansedumbre y humildad, sencillez y sabiduría espiritual, para que se interesen en conocer lo que significa ser un franciscano secular;
- demostrar un gran respeto hacia todos los hermanos y hermanas de la Fraternidad, de la familia y de todos los ambientes, incluso los más difíciles, hacia los jóvenes más rebeldes, los inválidos más restíos, intentando de esa manera, ejercitar la caridad y la paciencia, recordando siempre lo grande que es la que Nuestro Señor tiene para con cada uno de nosotros;
- convertirnos continuamente a Cristo, viviendo en “penitencia”, que en sentido evangélico significa cambiar la ruta y escuchar a Dios;
- evangelizar con la misma presencia, la Palabra de Dios experimentada en nuestra vida, testimoniando como personas que viven en el mundo pero que abandonan sus vanidades y sus vicios para dedicarse a las cosas de Dios;
- mostrar, sobre todo a los más jóvenes, la inmensa gracia que recibimos cuando decimos “SI” a la vocación a la cual el Señor nos llamó, para crecer en el conocimiento, en el amor y al servicio de Dios y de los hermanos y hermanas;
- vivir con alegría y gratitud esta pertenencia, valorizándose a uno mismo, a la Fraternidad y a toda la OFS y a la Iglesia, glorificando así a Nuestro Señor Jesucristo;
- hacerlo todo con mucho amor, celo y dedicación, para glorificar a Dios con nuestra vida;
- testimoniar con apertura de corazón y de mente la “verdadera libertad de los hijos de Dios”;
- poner la caridad hacia todos como meta principal de cada jornada.