Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal
Volumen: 12 - N. 12 - 2006 - Marzo - IV
Fuente: Segretaría CIOFS
Los días 5 al 12 de noviembre, se ha celebrado en Asís (Italia), el “XI Capítulo general de la Orden Franciscana Seglar”, con la participación de 60 Capitulares, en representación de las 98 Fraternidades nacionales, constituidas y emergentes, que existen actualmente en el mundo. Han participado, también, algunos observadores e invitados, los relatores de los temas y los equipos de secretaría, economía y traducción que han hecho posible el buen desarrollo de los trabajos capitulares.
El Capítulo, ha escuchado la relación de la Presidencia CIOFS, ofrecida por la Ministra general, Encarnación del Pozo, con los detalles esenciales de la vida de la Orden en los últimos tres años, incluidos el informe económico del trienio 2002-2004 y la encuesta demográfica de 2005. Los capitulares han compartido las informaciones, los esfuerzos y conclusiones presentados, ratificando unánimemente la actuación de la Presidencia durante el trienio.
El Capítulo ha escuchado, también, la relación de la Conferencia de los Asistentes generales (CAS), presentada por su Presidente, Fr. Ivan Matic, OFM, que ha sido muy apreciada por todos los participantes.
Este Capítulo, intermedio, ha reflexionado sobre algunos puntos importantes para la vida de la Orden dando, de esta manera, continuidad a los argumentos tratados en los Capítulos precedentes.
El Capítulo, como conclusión de la atenta escucha, y del detenido estudio y amplio debate, tanto en los grupos, como en las sesiones plenarias, ha señalado una serie de puntos en los que es conveniente centrar la atención, tanto del Consejo internacional, como de la Presidencia CIOFS, que vienen a sumarse a las conclusiones del 2002.
En el 40 aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II y en el 800 aniversario de la revelación del Crucifijo de San Damián a San Francisco, sobre la misión a cumplir, el Capítulo ha reflexionado sobre la gran novedad que S. Francisco introdujo en la eclesiología y en la vida religiosa de la Iglesia de su tiempo (Novitas Franciscana). Tal reflexión es esencial para comprender mejor los fundamentos de nuestro origen: quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos y cuál es nuestra genuina misión.
El Crucifijo de San Damián invistió a Francisco de una misión: “Francisco, ve y repara mi casa que, como ves, está en ruinas”. Y para que él pudiese cumplir la misión que le confiaba, Cristo realizó en él “una obra maravillosa”; y para proseguirla en el tiempo le inspiró dar vida a una triple milicia.
Las tres Órdenes de la Familia Franciscana, generadas por Francisco, son herederas del carisma y de la misión, para cumplirla. La razón de ser de Francisco y de su Familia espiritual está en esta misión.
Los Franciscanos seglares, aun no siendo “religiosos” en el sentido exacto de la palabra, se comprometen mediante una auténtica Profesión a testimoniar la novedad salvadora del Evangelio, junto a los frailes de la Primera Orden y de las religiosas Clarisas.
Los Franciscanos seglares, son “Christifideles laici” evangélicamente comprometidos, en las condiciones de su vida, para ofrecer una respuesta plena a la llamada de seguir a Cristo, humilde, pobre y crucificado, exactamente como los hermanos de la Primera Orden y las hermanas de la Segunda Orden, cada uno en su propio estado de vida.
En un último análisis, S. Francisco ha dado a sus tres Órdenes solo una Regla: una observancia más perfecta del Evangelio, de acuerdo a sus propias condiciones de vida.
El Capítulo general ha reflexionado sobre todo esto, para volver a las puras fuentes de Francisco y de su carisma; carisma que se alimenta del Evangelio, entendido y vivido como hizo Francisco, “sine glossa” (a la letra), y que los Franciscanos seculares deben revivir y reinterpretar con autenticidad para hacerlo presente en el mundo de hoy. Esta es nuestra misión.
Desde esta reflexión, el Capítulo ha encontrado ocasión para verificar y renovar las motivaciones profundas de nuestro ser franciscanos y reforzar el impulso y la determinación para cumplir la misión y responder con generosidad a las esperanzas de Dios y de la Iglesia respecto a la Orden Franciscana Seglar.
El Capítulo, al reflexionar sobre estos temas afirma que:
Los Franciscanos seglares, en muchas partes del mundo, están empeñados en proyectos que defienden la dignidad del hombre y de la Creación. El Capítulo ha recogido espléndidos testimonios, especialmente durante la Mesa redonda. Estimulados por estos ejemplos de los hermanos/as, se recomienda:
El Capítulo, a norma del artículo 5.2 de las Constituciones generales, ha interpretado prácticamente el artículo 53.5 de las CC.GG., que trata de la “adhesión” “para quienes, sin pertenecer a la OFS, desean compartir su vida y actividades”, con la finalidad de clarificar el significado y sentido de esta adhesión y su aplicación. La interpretación será promulgada por la Ministra general para su entrada en vigor.
El Capítulo ha tenido conocimiento de la grave situación en la que se encuentra la Presidencia, a causa de inadecuados criterios de contribución, así como por la falta de aportaciones de muchas Fraternidades nacionales. Se ha constatado que todavía se debe hacer mucho para alcanzar un auténtico sentido de pertenencia que sepa concretarse en auténtica y compartida solidaridad y no sea, solamente, un vago sentimiento genérico que exige todo y, sin embargo, está poco dispuesto a dar.
Para salir de esta situación, el Capítulo, mediante una votación específica, ha tomado las siguientes medidas:
Las demás Fraternidades nacionales, constituidas y emergentes, determinarán la propia fase para su aportación económica en diálogo con la Presidencia. Estas fases estarán en vigor hasta que sean aprobados los nuevos criterios y métodos de aportación económica.
El Capítulo ha tomado acto de la situación de la Fraternidad nacional de Italia, respecto al proceso para alcanzar la unidad orgánica y estructural.
Por una parte, este proceso ha hecho progresos importantes:
Por la otra parte, todavía se constatan resistencias por parte de los disidentes con acciones de carácter jurídico y de procedimiento, con la finalidad de retardar la unificación.
El Capítulo, ha expresado con fuerza su apoyo a la actuación de la Presidencia, manifestando su voluntad de defender, siempre, la naturaleza y la identidad de la OFS, una y única, según cuanto expresa con claridad la legislación fundamental de la Orden, que la misma Iglesia nos ha dado. El objetivo de la unidad orgánica y estructural es un bien irrenunciable querido de la Iglesia, que se deberá alcanzar en el mejor modo posible y en los tiempo más breves. El Capítulo ha votado unánimemente una moción en este sentido, dirigida a la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica y la Conferencia de Ministros Generales de la Primera Orden y de la TOR, pidiendo a todos ellos una intervención clara, que ponga fin a esta dolorosa situación. El Capítulo ha dado su apoyo, incondicional, a la carta preparada por la Presidencia sobre estos temas, como respuesta a la citada Congregación.
Con inmensa gratitud a Dios, el Capítulo reconoce el don de la expansión de la Orden, gracias al nacimiento y crecimiento de las Fraternidades emergentes en todo el mundo, especialmente donde el cristianismo constituye una mayoría exigua y frecuentemente discriminada o perseguida. De los Capitulares ha surgido un compromiso serio para sostener y acompañar generosa y constantemente esta realidad.
La Presidencia ha pedido con fuerza a los Consejeros internacionales propongan a los propios Consejos nacionales asumir el acompañamiento de una Fraternidad emergente concreta, para establecer con ella relaciones de fraternidad y una comunicación intensa, con el fin de ayudarles en el camino de su formación, crecimiento y maduración vocacional y ofrecer a la Presidencia del CIOFS elementos de evaluación para su reconocimiento y constitución, en el momento oportuno. Con esta finalidad se ha entregado a cada Consejero un cuadro de las Fraternidades emergentes del cual pueden deducir las diversas situaciones y la respectiva lengua de comunicación.
El Capítulo ha reafirmado fuertemente el deseo de la Fraternidad internacional “ de compartir su experiencia de vida evangélica con los jóvenes que se sienten atraídos por San Francisco de Asís, y a buscar los medios para presentársela adecuadamente” (CC.GG. 96.1). Se ha podido constatar que todavía no se hace lo suficiente y que los Franciscanos seglares deben empeñarse con más convicción y constancia a:
Asís, 11 de noviembre de 2005
| Francesco y Anna Maria Crescenti Secretarios generales OFS |
Encarnación del Pozo Ministra general OFS |