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Boletin Informativo Vol. 1 - N. 2 - 2006 – Octubre |
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5. OFS: Que podemos hacer por nuestra vocación franciscana. Por Fred Schaeffer, OFS
Las vocaciones a la vida sacerdotal y a la religiosa han estado menguando en los últimos treinta años. Varias crisis, afuera y dentro de nuestra Iglesia ayudaron a erosionar las vocaciones. El gran problema en la sociedad con el gradual desmembramiento de la unidad familiar también ha sido un factor para la disminución de las vocaciones. Recuerdo a los fines de los 50 hasta alrededor de 1970, las vocaciones eran abundantes. Yo estuve algunos años con los Capuchinos entre 1958-1960, y recuerdo una gigante clase de novicios. Me retiré por razones de enfermedad en la familia pero probablemente también porque yo estaba, en ese momento, demasiado joven y con poca experiencia. Pero en general, ¿qué ha pasado? ¿Por qué las vocaciones son hoy tan escasas? Vivo en un país donde particularmente entre la gente joven, muchos hay que nunca han escuchado hablar de la Iglesia Católica. En mi experiencia como ministro visitando a los encarcelados, me he encontrado con personas que nunca han tenido ningún contacto con la Iglesia como institución. Y en la sociedad, tantos dicen que creen en Dios, pero realmente no conocen que es lo que Dios hace por ellos. El interés en Dios disminuye y así la vocación simplemente no existe. De acuerdo a estadísticas de la Diócesis de Fénix, Arizona, la población católica de los EEUU en 2004 era 67.259.768 –un aumento de algo como 850.000 sobre la cantidad de 66.407.407 reportada en 2003. Los católicos continúan estando en el 23% del total de la población de EEUU. Incluyendo en esta figura nacional datos de Puerto Rico, un protectorado de EEUU así como también territorios como las Islas Vírgenes, Samoa y Guam. El número de sacerdotes decayó de 44.487 el año pasado a 44.212 este año. De estos, 14.729 eran miembros de ordenes religiosas y 29.483 eran diocesanos. Diáconos permanentes han aumentado de 14.106 el año pasado a 14.693 este año. El número de hermanos religiosos era 5.504, 64 o sea, 64 menos que el año pasado. Las hermanas religiosas son en número de 71.468, decayendo 3.212 desde el año pasado. Estas son estadísticas alarmantes, y las de 2003 muestran también un descenso de las religiosas. Parte de la razón de este descenso, creo yo, es envejecimiento. Los sacerdotes/religiosos de los años 1950 y 1960 están ahora envejecidos y cercanos a la jubilación, si es que esto llega a ser una opción para ellos. Menos y menos vocaciones desde los años 70 dejan esta población que envejece sin ningún reemplazo. La Orden Franciscana no es una excepción cuando se habla de disminución de las vocaciones. Como orden religiosa, ellos han experimentado disminuciones similares en las vocaciones como la Iglesia en general, a través del mismo período de tiempo. Ya uno no escucha mas clases de candidatos de 10-15, sino de uno o dos. La Orden Franciscana Seglar es un grupo, que muestra una interesante unidad de propósitos, alrededor del mundo, y en Julio de 1996, la OFS tenía alrededor de 435.000 miembros profesos. Al final del año 2002, habían 400.000 miembros profesos. Así que también nosotros hemos visto una disminución. Sin embargo, si como grupo de penitentes orantes, comenzamos a trabajar para aumentar las vocaciones para la OFS y para el resto de la familia franciscana, en nombre de Jesús y con la asistencia de Nuestra Señora, Reina de la Orden Franciscana, y con la ayuda de nuestro Seráfico Padre San Francisco de Asís, nadie se imagina lo que podremos lograr! Hay en mi opinión, solamente una forma de aumentar vocaciones, y es a través de la oración. ¡Constante y amorosa oración! Cuando yo estuve en una experiencia en la OFM desde 1996 a 1998, nos dieron una lista de oraciones que podía ser agregada a las Intercesiones de la Liturgia de las Horas. Estas las encontrarán como parte de este Boletín. Si todos los franciscanos seglares agregaran estas peticiones a sus oraciones diarias, o las hacen parte de sus intenciones en el Rosario, para obtener vocaciones a la familia franciscana, entonces podremos ver nuevas vocaciones. Vamos a encender la llama, traer el Espíritu Santo dentro de tu vida, y orar por la familia, por nuestra familia franciscana. Vamos a animar a los franciscanos seglares u otros miembros del laicado, quienes muestran interés a la vida religiosa. Hagamos un proyecto de oración. Mantengamos un contacto cercano con ellos. No nos preocupemos por los seglares franciscanos que desearan ser miembros cualquiera de las Ordenes de la Primera Orden Franciscana. Ellos seguirán siendo miembros de nuestra familia franciscana. Ellos son un regalo de Dios!
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