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VISITA PASTORAL A LA PRESIDENCIA DEL CIOFS En la Visita Pastoral que Fr. José Carballo, Ministro General OFM, realizó durante la Reunión del Consejo de Presidencia del CIOFS, en el mes de Abril, 2006, en representación de la Conferencia de Ministros Generales, Fr. José trató interesantes temas, los cuales iremos presentando en este Boletín para su reflexión en las fraternidades. Sobre la Formación, Fr. José dijo: La Formación debe ser integral. Abarcar a toda la persona. El centro de nuestra vida no es Francisco. Yo no sirvo a Francisco, sino que servimos todos a Cristo. No basta formar franciscanos, debemos formar personas. El elemento humano es imprescindible. Somos personas antes de cristianos. Y debemos formar creyentes antes que franciscanos. Cierto que todos estos elementos van juntos, sin embargo estos tres elementos deben estar juntos, para no formar personas fragmentadas, ya que no sería un signo positivo para el mundo. La Formación debe ser permanente. Como dijo S. Francisco que por fin habían nacido cinco frailes menores, y fue cuando ellos habían sido martirizados. La formación termina al día siguiente de nuestra muerte. Hay dos tipos de personas, quienes están en formación y los que están en deformación. Muchas hermanos entraron en la OFS cuando la formación se reducía a la mínima enseñaza del “noviciado”. Ahora, debemos hacer un esfuerzo para que la formación sea integral y sea permanente. La Formación debe ser personalizada. Porque la formación para que sea verdadera, debe partir de la situación de la persona, para acompañarla en su camino hasta la plenitud. Aunque no es fácil para los seglares, debéis hacer que esto sea posible. Porque es una exigencia de hoy, a fin que los valores entren verdaderamente en la persona. La Formación debe ser práctica, para lo que debe tocar cuatro puntos de la persona, a saber: La mente. Cuidando su contenido y tratando de tener una uniformidad mínima en la formación inicial, basándonos en un Manual de Formación para toda la Orden. El corazón, porque debe cambiar mi vida. Se cambia por el sentimiento fundamental. Somos más sentimentales que dados a usar la cabeza. Si el conocimiento no pasa por el sentimiento, no transforma. Continuaremos hablando de fraternidad, pero somos terriblemente individualistas. Tenemos que poner mucha atención a esto. Manos, tercer centro vital. Las manos son para la vida práctica. Lo que hemos aprendido y asimilado debemos llevarlo a la práctica, sino el franciscanismo haría solo ideología. Pies, que usamos para caminar. Significan estar en contacto con la realidad, para que la formación se mantenga siempre abierta a la realidad, ya que es necesario vivir el evangelio en el mundo.
El sentido de pertenencia es frágil en la OFS, también entre nosotros los frailes. Convoca el Obispo a los párrocos y están todos allí. Los convocan los provinciales, y no pueden ir porque están ocupados en la parroquia. Entre vosotros la dificultad es mayor, porque tienen compromisos familiares que complican las cosas. Pero lo grave no es que alguien no vaya a la fraternidad porque tiene un problema familiar. Lo malo es que alguien no vaya, porque tiene un encuentro con otro movimiento.
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