Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal
Volumen: 10 - N. 17 - 2004 - Abril - IV
Fuente: Segretaría CIOFS
Roma, 21 de octubre de 2003
Circ. 11/02-08
A los Consejos nacionales y
los Consejeros internacionales OFS
Queridos hermanos: a todos vosotros nuestro más sincero saludo de paz y bien.
Las conclusiones del Capítulo General, referentes a la Formación, dicen:
La Presidencia deberá pedir a las Fraternidades nacionales, dando las oportunas indicaciones, cuando sea pertinente, que los franciscanos seglares que se encuentran, por graves y justificados motivos, aislados de sus fraternidades locales, sean ayudados con medios adecuados, según las circunstancias.
El tema de los hermanos y hermanas que se encuentran aislados de las Fraternidades locales es importante, especialmente, porque uno de los valores fundamentales del ser cristianos-franciscanos es el vivir en fraternidad.
Este valor, aun siendo un valor eminentemente evangélico (y, por lo tanto, esencial para todos los discípulos de Cristo), para nosotros franciscanos es un imperativo categórico que nos debe caracterizar. Muy bien lo expuso el Card. Etchegaray con ocasión del Jubileo Franciscano y de cuyo discurso recojo algunas frases particularmente significativas:
“Esta tarde, no aplazo el daros mi opinión sobre vuestra familia, pues el signo que me parece, mejor os define y mejor logra el esfuerzo jubilar de la Iglesia, es la fraternidad. ... En la fraternidad, San Francisco introduce el sentido de responsabilidad para la exigencia de lo que llama una “reciprocidad de servicio” y también una “mútua obediencia” hasta en el seno de una comunidad religiosa...
La fraternidad franciscana aparece como la imagen profética de una humanidad en la que todos se reconocen plenamente hermanos. ... Jamás la verdadera fraternidad ha sido al mismo tiempo tan deseada y tan poco vivida. ...
... Se eligen los amigos pero no los hermanos y las hermanas, es esto lo que hace a la fraternidad, por su carácter indeleble, tan onerosa”.
Está claro, pues, que cuando, por los motivos más variados, el vivir en fraternidad es imposible en el sentido pleno y tradicional, es necesario recurrir a la creatividad que sólo nace de un maduro e intenso amor fraterno hacia los hermanos.
El Capítulo general ha comprobado que muchos hermanos y hermanas, por los motivos más diversos, viven prácticamente aislados de las propias Fraternidades.
Lejos de resignarnos a un tal estado de cosas, los hermanos, y sobre todo aquellos que tienen puestos de responsabilidad, deben proveer a mantener intacto el lazo que une a los unos con los otros y facilitar su crecimiento y su realización espiritual. A éstos, pues incumbe la responsabilidad respecto a los hermanos y a la Fraternidad, para que cada uno se realice en su vocación... (CC.GG. 31.2).
Este deber de caridad es requerido, en primer lugar, en el Ministro y en el Consejo de la Fraternidad local de los hermanos interesados. Donde no suceda así, es deber de la Fraternidad de nivel superior intervenir, en el espíritu del principio de subsidiariedad (cfr. CC.GG. 33).
Lo primero que se ha de hacer, obviamente, es analizar, caso por caso, el motivo del aislamiento.
Cada una de estas causas constituye un caso en sí mismo y requiere una reflexión específica y profunda. Mejor que se haga por parte de quien ya vive una relación local de Fraternidad, que tiene relaciones personales con los sujetos, que comparte esquemas culturales, lengua y, obviamente, todo cuanto se refiere a la vocación y a los ideales franciscanos.
Los remedios standard, por decir, se hallan al alcance intelectual y práctico de cada uno. Los indicamos para completar, convencidos de no decir nada de particularmente original.
Está claro, pues, que
Solicitamos que las Fraternidades nacionales efectúen una encuesta diligente para conocer en las propias naciones:
El resultado de esta encuenta, así como las razones y soluciones prácticas adoptadas se enviarán cuanto antes al Secretariado, a la atención de la Comisión de Formación de la Presidencia, la cual, después de haberlas examinado, las enviará a todas las Fraternidades nacionales para ofrecer importantes principios, ejemplos y modelos que, eventualmente, pueden ser aceptados en los respectivos países.
Esperando sentiros cuanto antes, os envío, en mi nombre y en el de los miembros de la Comisión, un afectuoso abrazo con el deseo de paz y bien.
Benedetto Lino
Coordinador de la Comisión de Formación