Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal
Volumen: 10 - N. 14 - 2004 - Abril - I
Fuente: Koinonia, 2004, N. 4
24 junio 1978 - 24 junio 2003
Fr. Valentín Redondo - OFMConv
(Parte II)
La Regla es documento de inspiración para vivir el Evangelio al estilo de Francisco, sin olvidar, como recuerda el Papa que “cada uno es llamado por su nombre, en la unicidad e irrepetibilidad de su historia personal, a aportar su propia contribución al advenimiento del Reino de Dios. Ningún talento, ni siqiera el más pequeño, puede ser escondido o quedar inutilizado” [1].
No se puede concebir una JUFRA separada de la OFS, como es difícil pensar en una OFS insensible a la JUFRA. Todas las Fraternidades de la OFS deben sentir la necesidad de compartir su experiencia de vida evangélica con los jóvenes que “constituyen una fuerza excepcional y son un gran desafío para el futuro de la Iglesia” [2] y de la OFS, en cuanto la JUFRA es fruto de su propia pastoral juvenil y promoción vocacional. El futuro de la Iglesia, su frescura y creatividad, como el de la OFS, se refleja en el lecho del río de su vida, si se ajusta al terreno actual de la juventud, inestable, pero moldeable, para convertirse en el cauce maduro de la vida de mañana. Hay que mantener viva la esperanza y la confianza en los jóvenes como el anciano Juan: “Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al Maligno... Os he escrito, jóvenes, porque sois fuertes y la Palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al Maligno” (1Jn. 2,13-14).
La OFS ha de presentar a los jóvenes la propuesta franciscana, ayudándoles en la madurez de su vocación y en el proyecto de vida fraterna, con la alegría que Jesús miró al joven del Evangelio (cfr. Mc. 10,21), procurando ayudarles a descubrir nuevos horizontes y a crecer “en sabiduría, en edad y en gracia ante Dios y ante los hombres” (Lc. 2,52). Las Fraternidades de la OFS consideren a los miembros de la JUFRA no como sujetos pasivos en la vocación, sino activos, creando espacios de acogida en la propia fraternidad y otorgándoles protagonismo en las reuniones y en las actividades de la Fraternidad.
La OFS sea generosa en la oferta de opciones que hace a la JUFRA. No olvide que, al fin y al cabo, quien llama es el Señor. La JUFRA no es el vivero de la OFS, del que hará los oportunos trasplantes a la propia Fraternidad. Esto es tacañería. Por el contrario, la OFS considere a la JUFRA tierra cultivable en la que con confianza se siembra la semilla de los múltiples estados de vida cristiana: vida de familia, vida consagrada, vida sacerdotal, OFS, Institutos seculares, los múltiples modos y formas en que la Familia Franciscana expresa el mismo carisma del común Seráfico Padre...
Las opciones que se presenten a los Jóvenes Franciscanos, cuanto más amplias y ricas sean, mejor, ya que les permitirá contemplar, reflexionar y decidir con capacidad para convertirse en protagonistas de la evangelización y misión de la Iglesia y de servicio disponible, sencillo y entregado a los pobres. Importante es pasar de la teoría a la entrega de espacios efectivos, y proporcionar a la JUFRA ocasiones para su crecimiento humano, cristiano y franciscano. Confiados, como dice la Novo Millennio Ineunte, que “si a los jóvenes se les presenta Cristo con su verdadero rostro, ellos lo exprerimentan como una respuesta conviencente y son capaces de acoger el mensaje, incluso si es exigente y marcado por la Cruz” [3].
El Papa, en su discurso a la JUFRA de Italia, hace hincapié en que “el elemento central de vuestra identidad franciscana es la presencia del hermano que se ha de acoger, escuchar, perdonar y amar” [4]. Desde la identidad de la OFS, su Regla ofrece a la JUFRA un amplio campo de presencia y misión: la construcción de un mundo más fraterno y evangélico (art. 14), la promoción de la dignidad del hombre (art. 14), la promoción de la justicia, con opciones concretas y coherentes con la fe (art. 15), el trabajo como prolongación de la mano creadora de Dios (art.16), el desafío por los valores de la familia (art. 17), la fraternidad universal y el respeto por los bienes de la creación (art. 18), la construcción de la paz en el diálogo, el amor y el perdón (art. 19).
Los espacios señalados contienen implícitamente otros: el mundo de la política, de la realidad social, de la economía, de la cultura, de las ciencias y de las artes, de la investigación, de la comunicación social..., del sufrimiento. Todo esto indica la urgente necesidad de nuevas luces y energías en el Joven Franciscano para realizar la misión, “sin perder ni sacrificar nada de su coeficiente humano, sino manifestando una dimensión transcendente a menudo desconocida” [5]. Los Ministros generales de la Primera Orden y de la TOR confian, dicen en su carta Vocación y misión de los fieles laicos franciscanos en la Iglesia y en el mundo (1989), en que la OFS y la JUFRA sean capaces de utilizar, para un servicio más creativo y fecundo, el patrimonio espiritual y cultural que tienen, echando mano, al mismo tiempo, de los recursos que ofrece la Escuela Franciscana.
Los Jóvenes Franciscanos, para llevar a cabo la misión creativa y comprometida que les presenta la Regla de la OFS, necesitan mucha formación. Una formación integral sólida: humana, cristiana y franciscana. La formación es una de las prioridades de la OFS y de la JUFRA. En una entrevista a la ex Ministra general, Emanuela De Nunzio, le preguntaron cuál era la prioridad de la OFS. Su respuesta fue la formación. El periodista le preguntó por la segunda prioridad. Y su respuesta fue, otra vez, la formación. Y preguntando por la tercera prioridad, la respuesta de Emanuela fue, de nuevo, la formación. Y es que sin formación, la vocación, la oración y la misión de la OFS y de la JUFRA son mediocres. Sin embargo, si la formación llega a la base de las Fraternidades de la JUFRA, se vivirá una primavera vocacional y se dará una auténtica ósmosis entre los espacios vitales de la vocación franciscana seglar, formándose Jóvenes Franciscanos con capacidad de entrega, de decisión y de testimonio cristiano y franciscano. Aquí tienen un relevante papel el Consejo de JUFRA, el “animador fraterno” y el Asistente espiritual [6].
Me parece muy interesante transcribir la exhortación que hace la Christifideles Laici sobre la formación, que se ajusta estupendamente a los intereses de la JUFRA: “La formación de los fieles laicos tiene como objetivo fundamental el descubrimiento cada vez más claro de la propia vocación y la disponibilidad siempre mayor para vivirla en el cumplimiento de la propia misión” [7].
Los Asistentes provenientes del área asiática y de Oceania se han reunido, durante los días 8-15 de noviembre, en la casa de espiritualidad de las Hermanas del “Sacro Costato”, en Manila. Los primeros tres días han estado dedicados a las relaciones de cada delegación: Corea del Sur, Vietnam, Malasia, Singapur, Hong Kong, Indonesia, Pakistán, India, Tailandia, Sri Lanka, Australia, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea y Filipinas.
Los días 13-14 de noviembre se han dedicado al estudio y profundización del Estatuto para la Asistencia pastoral y espiritual de la OFS. El grupo ha aumentado con la participación de unos veinte Asistentes espirituales locales invitados, entre religiosos y religiosas: Los relatores del tema del Estatuto han sido los Asistentes generales: fr. Ivan Matic, OFM: Introducción al Estatuto para la Asistencia; Asistencia a la JUFRA y a la OFS; fr. Irudaia Samy, OFMCap: Responsabilidad de los Superiores Mayores; El papel de los Asistentes espirituales; fr. Valentín Redondo, OFMConv: Responsabilidad de los Asistentes espirituales; La Asistencia colegial a la OFS; fr. Michael Higgins, TOR: Formación de los frailes para entender y asistir a la OFS; El papel del Asistente espiritual en la formación de la OFS. El próximo Congreso se celebrará en septiembre de 2004, en Australia o Corea.
En Manila, en la Casa de acogida “Claret”, se ha celebrado el Conreso de la OFS de Asia y de Oceanía, del 6 al 9 de noviembre. Se ha comenzado con un saludo de la Ministra general, Encarnación del Pozo, y del Presidente de la CAS, fr. Valentín Redondo, OFMConv. Han estado presentes: Australia, Corea, Filipinas, Hong Kong, India, Indonesia, Japón, Malasia, Singapur, Sri Lanka, Tailandia y Vietnam. Los dos primeros días se han deicado a las relaciones de las delegaciones. Se ha de subrayar el número de miembros de la OFS en India (18.000), Corea (10.000), Vietnam (4.000).
Los temas del Congreso han sido: Ecclesia in Oceania (Peter Keogh, Ministro nacional de Oceanía), Ecclesia in Asia (fr. Irudaia Samy, OFMCap, Asistente general), Bodas de Plata de la aprobación de la Regla (Encarnación del Pozo, Ministra general) y una Mesa redonda con la presencia de la Ministra general y de los cuatro Asistentes generales. El próximo Congreso se tendrá en Australia o Corea, en 2006.
La tarde del Domingo, 9 de noviembre, se han reunido los congresistas de la OFS y de los Asistentes espirituales en la parroquia de San Pedro Bautista. En él ha expuesto la Ministra general, Encarnación del Pozo, el tema: Las prioridades del Capítulo general de la OFS.
1 CL. 56.
2 CL. 46.
3 Novo Millennio Ineunte, 9.
4 JUAN PABLO II, o.c., p. 5.
5 Evangelii Nuntiandi, 70.
6 Cfr. CC.GG. 97.2.
7 CL. 58.