LISTA C I O F S

Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal

Volumen: 10 - N. 13 - 2004 - Marzo - IV

Fuente: Koinonia, 2003, N. 4


Bodas de Plata de la Regla de la O.F.S.
La Regla de la Orden Franciscana Seglar Documento de inspiración para la JUFRA
Introducción
La juventud franciscana
La Regla documento de inspiración para la JUFRA
Propuesta vocacional
Con una forma de vida
Para vivir en fraternidad
Noticias
Seminario para los Asistentes espirituales de Rumanía

BODAS DE PLATA DE LA REGLA DE LA O.F.S.

24 junio 1978 - 24 junio 2003

LA REGLA DE LA ORDEN FRANCISCANA SEGLAR DOCUMENTO DE INSPIRACIÓN PARA LA JUFRA

Fr. Valentín Redondo - OFMConv

Introducción

El Concilio Vaticano II ha hecho famosa la frase: “los jóvenes son la esperanza de la Iglesia[1]. Al mismo tiempo, reconoce esta esperanza puesta en los jóvenes y recomienda muy encarecidamente a la Jerarquía la educación de los mismos y su preparación cristiana a través de la catequesis [2]. Por otra parte, subraya el “papel de extraordinaria importancia” que los jóvenes juegan en la sociedad actual, lo que “exige de ellos una análoga actividad apostólica, a la que dispone su misma índole natural”, siendo ellos mismos “los primeros e inmediatos apóstoles de los jóvenes, ejerciendo el apostolado entre sus compañeros, de acuerdo con el medio social en que viven” [3]. En esta tarea es importante el diálogo de los adultos con los jóvenes, como el mismo Decreto conciliar pide [4].

La juventud es una etapa de transición en la vida, que inicia con la dolescencia y llega hasta alcanzar la madurez personal. Es una etapa rica, caracterizada por una gran vitalidad y una fuerte manifestación de la individualidad. Es un período muy positivo, con mucha capacidad de acción, aunque, al mismo tiempo, por motivo de su vitalidad, su energía desbordante, su deseo de búsqueda, de éxito, de consideración, de crecimiento, con el pie siempre sobre el acelerador, hace que sea un período de mucha tensión, a veces, de inestabilidad, de compromisos demasiado temporales y fugaces, aunque cargados de sensibilidad altruista.

La juventud franciscana

Las características descritas sobre la juventud en general son las que enmarcan a la Juventud Franciscana (JUFRA). La JUFRA encierra algunas peculiaridades que especifican y enriquecen a sus miembros: es un camino vocacional, en el que se intenta desarrollar y cultivar la semilla de la llamada inicial; es una experiencia de fraternidad que se vive en el seno de la comunidad eclesial; es seguimiento de Jesús de Nazaret a la luz de la vida y del mensaje de Francisco de Asís; tiene una relación existencial con la OFS, impreganada de un espíritu de comunión vital recíproca; forma parte de la Familia Franciscana como parte integrante de la Orden Franciscana Seglar y considera la Regla de la OFS como su documento de inspiración. A este proyecto de vida es al que la JUFRA “ofrece la aportación entusiasta de su juventud, sostenida por el arrojo de sus ideales” [5].

La Regla documento de inspiración para la JUFRA

La elaboración de la Regla de la OFS ha sido un volver a las fuentes franciscanas, a sus orígenes. Lo atestigua el prólogo que, aunque no forma parte de la Regla, es el texto de la primera redacción de la carta que Francisco escribe a todos los fieles. En realidad es, como la titula Kajetan Esser, la Exhortación de San Francisco a los hermanos y hermanas de la Penitencia. En ella traza los dos caminos, tan común en la tradición de la Iglesia: el camino del bien y el camino del mal (la Didaché), el camino de los que hacen penitencia y el camino de los que no hacen penitencia.

Propuesta vocacional

La Regla aparece en primer lugar como una propuesta vocacional, en la que Cristo es el centro del proyecto de vida: “La Regla y la vida de los Franciscanos Seglares es ésta: guardar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís” [6]. Y las Constituciones Generales explicitan: “La espiritualidad del franciscano seglar es un proyecto de vida centrado en la persona de Cristo y en su seguimiento” [7]. La vocación es sguimiento, es un camino por andar. Al joven que le pregunta a Jesús: “Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?”. Jesús le responde: “Vete a vender lo que tienes, dáselo a los pobres, que Dios será tu riqueza; luego, ven y sígueme” (Mc. 10, 17.21). Santa Clara lo propone muy bien en su testamento: “El Hijo de Dios se ha hecho por nosotros camino, y ese camino nos lo ha mostrado y enseñado, con la palabra y el ejemplo, nuestro padre San Francisco, verdadero amante e imitador suyo” [8].

Este proyecto de vida es el que la OFS “debe estar dispuesta a compartir... con los jóvenes que se sienten atraidos por Francisco de Asís” [9]. Juan Pablo II decía a la JUFRA de Italia que esta propuesta vocacional es “el itinerario ascético y apostólico que os caracteriza como jóvenes franciscanos; éste os ayuda a llegar a ser adultos en la fe, a ser apóstoles en la Comunidad eclesial y a comportaros en la sociedad como personas responsables, capaces de asumir con valentía el papel al que la providencia os llama” [10].

En este camino vocacional, que contiene, como dice Pablo, escribiendo a la Iglesia de Éfeso, una elección y una bendición del Padre a nuestro favor en su Hijo Jesús (cfr. Ef. 1,3-4), la JUFRA considera “a la Regla de la OFS como documento de inspiración para el crecimiento de su vocación cristiana y franciscana”. Y los Jóvenes Franciscanos confirman esta llamada y bendición “con un compromiso personal ante Dios y en presencia de los hermanos” [11]. Desde esta opción se inicia un proceso de formación y de crecimiento de los miembros de la JUFRA con “métodos de formación y una pedagogía adaptada a las necesidades del mundo juvenil” [12].

Con una forma de vida

La Regla ofrece no una simple devoción a Francisco de Asís desde las múltiples vertientes que existen, sino un verdadero programa de vida evangélica, que compromete la credibilidad del testigo, porque exige fidelidad a la Palabra que da capacidad de ser hijos de Dios (cfr. Jn. 1,12), “pasando del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio” [13]. La forma de vida es una llamada a la santidad, en la que el jufrista se encuentra profundamente implicado, en palabras de Francisco de Asís: “Somos sus madres, cuando lo llevamos en nuestro corazón y en nuestro cuerpo mediante el amor divino y una conciencia pura y sincera; y le damos a luz mediante las acciones santas, que deben resplandecer para ejemplo de los demás” [14].

La JUFRA es una forma de vida encaminada a la santidad, como los miembros de la OFS, ya que no se puede concebir una JUFRA separada de la OFS. En este sentido, Pío XII definió a la Orden Franciscana Seglar como “escuela de perfección, de genuino espíritu franciscano y de acción decidida y generosa”, subrayando que “la Tercera Orden quiere almas que en su estado aspiren a la perfección” [15]. Con alegría y con gozo se ha de tender a la santidad, pues, como dice el Concilio Vaticano II: “Es completamente claro que todos los fieles, de cualquier estado o condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad” [16]. Juan Pablo II subraya esta afirmación conciliar en la Christifideles Laici: “Es urgente, hoy más que nunca, que todos los cristianos vuelvan a comprender el camino de la renovación evangélica, acogiendo generosamente la invitación del Apóstol a ser “santos en toda la conducta”... Todos en la Iglesia, precisamente por ser miembros de ella, reciben y, por tanto, comparten la común vocación a la santidad” [17].

La Regla de la OFS ofrece a la JUFRA un camino de perfección que Santa Catalina de Génova, una franciscana seglar, lo tenía muy claro, cuando, respondiendo a un religioso que le sugería que él se hallaba en mejores condiciones para vivir la caridad perfecta, le dice: “Si yo creyese que ese vuestro hábito encendería en mi corazón una chispa más de amor, os lo arrancaría si no podía obtenerlo de otro modo. En cuanto a que vos tengáis más mérito que yo por las renuncias que habéis hecho por Dios..., es vuestro camino; pero que yo no pueda amar a Dios tanto como vos, esto no me lo haréis creer jamás” [18].

Para vivir en fraternidad

El Papa, en la audiencia concedida a la JUFRA de Italia con motivo de los 50 años de su nacimiento, mayo de 1998, insiste: “la Juventud Franciscana es constitutivamente una vocación para crecer en fraternidad” [19]. Es cierto, la forma de vida ofrecida por la Regla de la OFS es una invitación a vivir el Evangelio al estilo de Francisco, es decir, en fraternidad. La vida en fraternidad es una nota común a toda la Familia Franciscana. La Fraternidad es “el lugar privilegiado para desarrollar el sentido eclesial y la vocación franciscana, y, además, para animar la vida apostólica de sus miembros” [20]. Las Constituciones Generales definen la vocación de la OFS y de la JUFRA como “llamada a vivir el Evangelio en comunión fraterna” [21]. Esto explica que no existan franciscanos seglares aislados voluntariamente. Los miembros de la OFS y de la JUFRA están llamadas a vivir en fraternidad. El carisma franciscano no se puede vivir aisladamente. Como bien puntualiza el Papa en el discurso de la citada audiencia, la Fraternidad es “comunidad de amor y ambiente privilegiado en el que se desarrolla el sentido eclesial y la vocación cristiana y franciscana” [22].

La gran novedad de Francisco no es el haber inventado algo, sino el haber dado al Evangelio una adecuada lectura y actualización. La fraternidad nace de las entrañas mismas del Verbo que pone su tienda junto a la nuestra y nos hace hermanos del mismo Padre (cfr. Jn. 1,14). La JUFRA de Italia subraya este aspecto fundante de la vocación franciscana en su Estatuto “Il Nostro Volto”: “Los jóvenes franciscanos viven la Fraternidad como signo visible de la Iglesia... y como lugar donde naturalmente es animada la vida apostólica de sus miembros” [23].

NOTICIAS

Madrid - Fr. Valentín Redondo se ha reunido en Madrid con la Ministra general, Encarnación del Pozo, y Carlos Moura, Consejero de la Presidencia, los días 15-17 de septiembre de 2003, para elaborar un modelo de Estatuto nacional de acuerdo con las Constituciones Generales de la OFS y el Estatuto para la Asistencia. Este modelo será presentado a la Presidencia del CIOFS para su aprobación.

Seminario para los Asistentes espirituales de Rumanía

Después de una larga preparación, se ha celebrado el primer Seminario para los Asistentes espirituales de Rumanía, en Oradea, del 29 de septiembre al 3 de octubre. Estvieron presentes 8 Frailes Menores, 8 Conventuales y 1 Capuchino. Participaron, como invitados, la Ministra regional de Moldavia, el Ministro regional de Transilvania y un miembro del Consejo nacional de Hungría. El Seminario ha sido considerado un paso importante hacia la asistencia colegiada a la OFS de Rumanía a nivel nacional, y un paso adelante en la preparación de un único Consejo nacional provisorio.

En el Seminario han participado tres miembros de la CAS: fr. Ivan Matic, OFM: Introducción al Estatuto para la Asistencia; La formación de la OFS en la primera Orden y en la TOR; Asistencia a la JUFRA y a la OFS; fr. Irudaia Samy, OFMCap: Responsabilidad de los Superiores Mayores; El papel del Asistente espiritual; La formación del Asistente espiritual; fr. Valentín Redondo, OFMConv: Responsabilidad de los Asistentes; La colegialidad de los Asistentes; El papel del Asistente en la formación de la OFS; Wilhelmina Visser, Consejera de la Presidencia: Saludo y programación; La espiritualidad de la OFS; Margret Mertens, miembro de la OFS de Alemania: Presentación de la EUFRA (Europa Franciscana). El Seminario se ha cerrado con una Mesa redonda, dando oportunidad para preguntas e inquietudes generales acerca de la asistencia espiritual.


1 Gravissimum Educationis (= GE), 2.

2 Cfr. Christus Dominus, 14. 30; Presbyterorum Ordinis, 6; GE 2.

3 Apostolicam Actuositatem (= AA), 12.

4 Cfr. AA. 12.

5 JUAN PABLO II, La gioventù francescana un luminoso ideale di vita, en L’Osservatore Romano, 10 de mayo de 1998, p. 5.

6 Regla OFS, 4.

7 Constituciones Generales (= CC.GG), 9.1.

8 Testamento de Santa Clara, 5.

9 CC.GG. 96.1.

10 JUAN PABLO II, o.c., p. 5.

11 CC.GG. 96.3.

12 CC.GG. 96.5.

13 Regla OFS, 4.

14 1CtaF. I, 8-10.

15 PÍO XII, a los Terciarios de Italia reunidos en la Basílica Vaticana, en “L’Osservatore Romano, 2-3 de julio de 1956.

16 Lumen Gentium, 40.

17 Christifideles Laici (= CL), 16.

18 Vita di Santa Catalina da Genova compilata per cura del suo confessore, Genova 1887, Tip. Arcivescovile, pp. 60-61.

19 JUAN PABLO II, o.c., p. 5; cfr. CC.GG. 96.2.

20 Regla OFS, 22.

21 CC.GG. 3.3.

22 JUAN PABLO II, o.c., p. 5.

23 Il Nostro Volto, 7 a.