LISTA C I O F S

Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal

Volumen: 10 - N. 3 - 2004 - Enero - III

Fuente: Koinonia, 2003, n. 3


La recíproca comunión vital con todos los miembros de la Familia Franciscana
Introducción
La unión vital en las Constituciones Franciscanas

LA RECÍPROCA COMUNIÓN VITAL CON TODOS LOS MIEMBROS DE LA FAMILIA FRANCISCANA

Fra Irudaya Samy - OFM Cap

Introducción

Entre las familias espirituales, suscitadas por el Espíritu Santo en la Iglesia, la familia Franciscana comprende a todos aquellos miembros del Pueblo de Dios, laicos, religiosos y sacerdotes, que se sienten llamados al seguimiento de Cristo, tras las huellas de San Francisco de Asís.

En maneras y formas diversas, pero en recíproca comunión vital, todos ellos se proponen hacer presente el carisma del común Seráfico Padre, en la vida y en la misión de la Iglesia [1] .

En el seno de dicha familia, tiene un puesto peculiar la Orden Franciscana Seglar, la cual se configura como una unión orgánica de todas las fraternidades católicas, esparcidas por el mundo entero y abiertas a todo grupo de fieles, en las cuales los hermanos y las hermanas, impulsados por el Espíritu a alcanzar la perfección de la caridad en su estado seglar, se comprometen con la Profesión a vivir el Evangelio a la manera de San Francisco con la ayuda de la presente Regla confirmada por la Iglesia [2].

El primer artículo de la Regla de la OFS establece inmediatamente la relación entre los Franciscanos Seglares y toda la Familia Franciscana. Esto es de fundamental importancia para una verdadera existencia franciscana de los Franciscanos Seglares como componente vital de la Familia Franciscana. Los Seglares Franciscanos no son miembros aislados, son miembros auténticos y de pleno derecho de la Familia Franciscana. Son suscitados por el Espíritu Santo en la Iglesia junto a los otros miembros de nuestra Familia Franciscana.

Los Franciscanos Seglares son llamados al seguimiento de Cristo a ejemplo de San Francisco como seglares, presentes en el mundo, en unión vital con los otros miembros de nuestra Familia. Éstos, como los demás miembros consagrados de la Familia, hacen presente el carisma del común Seráfico Padre, en la vida y en la misión de la Iglesia.

La unión vital en las Constituciones Franciscanas

1. Todos los fieles están llamados a la santidad y tienen derecho a seguir, en comunión con la Iglesia, un camino espiritual propio [3] .

2. En la Iglesia existen muchas familias espirituales, con diversidad de carismas. Entre éstas se encuentra la Familia Franciscana que, en sus diversas ramas, reconoce como padre, inspirador y modelo a San Francisco de Asís.

3. Dentro de la Familia Franciscana, desde sus inicios, ocupa un lugar peculiar la Orden Franciscana Seglar [4] . Esta está integrada por la unión orgánica de todas las Fraternidades católicas, cuyos miembros, movidos por el Espíritu Santo, se comprometen con la Profesión a vivir el Evangelio a la manera de San Francisco, en su estado seglar, observando la Regla aprobada por la Iglesia [5] .

4. En virtud de la pertenencia a la misma familia espiritual, la Santa Sede ha confiado el cuidado pastoral y la asistencia espiritual de la OFS a la Primera Orden Franciscana y a la Tercera Orden Regular (TOR). Estos son los «Institutos» a los que corresponde el "altius moderamen" del que trata el canon 303 del CDC [6] .
En el Reino de Dios, la relación es un ingrediente importante. El diccionario define la relación como una "unión" con otro. En las Constituciones generales de la OFS, estos primeros artículos definen la relación de la OFS con la Iglesia y con el resto de la Orden Franciscana. Comienzan subrayando el hecho de que estamos unidos a todas las personas que son llamadas a la santidad. Jesús ha llamado a todos a ser pueblo evangélico y espera que respondan a su llamada, aunque no todos lo hacen. Quienes responden a su llamada tienen el deber de seguir la senda que les pone en camino hacia la plenitud, es decir, hacia la santidad, donde sabemos que existen muchos modos de respuesta a la llamada del Evangelio.

San Fancisco de Asís es el modelo sobre el que nosotros construimos nuestro estilo de vida. Él es nuestro padre, nuestro inspirador y modelo. Como padre nos ofrece la vida. Unido a la potencia del Espíritu Santo, Francisco nos transmite la vida. Aquella vida que es su atracción y su compromiso con el Evangelio. Es su confianza en Jesús. Es su apertura a la Palabra de Dios. Cuando observamos la alegría que Francisco tenía, aun en medio de sus sufrimientos, hallamos inspiración. Nuestro corazón se siente capaz de afrontar las luces y las sombras que son parte de la vida. Francisco nos ofrece un camino y nos da la esperanza de que la alegría es posble aun cuando los sufrimientos acechan nuestras vidas.

Francisco de Asís se convierte en el modelo de la actitud que se ha de tener ante Dios y el Evangelio; ante Jesús y el Evangelio; ante la vida y el Evangelio: nos ofrece un ejemlo de vida. Francisco nos ayuda a descubrir nuestro papel en el Pueblo de Dios y en el Cuerpo de Cristo.

¿Qué relaciones suponen un modelo semejante de vida? La relación con el resto de la Familia Franciscana es lo primero. No pertenecemos a Órdenes diversas con diversos carismas. Somos una única Orden con un único carisma. Estamos unidos los unos a los otros por el hecho fundamental de nuestra llamada al estilo de vida franciscana. Estamos unidos a los miembros Franciscanos Seglares esparcidos por todo el mundo.
Las Constituciones de la OFS dicen: La unidad viene del Espoíritu Santo que nos llama con una única llamada. No importa cuál sea el lenguaje que hable, Francisco es nuestro padre, inspirador y modelo. Todos nosotros seguimos una Regla de vida común aprobada por la Iglesia. Estamos unidos los unos a los otros por la vocación común franciscana.

Con mucha naturalidad caminamos junto a los Franciscanos que se denominan "Primera Orden", "Segunda Orden" (las Clarisas) y "Tercera Orden Regular". Estos hombres y mujeres viven en comunidad. Están unidos en la vida franciscana por los votos que han emitido. Son nuestros hermanos y hermanas en la Familia Franciscana. Nos ayudamos mutuamente en el seguimiento del Evangelio.

Las Constituciones de la OFS nos dicen que el cuidado pastoral y la asistencia espiritual de la OFS está confiado a estos miembros de la Familia. Existe una reciprocidad en las relaciones, más que un papel de poder. Como enseña Jesús: "Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros" (Jn 13,14). La relación es de servicio, no de dominio. Nosotros compartimos con la OFS y la OFS comparte con nosotros los mismos sueños y la misma sabiduría. Dios obra instruyendo y soportando a cada uno de nosotros con la ayuda del otro, como bien se dice en la Carta a los Hebreos: "considerémonos unos a otros para acicate del amor mutuo y del bien obrar" (Heb 10,24). Quisiera a este propósito traer a colación algunos pasos de las Constituciones franciscanas en los que se ilustran estos conceptos:

* La OFS es "parte integrante de la Familia Franciscana" [7] .
* La OFS "ostenta en el mundo de los seglares el espíritu de San Francisco y participa de la vida, del testimonio y de la misión del carisma franciscano, a cuya plenitud la OFS contribuye con su propia aportación, necesaria y complementaria" [8]
* "Dentro del ámbito de la Familia franciscana ocupa también un puesto especial la Fraternidad u Orden Franciscana Seglar, que comparte y promueve su genuino espíritu y que debe considerarse necesaria para la plenitud del carisma franciscano" [9] .
* "La Orden Franciscana Seglar está unida a nuestra Orden" [10]
* "A la primera Orden le ha sido confiado el cuidado de la Orden Franciscana Seglar" [11] .
* La base real para la asistencia espiritual es el estrecho vínculo que une a los seglares y a los religiosos franciscanos. "La Orden Franciscana Seglar está unida a nuestra Orden por el origen, la historia y la comunión de vida..." [12] .
* "Asimismo, promuévanse y ayúdense espiritualmente todas las asociaciones, en especial de jóvenes, que cultivan el espíritu de san Francisco. Conviértanse nuestras casas en centro de encuentro y de animación fraternos para cuantos, clérigos y seglares, quieren seguir las huellas de Cristo guiados por san Francisco" [13] .
* "En virtud de la reciprocidad vital entre los religiosos y los seglares de la Familia Franciscana y de las responsabilidades de los Superiores mayores, debe garantizarse a todas las Fraternidades de la OFS en todos sus niveles la asistencia espiritual como un elemento fundamental de comunión" [14] .

Crecemos hasta el punto de que nuestra percepción de la vida fluye de las posibilidades que hallamos en el Evangelio. Nuestras relaciones con las personas, el modo de confrontarnos con la realidad cotidiana están en armonía con el Evangelio. Nuestro compromiso de vida franciscana lo exige. La Fraternidad es un ingrediente esencial de nuestra vida. Tenemos necesidad del otro para responder a la invitación de seguir el Evangelio en cada situación.

-----------------

  1. Regla OFS, 1.
  2. Regla OFS, 2.
  3. Cfr. cc. 210; 214; Lumen Gentium, 40.
  4. Denominada también "Fraternidad Franciscana Seglar" o "Tercera Orden Franciscana" (TOF). Cfr. Regla, 2, nota 5. El canon 303 del CIC define a las Terceras Ordenes: "Se llaman órdenes terceras o con otro nombre parecido, aquellas asociaciones cuyos miembros, viviendo en el mundo y participandodel espíritu de un instituto religioso, se dedican al apostolado y buscan la perfección cristiana bajo la alta direcciónde ese instituto".
  5. Después de las Reglas aprobadas por el Papa Nicolás IV, en el año 1289, y por León Xlll, en el 1883, la Regla actual ha sido aprobada por Pablo VI el 24 de junio de 1978.
  6. Cfr. CC.GG. OFS, 85,2.
  7. CC.GG. OFS, 85.1.
  8. CC.GG. OFM, 60.1.
  9. CC.GG. OFMCap, 95.1.
  10. CC.GG. OFMCap, 95.3.
  11. CC.GG. OFM, 60.1.
  12. CC.GG. OFMCap, 95.3.
  13. CC.GG. OFMCap, 95.9.
  14. CC.GG. OFS, 89,1.