Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal
Volumen: 9 - N. 7 - 2003 - Febrero - II
Fuente: Carta a los Asistentes, 2002, n. 4
(Parte II)
En el transcurso de los siglos, la caridad y las obras de misericordia han constituido para la Orden Franciscana Seglar un ámbito privilegiado donde el Evangelio es vivido concretamente. Dan fe de ello los hospitales, las escuelas, los asilos, los montes de piedad fundados por los terciarios franciscanos, pero, sobre todo, las filas de pobres asistidos, densudos vestidos, hambrientos nutridos, enfermos o encarcelados visitados, forasteros acogidos por los franciscanos seglares o socorridos con su indispensable cooperación. "Es necesario que este dinamismo continúe ejerciéndose con fidelidad creativa, porque constituye una fuente insustituible en el trabajo pastoral de la Iglesia. En el momento en el que se invoca una nueva imaginación de la caridad y una auténtica prueba y confirmación de la caridad de la palabra con la de las obras, se mira con admiración la creatividad apostólica que ha hecho florecer los mil rostros de la caridad y de la santidad en formas específicas; aún no deja de sentir la urgencia de continuar, con la creatividad del Espíritu, sorprendiendo al mundo con nuevas formas de activo amor evangélico ante las necesidades de nuestro tiempo". (...)"Se trata de estar cerca de los pobres, de los ancianos, de los tóxicodependientes, de los enfermos de SIDA, de los desterrados, de las personas que padecen toda clase de sufrimientos por su realidad particular. Con una atención centrada en el cambio de modelos, porque no se cree suficiente la asistencia, se busca erradicar las causas en las que tiene su origen esa necesidad. La pobreza de los pueblos está causada por la ambición y por la indiferencia de muchos y por las estructuras de pecado que deben ser eliminadas" (Caminar, 36).
Vuestras Constituciones Generales insisten, de hecho, para que los franciscanos seglares: "con espíritu de minoridad, elijan en primer lugar el trato con los pobres y los marginados, ya sean individuos, grupos de personas o todo un pueblo; colaboren en la erradicación de la marginación y de toda forma de pobreza, que son consecuencia de la ineficacia y de la injusticia" (CC.GG. 19.2); hoy conviene considerar la trata de mujeres, el tráfico de niños esclavos, de niños abandonados en la calle o reclutados en los ejércitos.
Aunque no os encontráis solos en estos compromisos, vuestro servicio es importante, por lo que os animamos a colaborar junto con todos los hombres de buena voluntad, con los movimientos y las instituciones para crear "una civilización en la que la dignidad de la persona humana, la corresponsabilidad y el amor sean realidades vivas" (CC.GG. 18.1).
La reflexión del Capítulo general sobre el argumento de la comunión vital y recíproca en el ámbito de la Familia Franciscana, os ayudará a configurar mejor vuestras relaciones como intercambio de dones en la complementariedad de las vocaciones eclesiales. Es en esta comunión vital, realizada en la misma Familia espiritual, suscitada por el Espíritu Santo en la Iglesia, que la Orden Franciscana Seglar halla su identidad precisa: "una Fraternidad evangélica franciscana, radicalmente comprometida al servicio en el mundo y de modo particular en la vida de la sociedad" (CC.GG. 28.2). Junto con los religiosos de la misma Familia Franciscana debéis establecer "indicaciones programáticas concretas que permitan que el anuncio de Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida profundamente mediante el testimonio de los valores evangélicos en la sociedad y en la cultura" (Caminar, 7). Este compromiso se realiza pasando de las relaciones formales "a una fraternidad vivida en el mutuo enriquecimiento carismático. Es un esfuerzo que puede ayudar a todo el pueblo de Dios, porque la espiritualidad de la comunión de un alma a la estructura institucional, con una llamada a la confianza y apertura que responde plenamente a la dignidad y a la responsabilidad de cada bautizado" (ibid.). La comunión vital recíproca de la que habla vuestra Regla, no se limita a la sola Familia espiritual Franciscana, sino que se entiende que, "en maneras y formas diversas, se proponen hacer presente el carisma del común Seráfico Padre, en la vida y en la misión de la Iglesia" (Regla OFS, 1). Es comunión tendida a la misión. Por vuestra profesión estáis "más estrechamente vinculados" (Regla OFS, 6) a anunciar a Cristo "con la vida y con la palabra" (ibid.); estáis invitados a "vivir en plena comunión con el Papa, los Obispos y los sacerdotes, en abierto y confiado diálogo de creatividad apostólica" (ibid.), en la común vocación franciscana de "reconstruir la Iglesia" (Regla OFS, 6).
La comunión vital y recíproca, vivida en apertura al Espíritu creador, os llevará "a apostar por la caridad, viviendo el compromiso de un amor activo y concreto con cada ser humano" (Caminar, 10), mientras la comunión entre Franciscanos seglares y religiosos expresará "la búsqueda constante de la unidad en la caridad" (Caminar, 18), convirtiéndose en escuela de comunión para las comunidades cristianas y propuesta de fraterna convivencia entre los pueblos.
De manera particular a vosotros, miembros de la Orden Franciscana Seglar, que formáis parte integrante de la gran Familia Franciscana, se dirige el pensamiento de esta Congregación sobre la comunión interna, testimonio del mandamiento del amor recíproco. Es importante subrayar vuestro papel en la creación de un nuevo clima de comunión. De hecho, se debe tener siempre presente que "si en otrs tiempos han sido sobre todo los religiosos y las religiosas los que han creado, alimentado espiritualmente y dirigido uniones de laicos, hoy, gracias a una siempre mayor formación del laicado, puede ser una ayuda recíproca que favorezca la comprensión de la especificidad y de la belleza de cada uno de los estados de vida. La comunión y la reciprocidad en la Iglesia no son nunca en sentido único. En este nuevo clima de comunión eclesial los sacerdotes, los religiosos y los laicos, lejos de ignorarse mutuamente o de organizarse sólo en vista de actividades comunes, pueden encontrar la relación justa de comunión y una renovada experiencia de fraternidad evangélica y de mutua emulación carismática, en una complementariedad siempre respetuosa de la diversidad" (Caminar, 31).
El X Capítulo general de la Orden Franciscana Seglar es también Capítulo electivo para renovar el servicio del Consejo Internacional. Con tal ocasión, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica siente el deber de dirigir al Consejo Internacional saliente expresiones de gratitud y de agradecimiento. Nuestra estima se dirige de modo del todo particular a la Minsitra general saliente, señora Emanela De Nunzio. Bajo su presidencia, la OFS mundial ha marcado etapas que pasarán para siempre a la historia de la Orden y de la Iglesia. Gracias a su competente servicio, desarrollado con gratitud y amor, la Fraternidad internacional de la OFS ha enriquecido notablemente el propio patrimonio espiritual, institucional y legislativo. Con incansable empeño, la Presidente internacional, ayudada por todos los miembros del Consejo, ha animado a caminar fervorosamente a los Franciscanos seglares por los caminos de la Iglesia universal.
Hermanas y hermanos de la Orden Franciscana Seglar, con este mensaje que quiere ser también expresión de estima y reconocimiento para todos vosotros, confiamos vuestro camino a María, Madre de Jesús, para que sea siempre para vosotros el modelo en la escucha de la Palabra y en la fidelidad en la vocación. A cada uno de los Capitlares y a todos los franciscanos seglares que representáis, deseamos que con Ella, Virgen hecha Iglesia, acojáis al Espíritu para realizar comunidad de amor.
Queremos concluir con las palabras del Santo Padre Juan Pablo II: "Un nuevo siglo y un nuevo milenio se abren a la luz de Cristo. Pero no todos ven esta luz. Nosotros tenemos el maravilloso y exigente cometido de ser su reflejo (...) Es una tarea que nos hace temblar si nos fijamos en la debilidad que tan amenudo nos vuelve opacos y llenos de sombras. Pero es una tarea posible si, expuestos a la luz de Cristo, sabemos abrirnos a su gracia que nos hace hombres nuevos" (Nuovo Millennio Ineunte, 54).
A la Fraternidad internacional de la Orden Franciscana Seglar, a sus actividades, a sus proyectos y a su camino comprometido en el segumiento de Cristo, inspirándose en el ejemplo de Francisco de Asís, por su intercesión, llegue a todos vosotros la bendición del Señor.
Vaticano, 18 de noviembre de 2002.
Eduardo Card. Martínez Somalo
Prefecto
Piergiorgio Silvano Nesti, C.P.
Secretario