LISTA C I O F S

Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal

Volumen: 9 - N. 6 - 2003 - Febrero - I

Fuente: Carta a los Asistentes, 2002, n. 4


Mensaje de la CIVCSVA al X Capítulo general - Parte I

MENSAJE DE CIVCSVA A LOS PARTICIPANTES DEL X CAPÍTULO GENERAL DE LA ORDEN FRANCISCANA SEGLAR

(Parte I)

Con ocasión del X Capítulo general de la Orden Franciscana Seglar, esta Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica desea llegar, a través de este mensaje, a todos vosotros, participantes del Capítulo, y, por medio de vosotros a los miembros de la gran Fraternidad mundial de los franciscanos seglares. Hacemos nuestro el saludo de San Francisco: "El Señor os dé la paz", con particular referencia a todos vosotros, Capitulares provenientes de diversas partes del mundo, a la Ministra general, señora Emanuela De Nunzio, a los Padres Asistentes generales y a todo el Consejo Internacional saliente.

El Capítulo general que estáis celebrando es el primero del nuevo milenio. Esta circunstancia histórica os coloca ante la necesidad de buscar una respuesta a la invitación de Cristo, repetida por el Santo Padre Juan Pablo II, para remar mar adentro. Este Dicasterio, que ayudando al Sumo Pontífice, alarga su competencia también sobre las Terceras Órdenes, con el presente Mensaje desea proponeros, hermanas y hermanos Capitulares, y a todos los franciscanos seglares del mundo, una reflexión sobre las indicaciones pastorales del Santo Padre, entregadas a la Iglesia al inicio del nuevo milenio.

El actual Capítulo general de la OFS tiene una importancia particular, debido a que, después de terminar el camino legislativo, culminado en el año del Gran Jubileo de 2000, esta Congregación aprobó de manera definitiva las Constituciones Generales, por lo que ahora sois llamados a empeñaros y a intensificar vuestra presencia de franciscanos seglares en la vida de la Iglesia y de la sociedad.

Este Capítulo general de la OFS, centinela en espera de la aurora, fuerte en la fe y en la esperanza, está llamdo a suscitar nuevas esperanzas en toda la Orden, a reavivar el deseo de "guardar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís" (Regla OFS, 4), a abrir de par en par los horizontes del diálogo y de la misión, "anunciando a Cristo con la vida y con la palabra" (Regla OFS, 6), "confiando en la presencia del germen divino, que hay en el hombre" (Regla OFS, 19).

Es necesario recordar la necesidad de la referencia constante a vuestra Regla, porque en ella y en las Constituciones Generales "se contiene un itinerario de seguimiento, caracterizado por un carisma específico reconocido por la Iglesia" (VC. 37), siguiendo las huellas de San Francisco de Asís, que ha traducido el Evangelio en forma de vida concreta, haciéndolo, para cada uno de los franciscanos seglares, "el punto de referencia de la experiencia cotidiana, a partir de una vocación específica y de una identidad precisa" (Promulgación de las Constituciones Generales de la OFS).

En la reciente instrucción "Caminar desde Crsto", que la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica ha dirigido a las personas de vida consagrada para un nuevo compromiso en el tercer milenio, se encuentran reflexiones que pueden aplicarse también a vuestra Fraternidad, expresión vital secular de la gran Familia Franciscana. También a vosotros, hermanas y hermanos de la Orden Franciscana Seglar, está dirigida la invitación: "Es preciso dejarse conducir por el Espíritu al descubrimiento siempre renovado de Dios y de su Palabra, a un amor ardiente por Él y por la humanidad, a una nueva comprensión del carisma recibido. Se trata de dirigir la mirada a la espiritualidad entendida en el sentido más fuerte del término, o sea la vida según el Espíritu" (Caminar, 20). De hcho, también, hoy, la Orden Franciscana Seglar "necesita sobre todo de un impulso espiritual, que ayude a penetrar en lo concreto de la vida el sentido evangélico y espiritual de la consagración bautismal" (ibid.), renovada y reafirmada con la profesión en la OFS. Es necesario adherirse cada vez más a Cristo, "don del amor del Padre, es el camino hacia Él, es la verdad en la cual nos introduce el Espíritu Santo, es la vida que Él ha venido a traer abundantemente" (Regla OFS, 4), para emprender con vigor un camino de conversión y de renovación. Podéis y debéis caminar desde Cristo porque Él mismo, antes, ha venido a vuestro encuentro y os acompaña en el camino. "Caminar desde Cristo significa reencontrar el primer amor, el destello inspirador con que se comenzó el seguimiento. Suya es la primicia del amor. El seguimiento es sólo la respuesta de amor al amor de Dios" (Caminar, 22), vivida en comunión fraterna en el seno de la Iglesia, comunidad de amor (cfr. Regla OFS, 22).

La santidad, a la que vuestra Regla os invita, "es el fruto del encuentro con Él en las muchas presencias donde podemos descubrir su rostro de Hijo de Dios, un rostro doliente y, a la vez, el rostro del Resucitado" (Empezar, 23), con el fin de reconocerle con la mirada de fe, en la práctica de la palabra de Dios, la vida sacramental, la oración y sobre todo en el ejercicio de la caridad. Vuestras Constituciones Generales os exigen "descubrir la presencia del Padre en vuestro corazón, en la naturaleza y en la historia de los hombres, en la que se cumple su plan salvífico" (CC.GG. 12.3). La contemplación de este misterio os hará disponibles para colaborar en este diseño de amor.