Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal
Volumen: 6 - N. 51 - 2000 - Diciembre - IV
Fuente: Boletin del CIOFS, 2000, N. 2
Juan Pablo II
"Un niño nos ha nacido.
un hijo se nos ha dado" (Is 9, 5) .
Hoy resuena en la Iglesia y en el mundo la "buena noticia" de la
Navidad.
Resuena con las palabras del profeta Isaías,
llamado por esto el "evangelista" del Antiguo Testamento,
el cual, hablando del misterio de la redención,
parece entrever los acontecimiento de siete siglos
después.
Palabras inspiradas por Dios, palabras sorprendentes que recorren
la historia,
y que hoy, a las puertas del Dos mil, resuenan en toda la
tierra
anunciando el gran misterio de la Encarnación.
"Un Niño nos ha nacido".
Estas palabras proféticas se ven realizadas en la
narración del evangelista Lucas,
que describe el "acontecimiento" lleno
cada vez más de nueva admiración y esperanza.
En la noche de Belén,
María dio a luz un Niño, al que puso por nombre
Jesús.
No había lugar para ellos e la pensión;
por esto la Madre alumbró al Hijo
en una gruta y lo puso en un pesebre .
El evangelista Juan, en el Prólogo de su evangelio,
penetra en el " misterio " de este
acontecimiento.
Aquel que nace en la gruta es el Hijo eterno de Dios.
Es la Palabra, que existía en el principio, la Palabra que
estaba junto a Dios,
la Palabra que era Dios.
Todo lo que ha sido hecho, por medio de la Palabra se hizo (cf.
1,1-3).
La Palabra eterna, el Hijo de Dios,
tomó la naturaleza humana.
Dios Padre "tanto amó al mundo
que le ha dado su Hijo único" (Jn 3,16).
El profeta Isaías al decir: "un hijo se nos ha
dado",
revela en toda su plenitud el misterio de
Navidad:
le generación eterna de la Palabra en el Padre,
su nacimiento en el tiempo por obra del Espíritu Santo.
Se ensancha el círculo del misterio :
el evangelista Juan afirma: "La Palabra se hizo carne,
y puso su Morada entre nosotros " (Jn 1,14)
y añade : "a todos tos que la recibieron
les dio poder de hacerse hijos de Dios,
a los que creen en su nombre " (ibíd. 1,12).
Se ensancha el círculo del misterio:
el nacimiento del Hijo de Dios es el don sublime,
la gracia más grande en favor del hombre,
que la mente humana nunca hubiera podido imaginar.
Recordando, en este Día santo,
el nacimiento de Cristo,
vivimos, junto con este acontecimiento,
el "misterio de la divina adoptión",
por obra de Cristo que viene al mundo.
Por eso, la Noche y el Día de Navidad
son tenidos como "sagrados " por los hombres que buscan la
verdad.
Nosotros, cristianos, los consideramos "santos " reconociendo en
ellos la huella inconfundible de Aquel que es Santo, lleno de
misericordia y de bondad.
Jeannette Desroches, OFS
de: Bonne Nouvelle, Revista de la OFS del Québec, Canada
La vida creada por Dios, no pide otra cosa que abrirse... En estos años de relajamiento, en que muchos predican el aborto, la mirada vigilante de nuestro Padre celeste se ha puesto con ternura infinita sobre los bebés no nacidos todavía, que son asesinados sin piedad en la matriz de la madre. Él ha inspirado a los cristianos la necesidad de colaborar con Él para proteger estos pequeños sin voz y sin defensa, la vida de los cuales es frágil y está amenazada.
Todo comenzó el día en que los miembros de la Orden Franciscana Seglar se reunieron en torno a su Asistente espiritual, P. Marius Lessard ofm. Les habla de Francisco y de los leprosos que en aquel tiempo no tenían ningún derecho. Luego añade: "En nuestros días, los fetos están indefensos; ¿qué podríamos hacer para dar a todos estos inocentes la posibilidad de nacer?" Silencio conmovedor en la sala. El Sr. Petit se levanta y promete una oferta de mil dólares para poner en pie una "solidaridad-ayuda" de principal importancia. Se constituye una junta "ad hoc" y se decide llamarle el proyecto "Emergencia - Vida".
Algunos miembros conocen a la hermana Monique Bélisle, de la comunidad de las religiosas de la Presentación de María, que tiene experiencia en ayudar a personas en situaciones difíciles. Se entra en contacto con ella. Consigue obtener la autorización de su superiora, que, además, nos pone un local a nuestra disposición. Se vienen organizando cursos relacionados con esta ayuda, para la formación de los voluntarios.
El local está abierto tres tardes a la semana. Cerca de 35 voluntarios aseguran la acogida, el consuelo, y sus orejas atentas para escuchar y ayudar a las futuras madres que se prestan a ser alentadas y sostenidas. Se entregan cunas, indumentaria, muebles propios para niños y, si es necesario, alimentos.
Gracias a un donativo generoso de "Centraide", también este año, 169 madres han recibido 20 $ por cada niño en edad escolar, como ayuda al principio del año escolar.
En Diciembre preparamos una fiesta para los afortunados que han tenido un niño en el curso del año. Se invita también a los consortes y a sus otros hijos a participar de una comida, seguida de una viva representación del nacimiento de Jesús. Después sigue el despojo del árbol de Navidad, y cada uno recibe un regalo. Luego por la tarde se interpretó música, cantos y danzas.
En 1999 han nacido 88 niños. ¿Qué habría sucedido si nadie se hubiera ocupado de estas jóvenes futuras mamás?
A Saint-Hyacinthe "Emergencia vida" tiene ahora 11 años. Existen otros centros en Longueuil, Drummondville, Warwik y Saint-Gabriel-de-Brandon.
No hay necesidad de criticar a los autores del aborto, pero si que debemos hacer nuestra parte para que sea respetada la vida en sus inicios. Es de esperar que cada región tenga su proyecto "Emergencia - vida". El Dueño de la vida tiene necesidad de nosotros para volver a dar esperanza a todas aquellas mujeres jóvenes que llevan en su seno un tesoro, pero que tienen dificultades, ya que a menudo, están solas y sin sueldo. Ofrezcamos juntos una atenta escucha, puestos el corazón y las manos en la divina Providencia para que permita a todos estos santos inocentes en peligro de muerte, poder ver la luz del día.