Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal
Volumen: 6 - N. 12 - 2000 - Marzo - IV
Fuente: Boletin del CIOFS, 1999, N. 3
Durante los días 14 de enero a 6 de febrero de 1999, la Ministra General, Emanuela de Nunzio, la Viceministra General, Encarnación del Pozo y el Asistente General, Fr. Valentin Redondo, OFMConv., han visitado fraterna y pastoralmente las seis Fraternidades nacionales de América Central: Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala. Participaron también en el XI Congreso Centroamericano de la OFS, celebrado en Panamá, para concluir con una primera visita a Cuba.
Centroamerica es una bellísima región del mundo. Es el istmo que une las dos grandes porciones del Continente americano. Una cordillera de montañas, muy volcánica, recorre la región que está bañada por los océanos Atlántico y Pacifico. Por nuestra experiencia no solo podemos destacarla belleza de estas tierras,sino, especialmente, la bonhomía de sus ciudadanos, su capacidad para superar obstáculos, para sobrevivir a los desastres de la naturaleza (erupciones volcánicas, huracanes, terremotos…). Es característico su sentido de la hospitalidad. Ellos que carecen de tanto, ofrecen todo con sencillez y generosidad.
Tras la catástrofe del huracán "Mitch" la situación que hemos podido contemplar en algunos países, dos meses y medio después, es terrible. Grandes extensiones cubiertas por el agua, montañas desgarradas por la acción del agua y los deslizamientos que han sepultado poblados y barrios; comunicaciones por carretera que comenzaban a abrirse gracias a la solidaridad internacional empeñada en la reconstrucción de puentes y en abrir nuevas vías o reparar las existentes. Hemos visto, con un inmenso dolor, algunos campamentos organizados para acoger a los damnificados, compuestos por pequeños habitáculos hechos con cuatro palos cubiertos de plásticos negros… Muchas ciudades carecían aun de agua corriente y luz. Hemos vivido, brevemente, con nuestros hermanos algunas de sus carencias. Muchos de ellos las viven todavía y las vivran durante largo tiempo.
Estamos a tiempo, aun, de seguir poniendo de manifiesto nuestro sentido de fraternidad, de amor, por medio de la comunicación de bienes con nuestros hermanos de la OFS de Centroamerica. Sabemos de la movilización esforzada y generosa de tantos hermanos y fraternidades para ayudar a paliar los daños producidos, en la medida de sus posibilidades. Estas actitudes solidarias son el mejor ejemplo de esperanza y amor que se pueden ofrecer. Durante nuestra visita nos fueron presentadas diversas necesidades. En ayuda de algunas ya ha sido posible acudir: es el caso de un hermano de Nicaragua, Ministro de su Fraternidad, que fue arrastrado y sepultado por el lodo durante algunos días, a consecuencia de lo cual perdió una pierna. Una Fraternidad de Roma ha financiado la prótesis que necesita. Otros casos están pendientes, como la reconstrucción de algunas viviendas de hermanos nuestros, material escolar… No debemos olvidarnos, la ayuda será precisa durante mucho tiempo.
En el paso por cada país y Fraternidad nacional, hemos comprobado la diversidad de situaciones que se dan donde pensábamos que podía haber una similitud importante. Diversidad en la realidad política, social y cultural de los países. Diversidad en la realidad, consistencia numérica y composición de las fraternidades OFS (urbana, rural, indígena…), en la Iglesia, en la actividad de los Consejos nacionales. Diversidad respecto de la Asistencia espiritual con la que cuentan y cómo ésta es concebida, tanto por los seglares, cómo por los propios religiosos. Diversidad respecto a la Jufra y su relación-integración en la OFS. No es lo mismo en Nicaragua, Costa Rica, Guatemala, que en El Salvador, donde a causa de la guerra hubieron de dispersarse las fraternidades de jóvenes.
Hemos comprobado, también, y ésta sí que es una constante, la fidelidad de los hermanos a su vocación. La vivencia de la fraternidad, con encuentros regulares y participados, generalmente, pese a las grandes distancias que algunos hermanos deben recorrer, incluso a pie, y superando tantas dificultades, incluso de aceptación y comprensión, en algunas iglesias parroquiales.
La preocupación por incrementar la formación es una constante, prácticamente, en toda la zona Centroamericana, especialmente la dirigida a las nuevas vocaciones, para lo que han elaborado un completo programa de formación a nivel centroamericano, que se va implantando en cada Fraternidad nacional por medio de talleres para formadores, ministros y otros responsables, adaptándolo, bajo la responsabilidad de cada Consejo Nacional, teórica y metodologicamente, a la realidad y necesidades propias.
Sobre todo hemos podido comprobar una vez más que, para ayudar a superar y corregir determinadas situaciones y a hallar solución a problemas que influyen negativamente en la vida de una Fraternidad Nacional, es necesario realizar las visitas fraterna y pastoral regularmente, praparándolas adecuadamente y con la debida antelación y haciendo comprender a los Consejos nacionales la importancia de este hecho de vida, para el que deben prepararse convenientemente a fin de que repercuta positivamente en la Fraternidad Nacional.
Finalmente, comunicar la experiencia que de los muchos encuentros tenidos con tantos hermanos "sencillos", yo al menos he sacado. La enseñanza de que las Bienaventuranzas nos esperan, especialmente, en lo pequeño, en las cuestiones cotidianas, en el prójimo más cercano. También nuestros hermanos, tras y pese a sus experiencias dolorosas de guerras y guerrillas recientes, especialmente en Nicaragua, Guatemala y El Salvador; tras la experiencia tremenda de los desastres de la naturaleza que les azotan frecuentemente, nos enseñan prácticamenteque la vida es un regalo de Dios, que la paz y la fraternidad son posibles, que la alegría no es un sueño de locos y que la justicia no puede ser un lujo negociable. Lo afirman y viven con convicción y serenidad profundas. Les hemos animado par que, a través de la formación, en la búsqueda de nuestra identidad, de nuestro ser franciscano y seglar y en la afirmación de nuestra vocación, en la que están tan empeñados los responsables de la OFS en casi todos los países y, a través de la fraternidad (que sublima, perfecciona y completa la solidaridad), se sientan impulsados, "con la fuerza del pequeño", a transformar la realidad social y, también, eclesial, descartando actitudes pasivas y conformistas en clara contradicción con nuestra Regla que nos invita, insistentemente, a estar presentes en todos los ámbitos, con el testimonio de la propia vida y con iniciativas llenas de coraje, individuales y comunitarias, coherentes con nuestra fe.
Concluimos nuestro viaje, de más de 26 días, en Cuba, cuya OFS recibía por primera vez la visita del Ministro General de nuestra Orden, así como la de un Asistente General. Nos encontramos con la gratísima realidad de una OFS pequeña, pero dinámica y creativa, que realiza grandes esfuerzos para ofrecer una formación adecuada a sus miembros, aun careciendo de medios y subsidios apropiados; así como de los recursos para difundir los que tienen. En los últimos tiempos han ido renovando el Consejo Nacional, que asume, con dedicación y responsabilidad la atención a la recuperación de las Fraternidades existentes, así como al surgir de otras nuevas, debido al multitudinario acercamiento a la Iglesia y al interés creciente de muchos cristianos por la espiritualidad franciscana. No obstante, se encuentran en la situación de tener que "ralentizar" un tanto este entusiasmo, a causa de la falta de formadores y animadores idóneos (laicos, religiosos y sacerdotes) ya que la tarea primera que deben afrontar conlleva ofrecer primero una formación cristiana básica, antes de introducir a las personas interesadas en la espiritualidad franciscana.
El Consejo Nacional tiene buenos y lógicos proyectos. Hay un equipo competente, fogoso e ilusionado, que busca la integración de todos los miembros de la OFS de Cuba en un objetivo común a nivel nacional y que desea desarrollar y fortalecer vínculos de comunión con toda la OFS, con la ayuda del CIOFS. Animamos a todos los Consejos Nacionales de lengua española a "escuchar" sus necesidades de material formativo e informativo y a todos los demás Consejos Nacionales a colaborar con la iniciativas de la Presidencia del CIOFS que ha abierto un "Proyecto Cuba" para canalizar las ayudas que hagan posible el logro de sus objetivos.