LISTA C I O F S

Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal

Volumen: 6 - N. 4 - 2000 - Enero - IV

Fuente: Koinonia, 1999, N. 4


Revisión de las Constituciones Generales de la OFS
Una vocación especifica
Para una presencia más significativa en la Iglesia y en la sociedad
1. La vida en fraternidad
a. Animación y guía
b. Disponibilidad y servicio
c. Testimonio de vida fraterna
d. Comunión y subsidiariedad
e. Solidaridad

REVISIÓN DE LAS CONSTITUCIONES GENERALES DE LA OFS

fr. Valentín Redondo Fuentes, OFMConv.


(Parte II)


Una vocación especifica

El primer capítulo de las Constituciones no ha recibido cambios substanciales. Las Constituciones reflejan y exponen suficientemente claro, siguiendo la Regla, el puesto proprio que la Orden Franciscana Seglar (OFS) tiene en la Familia Franciscana, con su dimensión secular del carisma franciscano. Regla y Constituciones subrayan muy bien que la "vocación a la OFS es una vocación específica que informa la vida y la acción apostólica de sus miembros" (art. 2.1)[1, por lo que se ha aprobado que no pueden ser admitidos a la OFS "quienes ya están vinculados, mediante compromiso perpetuo a otra familia religiosa o instituto de vida consagrada"[2 (art. 2.1).

Indirectamente pide potenciar la madurez de sus miembros ante los mismos movimientos eclesiales, pues, su llamada evangélica es una vocación específica. El problema no se halla en la relación de los hermanos franciscanos seglares con estos movimientos, sino en la "identidad franciscana secular" de cada miembro de la OFS. Si la identidad es sólida, la relación es provechosa para ambos. Pero sí que se debe añadir que, para quienes parecen vivir más en y para otro movimiento, no se compagina la pluripertenencia en el plano de la vida espiritual y en el de la misión[3.

Para una presencia más significativa en la Iglesia y en la sociedad

La Christifideles Laici dice que "la condición eclesial de los fieles laicos se encuentra definida por su novedad cristiana y caracterizada por su índole secular"[4. Las enmiendas llevadas a cabo en las CC.GG. tienen como objetivo el que la OFS logre una presencia más significativa en la Iglesia y en la sociedad. Me ciño en este apartado a tres aspectos fundamentales para poder llevar a cabo esta significatividad: la vida en fraternidad, la formación y la misión.

Todos estamos convencidos del relevante puesto que Francisco, como hermano, considerado hoy el hombre del segundo milenio, y su espiritualidad de comunión, de fraternidad, de respeto, de diálogo…, tienen en los ámbitos eclesiales y laicales, aunque, también es cierto, que no es tan conocida la riqueza espiritual de la OFS, ni su presencia en la Iglesia y en la sociedad es tan significativa.

1. La vida en fraternidad

La vocación franciscana seglar es una llamada a vivir el Evangelio en fraternidad y en el mundo. De ahí que el objetivo de la propia estructura organizativa, de comunión y de participación de bienes está destinado al logro de este ideal. Es más, su presencia y su misión, en un lugar concreto, son espejos en los que se refleja este ideal.

Me parece oportuno mencionar aquí algunos aspectos de la vida en fraternidad de la OFS que, con las modificaciones asumidas por el Capítulo general, se ha deseado mejorar.

a. Animación y guía

Se insiste y se deja claro, de acuerdo con la Regla, que la animación y guía de la Fraternidad en cualquier nivel no es personalista, del Ministro, sino colegiada, del Consejo con su Ministro, introduciendo el texto de la Regla: "en los diferentes niveles, cada Fraternidad es animada y guiada por su Consejo y un Ministro"[5. Lo que posibilita la ampliación de la comunicación y coordinación, tanto en las fraternidades locales como en las regionales y las nacionales que tienen afinidad de intereses o de identidad entre sí por determinadas circunstancias. Sólo a través de la responsabilidad compartida y solidaria se puede mejorar el servicio de animación y guía de la fraternidad (cfr. art. 31.1; 61.3; 65.3; 69.2).

b. Disponibilidad y servicio

Con el fin de que la animación y guía de la Fraternidad en sus diversos niveles no sufra menoscabo, reconociendo que todos los hermanos son necesarios pero no imprescindibles, se adaptaron algunas enmiendas de gran importancia y relieve, deducidas de las propias experiencias, como que "el Ministro saliente no puede ser elegido Viceministro " (art. 79.2).

También, con el fin de evitar la tentación del "nepotismo" o la de la fuerza de la sangre, que son obstáculos para un verdadero servicio y animación de la Fraternidad, el Capítulo ha visto oportuno con su aprobación que "en el mismo Consejo no pueden ser elegidos, para oficios diversos, marido y mujer, padres e hijos, hermanos y hermanas de sangre" (art. 80.1).

c. Testimonio de vida fraterna

La vida fraterna debe ser testimoniada, dada a conocer en las realidades concretas de la vida. El espacio vital de la fraternidad franciscana secular no es la sacristía, ni la iglesia como lugar de encuentro de la asamblea cristiana, sino el mundo. Es cierto que la vida fraterna no puede ser significativa sin una rica vida espiritual, pero vivida en el mundo, porque aquí se halla el gran claustro franciscano[6, que si lo es para los religiosos y religiosas franciscanos, con mucha más razón lo es para los franciscanos seglares. Esto requiere de nuestra parte que miremos con atención a los signos de los tiempos y se implique la fraternidad y desde la fraternidad sus miembros: "la OFS favorecerá, además, el compromiso de las Fraternidades al servicio en el mundo y de modo particular en la vida de la sociedad" (art. 28.2).

d. Comunión y subsidiariedad

El sentido de comunión y de subsidiariedad entre las fraternidades, respetando y promoviendo la vitalidad de los Consejos "es una exigencia de la comunión entre las Fraternidades de la ordenada colaboración entre ellas y de la unidad de la OFS" (art. 29.1).

Es nuevo el texto y el contenido del artículo ochenta y cuatro, punto seis. El Consejo de nivel superior tiene una gran responsabilidad en la animación y guía de las Fraternidades de nivel inferior, cuando la vida en éstas se vea obstaculizada por irregularidad del Ministro o del Consejo. Por su capacidad de comunión y subsidiariedad puede disponer la Visita fraterna al Consejo interesado y solicitar, eventualmente, la visita pastoral. Puede llegar a tomar, después de valorar con caridad y prudencia la situación de la Fraternidad interesada, "las medidas más adecuadas al caso, incluida la posible remoción del Consejo o de los responsables interesados" (art. 84.6).

e. Solidaridad

Signo de madurez de las Fraternidades y de cada franciscano seglar es su colaboración en la aportación económica. Lo que significa aceptar las cargas que en este campo se deciden, pero también siendo solidarios y cargando, a veces, con el peso económico que otros hermanos, aunque sea exigua la cuota, no pueden soportar por su situación de pobreza. Ser solidarios no es una palabra, implica un compartir los bienes materiales. La solidaridad y el compartir los bienes materiales, además de los espirituales, implica andar un camino de solidez en la unidad que construye la autonomía y certifica la responsabilidad en la vocación asumida (cfr. art. 30.3).

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[1 Las Constituciones Generales se citarán por medio de los artículos (art.). Cfr. Regla,1.
[2 En cursiva son los textos nuevos aprobados en el Capítulo general de Madrid.
[3 Cfr. Documento Potissimum Institutioni, 93.
[4 Christifideles Laici, 15.
[5 Regla, 21.
[6 "Éste es nuestro claustro, Señora" (Sacrum commercium, 63).