Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal
Volumen: 4 - N. 10 - 1998 - Marzo - I
Fuente: Koinonia, 1998, N. 1
Carl Schäfer, OFM
Parte 3
La dimensión secular
El Capítulo general, que se celebró en México en 1993, se centró sobre la dimensión secular de la vocación franciscana seglar. Según mi opinión, la dimensión secular se entiende y vive muy bien por algunos miembros en la sociedad secularizada de la Euuropa Occidental, de Asia y Oceanía, y de manera particular en los Estados Unidos.
Los católicos de la Europa Oriental están enfermos de secularización atea, y muchos de ellos encuentran dificultad para entender el concepto y la práctica de la secularidad cristiana. Desean una vuelta a la vida eclesial de antes de la Segunda Guerra Mundial y anterior al Concilio Vaticano II. Algunos son totalmente contrarios a los cambios realizados después del Concilio Vaticano II, e insisten en que no participaron en estas decisiones.
Los africanos y los latinoamericanos quieren sacralizar su vida secular, por ejemplo, especialmente en Africa, vistiendo un hábito religioso y, en América Latina, sobre todo, a través de una intensa devoción a la Virgen y a los Santos. Crean, por lo tanto, un espacio sagrado donde vivir y aislarse de la vida secular.
Evangelización
Algunas fraternidades intentan no mirar sólo hacia ellas mismas, no ser sólo grupos de devotos, desconocidos fuera de los cuatro muros de la iglesia, para convertirse en evangelizadores activos y enraizados en la oración. La Fraternidad Nacional de la OFS de Italia, asistida por los Frailes Menores (OFM) es un ejemplo claro de una Fraternidad que evangeliza en una amplia región. Vietnán, Corea, Estados Unidos y Brasil son también dignos de mención.
La misión de la OFS es la misma en todas las partes, como lo es la vocación franciscana seglar y su carisma. La vocación es seguir a Cristo al estilo de San Francisco de Asís (cfr. Regla 1). El carisma es vivir en fraternidad (cfr. Const. gen. 100,3). La misión es "reconstruir mi Iglesia" (cfr. Const. gen. 100,1). El cómo realizar la misión debe ser decisión de las personas del mismo lugar. Muchos consejos nacionales deben todavía hacer un camino en este sentido.
Muchos creen aún que Africa y América Latina son zonas de misión. Hoy se considera todo el mundo "campo de misión" y toda la Iglesia región misionera.
Los ideales y la teoría se introdujeron en la Regla y en las Constituciones Generales, que ponen de manifiesto, de manera singular, que sus miembros primero son evangelizados y, luego, son evangelizadores. Lo que queda por hacer en la mayor parte de las fraternidades nacionales es llevar a la práctica los ideales y la teoría. El viejo modelo de la Tercera Orden, de espiritualidad privada domina todavía. Hoy, los franciscanos seglares deben cambiar la imagen heredada de "terciarios" piadosos, pero ineficientes.
Asistencia espiritual
Los superiores mayores y los asistentes espirituales, en todos los niveles, deben conocer mejor las Constituciones Generales de la OFS, de tal manera que ayuden a los franciscanos seglares a reconocer la necesidad de ser evangelizados y evangelizadores.
Los religiosos franciscanos pueden ayudar a los franciscanos seglares a dejarse evangelizar, sobre todo con su ejemplo, y luego a ser evangelizadores de los otros. Estoy convencido que los frailes pueden hacer mucho más para garantizar que viven "en recíproca "comunión vital" con los seglares (cfr. Regla OFS, 1).
Los Estatutos para la asistencia espiritual y pastoral de la OFS, publicados en 1992, todavía deben ser aplicados a cada fraternidad nacional y regional. Como la Regla y las Constituciones Generales, en las que se basan, los Estatutos se usarán sólo en aquellas fraternidades nacionales donde la Orden Franciscana Seglar ha logrado la unidad tanto a nivel regional como nacional.
La Conferencia de los Asistentes generales, y las de los Asistentes nacionales y regionales, se forman basados en la actividad colegiada. No pueden funcionar sin la colaboración entre los Ministros generales, los Asistentes generales, los Ministros provinciales, los Asistentes nacionales y regionales.
En la medida en que los Estatutos para la Asistencia se pongan en práctica, la colaboración entre las distintas obediencias se reforzará. De todas las maneras, existe una gran variedad de colaboración, de la nada al todo, y muy a menudo depende de la personalidad de cada fraile y de su formación.
Juventud franciscana
La colaboración entre la OFS y la Juventud Francisccana se ha robustecido en los últimos cinco años.
Los documentos sobre la Juventud Franciscana, publicados por la Presidencia del Consejo Internacional OFS en 1995, han aclarado la identidad del Movimiento Juvenil Franciscano y reforzado la colaboración entre la OFS y la Juventud Franciscana donde se han puesto en práctica. Hay consejos nacionales, entre ellos los de Estados Unidos, que están promoviendo muy activamente el Movimiento Juvenil Franciscano y el de Niños Franciscanos. La Presidencia está trabajando por transformar Niños Franciscanos en movimiento internacional.
Desafíos y prioridades
El Capítulo general, celebrado en julio de 1996, no propuso prioridades, pero publicó sus conclusiones en el Boletín CIOFS 1996, n. 2. Con los título "Animar", "Guiar" y "Coordinar", el Capítulo indicó lo que se esperaba de la Presidencia y de los consejos nacionales. A partir de esto se puede deducir la prioridad del capítulo: promover una formación especializada, aplicar el principio de la subsidiaridad y estimular la comunicación.
La OFS forma parte de la Iglesia local y universal. Es como la Iglesia en miniatura. Sus desafíos y sus prioridades son los de la Iglesia universal y los de la local. Los artículos -del 98 al 103- de las Constituciones Generales de la OFS hablan de esto implícitamente, pero con firmeza.
Las fraternidades de la OFS en todos sus niveles deben seguir de cerca las declaraciones orales y escritas del Papa, de las Congregaciones romanas, de su Obispo dioccesano y de la Conferencia Episcopal para discernir los desafíos y las prioridades a las puertas del Tercer Milenio. La Presidencia del Consejo Internacional de la OFS quiere comunicarse con regularidad con todas las fraternidades, para invitarles a reflexionar sobre las prioridades de la Iglesia y responder con iniciativas.
Recomendaciones
Al releer la Regla Paulina veinte años después y ante la situaciónn actual de la Orden Franciscana Seglar, que existe en casi todos los países del mundo, quisiera hacer algunbas recomendaciones.
A nivel local:
La fraternidad local es aquella donde el franciscano seglar entra en la Orden, sigue su vocación y recibe una formación inicial y continuada.
La formación inicial es muy importante. Recomiendo que se tome en serio, tanto por los candidatos como por los consejos de fraternidad, especialmente por los formadores y los asistentes.
Los consejos de fraternidad tienen necesidad de ser consolidados. Recomiendo que los miembros reciban una formación especializada, para poder gobernar la fraternidad de manera eficaz y llevar adelante la responsabilidad de decidir la admisión y la profesión de los candidatos.
A nivel regional:
La fraternidad regional es la llave para la unidad de la OFS en cualquier fraternidad nacional.
A menudo, los frailes, que pertenecen a distintas Ramas y asisten las fraternidades locales, constituyen el mayor obstáculo a la unidad de la fraternidad regional. Rogaría a los frailes que colaboren con las Conferencias de los Asistentes nacionales y con las Conferencias de los Asistentes regionales para que ofrezcan una asistencia colegiada a la fraternidad regional y al consejo.
A menudo, a nivel regional, faltan líderes seglares competentes. Por consiguiente, el consejo nacional trata de realizar el trabajo propio del consejo regional, por ejemplo, ocuparse de la erección canónica de las fraternidades locales. Rogaría que, en vez de realizar el trabajo de los consejos regionales, los consejos nacionales enseñen a los ministros y a los consejos regionales cómo desenvolver el propio trabajo y sean pacientes con ellos hasta que aprendan.
Ruego que los consejos nacionales ofrezcan cursos para la formación de líderes regionales y los consejos regionales sean competentes en organizar cursos para la formación de líderes locales.