Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal
Volumen: 4 - N. 7 - 1998 - Febrero - II
Fuente: Koinonia, 1998, N. 1
Carl Schäfer, OFM
Durante el año 1998, la Iglesia universal celebra el segundo año de preparación para el Jubileo del 2.000, dedicado al Espíritu Santo.
El 24 de junio de 1998, la Orden Franciscana Seglar celebrará el XX aniversario de la aprobación de la Regla Paulina.
Las dos celebraciones constituyen una feliz y oportuna coincidencia. Lo que el Papa ha escrito acerca del "Segundo año: el Espíritu Santo", en su carta apostólica " Tertio Millennio Adveniente, parece que sea un comentario a la Regla de la OFS, considerada verdaderamente como un don del Espíritu Santo que conduce a Dios Padre.
Don
El Papa describe al Espíritu Santo como "el don increado, fuente eterna de toda dádiva que proviene de Dios en el orden de la creación... El misterio de la Encarnación constituye el culmen de esta dádiva" (TMA. 44). El artículo 4§ de la Regla de la OFS dice: "Cristo, don del amor del Padre, es el camino hacia El, es la verdad en la cual nos introduce el Espíritu Santo, es la vida que El ha venido a traer abundantemente".
"Se concluye por tanto entre los objetivos primarios de la preparación del Jubileo el reconocimiento de la presencia y de la acción del Espíritu, que actúa en la Iglesia tanto sacramentalmente, sobre todo por la Confirmación, como a través de los diversos carismas, tareas y ministerios que El ha suscitado para su bien" (TMA. 45). En su primer artículo, la Regla presenta la Familia Franciscana como una "entre las familias espirituales, suscitadas por el Espíritu Santo en la Iglesia", cuyos miembros "se proponen hacer presente el carisma del común Seráfico Padre, en la vida y en la misión de la Iglesia".
Esperanza
El Papa invita a todos los creyentes "a redescubrir la virtud teologal de la esperanza, acerca de la cual 'fuisteis ya instruidos por la Palabra de la verdad, el Evangelio' (Col. 1,5)". Los Franciscanos Seglares "se comprometen a vivir el Evangelio" mediante la Regla aprobada por la Iglesia (art. 2). En todo momento, "esfuércense permanentemente en llevar a los demás el gozo y la esperanza".
El Papa invita a los cristianos a preparar el Gran Jubileo "renovando su esperanza en la venida definitiva del Reino de Dios, preparándolo día a día en su corazón, en la comunidad cristiana a la que pertenecen, en el contexto social donde viven y también en la historia del mundo" (TMA. 46).
Los Franciscanos Seglares "testigos de los bienes futuros y comprometidos a adquirir, según la vocación que han abrazado, la pureza de corazón, se harán libres, de este mundo, para el amor de Dios y de los hermanos" (art. 12). Estos son llamados "a construir un mundo más fraterno y evangélico para edificar el Reino de Dios" (art. 14).
El Papa encuentra signos de esperanza en la sociedad en general y en la Iglesia. La enumeración de estos signos constituye un resumen de la Regla de la OFS. Quisiera incluir en cursiva, en el texto citado, las referencias a la Regla.
En la sociedad en general, estos signos de esperanza incluyen "los progresos realizados por la ciencia, por la técnica y sobre todo por la medicina al servicio de la vida humana" (art. 14: cumplan de modo competente sus propios deberes con espíritu cristiano de servicio ); "un sentido más vivo de responsabilidad en relación al ambiente" (art. 18: sientan respeto por las otras criaturas, animadas e inanimadas ); "los esfuerzos por restablecer la paz y la justicia allí donde hayan sido violadas" (art. 17: vivan en la propia familia el espíritu franciscano de paz; como portadores de paz (art. 19); art. 15:estén presentes con iniciativas tanto individuales como comunitarias, en la promoción de la justicia ); "la voluntad de reconciliación" (cfr. art. 17) "y de solidaridad entre los diversos pueblos" (art. 13: acojan a todos los hombres como don del Señor e imagen de Cristo )"
En la Iglesia, los signos de esperanza incluyen "una más atenta escucha de la voz del Espíritu a través de la acogida de los carismas (art. 26: para fomentar la fidelidad al carisma ) y la promoción del laicado (art. 2: los hermanos y hermanas, impulsados por el Espíritu a alcanzar la perfección de la caridad en su estado seglar ), la intensa dedicación a la causa de la unidad de todos los cristianos, el espacio abierto al diálogo (art. 19:indaguen los caminos de la unidad y de la inteligencia fraterna mediante el diálogo ) con las religiones y con la cultura contemporánea (art. 19: confiando en la presencia del germen divino, que hay en el hombre y en la fuerza transformadora del amor y del perdón )" (TMA. 46).
Unidad
El Papa centra la reflexión de los fieles en 1998 de manera particular "sobre el valor de la unidad dentro de la Iglesia, a la que tienden los distintos dones y carismas suscitados en ella por el Espíritu" (TMA. 47).
La Regla recuerda a los Franciscanos Seglares que son "portadores de paz y conscientes de que la paz ha de construirse incesantemente, indaguen los caminos de la unidad y de la inteligencia fraterna mediante el diálogo" (art. 19).
El Papa recuerda la Lumen Gentium 37, la cual subraya que "la unidad del Cuerpo de Cristo se funda en la acción del Espíritu Santo, está garantizada por el ministerio apostólico y sostenida por el amor recíproco" (TMA. 47).
La importancia de la obediencia eclesial se introduce en el sujeto de la unidad del Cuerpo de Cristo. Obediencia y diálogo son subrayados en el artículo 6§ de la Regla: "empé¤ense en vivir en plena comunión con el Papa, los Obispos y los sacerdotes, en abierto y confiado diálogo de creatividad apostólica, asociándose a la obediencia redentora de Jesús" (art. 10).
María, mujer de esperanza
Es característica de la piedad polaca del Papa terminar cada una de las partes con una referencia a la Virgen Bienaventurada: "María, que concibió al Verbo encarnado por obra del Espíritu Santo y se dejó guiar después en toda su existencia por su acción interior,... la mujer dócil a la voz del Espíritu, mujer del silencio y de la escucha, mujer de esperanza" (TMA. 48).
También la Regla dice: "La Virgen María, humilde sierva del Señor, siempre atenta a sus palabras y a todas sus mociones..., los Franciscanos seglares den testimonio de su ardiente amor hacia Ella por la imitación de su disponibilidad incondicional, y en la efusión de una confiada y consciente oración" (art. 9).
Que conduce al Padre
Este año, dedicado al Espíritu Santo, lleva al 1999, tercero y último año de preparación inmediata. Será dedicado a Dios Padre.
Este año está dedicado también a la Regla de la OFS, recibida con regocijo hace veinte años como un don del Espíritu Santo que conduce al Padre.
La Regla se dirige a los Franciscanos Seglares en estos términos: "Insertos en la resurrección de Jesucristo..., tiendan con serenidad al encuentro definitivo con el Padre" (art. 19).
Presidencia del Consejo Internacional
29 de mayo - 4 de junio : estuvieron presentes todos los miembros en Monte Cucco, Roma, donde se analizó el trabajo realizado por la Comisión para la revisión de las Constituciones Generales, presentado por Francisco Cortés. Se examinaron de nuevo los ocho proyectos de los que son responsables un miembro de la Presidencia. Claudio Cerfoglia habló sobre los medios de comunicación. Guzmán Carriquiry, Subsecretario del Pontificio Consejo para los Laicos, manifestó lo que la Iglesia espera de las Ordenes seglares. Se aprobaron los Estatutos Nacionales de Hungría. Se estudiaron y discutieron otros temas como el Boletín CIOFS, una sede permanente para el Secretariado, la situación económica, la unidad de las fraternidades nacionales y las relacionnes con las otras Terceras Ordenes.
Conferencias de los Asistentes generales
13 de junio de 1997: Los cuatro Asistentes se reunieron en la Curia general OFMConv. Evaluaron la reciente reunión de la Presidencia y continuaron programando el Seminario que se celebrará el próximo año en Ucrania y los Seminarios para los Asistentes provinciales. Delegaron en ellos o en otro asistente la participación a los Capítulos electivos y las visitas pastorales durante lo que queda de año y el 1998. El P. Carl habló de su visita a Canadá. Tuvo la alegría de celebrar la fiesta de San Antonio con la comunidad de la Curia.
11 de septiembre: en la Curia general OFM., los cuatro Asistentes eligieron los temas paraKoinonia en 1998, programaron el Seminario para los Asistentes de los países eslavos (1998), a petición del Ministro general de los Capuchinos, e intercambiaron algunas ideas sobre la Jornada Mundial de la Juventud en París, a la que participaron los PP. Ben y Zvonimir, y sobre las visitas hechas a Brasil (P. Ben), Irlanda e Inglaterra (P. Valentín) durante los meses de verano. Se comenzó la preparación remota de las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebrarán en Roma, en el año 2.000.
7 de octubre: Mientras el P. Ben se encontraba en Africa, los otros tres Asistentes se reunieron en la Curia general OFM. El P. Ben dejó una relación sobre su visita a Ucrania y detalles sobre el Seminario para los Asistentes eslavos en Frascati, en 1998. El P. Carl presentó la traducción en inglés de las Indicaciones sobre la formación de los religiosos en el conocimiento y asistencia de la OFS. Informó a la Conferencia que el P. Nils Thompson, OFM., fue nombrado Asistente general. Se actualizaron las presencias a los Capítulos nacionales electivos y las visitas pastorales.
Encuentro internacional de la Juventud Franciscana
19-22 de agosto de 1997: con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud de 1997, se celebró en París un encuentro internacional de la Juventud Franciscana, en dos momentos distintos. En primer lugar, la reunión de los delegados nacionales, luego, los encuentros abiertos a todos los miembros de la JUFRA o interesados en ella. El tema del encuentro era el mismo de la Jornada Mundial, pero con acento franciscano, es decir: "¿Qué buscas?", "¿Maestro, dónde vives?", "Ven y verás". El encuentro corresponde a un proyecto de la Presidencia del Consejo Internacional de la OFS, coordinado por el P. Ben y Pedro Nuno Coelho, representante de la Juventud Franciscana en la Presidencia, con la ayuda del P. Zvonimir Brusac, TOR. El Consejo nacional de la OFS de Francia organizó un equipo de jóvenes, miembros de la OFS, como responsables de la preparación, coordinados por Jocelyne Collin, Philippe Pelet y Pascal Correc. A la reunión de los delegados, estuvieron presentes 67 participantes de 17 naciones (ocho de Europa, siete de América y dos de Asia). En los encuentros abiertos estuvieron presentes más de mil participantes, de las diversas diócesis de Francia y del extranjero. Casi la mitad eran miembros de la Juventud Franciscana. La otra mitad eran jóvenes interesados en San Francisco y Santa Clara.