LISTA C I O F S

Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal

Volumen: 4 - N. 6 - 1998 - Febrero - I

Fuente: Boletin del CIOFS, 1997, N. 4


La OFS Hacia el 2000
La Regla: Don del Espíritu que conduce al Padre
20o aniversario de la aprobación de la Regla
Don del Espíritu que conduce al Padre

LA OFS HACIA EL 2000

Emerenziana Rossato

Juntos hemos visto ya:
* la necesidad de utilizar eficazmente el tiempo huidizo;
* la belleza incomparable de reconciliarse con Dios;
* la atención dedicada este año a Jesucristo;
* nuestro compromiso como seguidores de Francisco.

Realmente debemos vivirlo para que el Señor realice en nosotros las maravillas de su amor. Un don que nos hace sus testigos:
* en el decir, y en el hacer penitencia,
* en crear condiciones de paz y concordia;
* en ofrecer un amor confiado y gratuito;
* en ser con todo y con todos abiertos y acogedores como don;
* en promover la comunión, signo indispensable de reconciliación;
* en eliminar lo superfluo, reducir nuestras exigencias, refrenar las pasiones, ayudar a los pobres;
* en hacernos cargo de nuestro pecado, y del pecado de los otros;
* en aceptar la cruz de cada día, completando así lo que falta a la pasión de Cristo.

Son frutos de conversión: una oración coherente con la vida; un ofrecimiento profundo vivido en la fe, es el camino más seguro de la evangelización.

Son los hechos los que proclaman la verdad y credibilidad de nuestras palabras y de nuestra pertenencia al Señor.

El, que todo logobierna, es eperanza y respuesta a nuestras necesidades, sentido y significado de nuestra existencia, nuestra misma vida y misión.

El Jubileo es momento de gracia, y nos quiere en camino hacia el 2000 como los discípulos de Emaús, en compañ¡a del Resucitado, y a la escucha de su Palabra.

Es camino que hemos de hacer conscientes; su andadura requiere fatiga e inmolación, pero es siempre el don más precioso que se nos brinda.


LA REGLA:
DON DEL ESPÍRITU QUE CONDUCE AL PADRE

20o Aniversario de la aprobación de la Regla
24.VI.1978 - 24.VI.1998

Encarnación del Pozo

El 24 de junio de 1998 se cumplirán 20 años de la aprobación de la Regla renovada de la OFS por el Papa Pablo VI.

El Santo Padre, en el Breve Apostólico "Seraphicus Patriarcha" al aprobar la Regla decía: " nos alegramos de que "el carisma franciscano" para bien de la Iglesia y de la sociedad humana, conserve todavía su vigor en nuestra época " y, más adelante: " con la confianza de que la forma de vida predicada por aquel admirable Varón de Asís comience a reflorecer con brillantez y crezca con nuevo impulso ",... " aprobamos y confirmamos la Regla de la Orden Franciscana Seglar ".

Por su parte los Ministros Generales de la Primera Orden y de la TOR, al comunicarnos la aprobación de la Regla (4.X.78) nos la presentan como "espléndido regalo" del Santo Padre. Nos hablan de la labor de redacción y de realización como " de capital importancia en la búsqueda de los caminos del Espíritu y muy eficaz para percibir la presencia y la vitalidad del carisma franciscano en el Pueblo de Dios en nuestro días." Los Ministro Generales reclaman " la prioridad de vuestra atención hacia el contenido evangélico, acogiendo el mensaje franciscano del que es portadora, y la pauta que os brinda para vivir según el Santo Evangelio."

Manuela Mattioli, al enviar como Presidente del CITOF la Regla a todos los Consejos Nacionales (noviembre 1978) exhortaba: "Nuestro deseo es que la Regla sea recibida como una fuente de vida para la facultad creadora y renovación de las Fraternidades "; " Que la Regla se convierta, verdaderamente en "espíritu y vida" trabajando en pro de una renovación continua, comunitaria e individual de los franciscanos seglares."

Ahora, la Presidencia del Consejo Internacional de la OFS ha considerado oportuno lanzar un año de conmemoración de aquel importantísimo acontecimiento para toda la Orden y para cada hermano/a, a fin de promover una nueva relectura, refleción y profundización, sobre ese "tesoro" que es para nuestra espiritualidad la Regla. Para sopesar qué ha supuesto a efectos de la vida de cada Fraternidad OFS y de cada componente.

Dado que estamos, como Iglesia, plenamente insertados en la preparación para el Tercer Milenio, participando activamente en el programa catequético propuesto por el Santo Padre para el Jubileo del 2000, y que el 20 aniversario se iniciará en 1998, la Presidencia nos propone este lema, o eslogan, para "guiar" y centrar la conmemoración:

La Regla:Don del Espíritu que conduce al Padre

Así es, la Regla, don de la acción del Espíritu para la OFS - también para la Familia Franciscana y para la propia Iglesia - que nos impulsa a través de una práctica transformadora y de conversión personal y comunitaria, a transitar por el camino del Reino de Dios, humanizando la vida y, al mismo tiempo, impregnándola de aquellos valores divinos, cristocéntricos, que la misma Regla nos propone como expresión del amor del Padre y camino hacia El.

El Señor eligió a Francisco para que respondiera a las nuevas aspiraciones de sus contemporáneos, que intentaban vivir la vida evangélica en las nuevas circunstancia de un mundo nuevo y Francisco, iluminado por la luz del Espíritu Santo, percibe una forma de vida evangélica que, ayudado por la gracia del Dios, realiza ejemplarmente. Hoy, como entonces a Francisco, el Espíritu Santo nos brinda la gracia de ofrecer una nueva interpretación vital del Evangelio en la Iglesia y en la sociedad. Interpretación vital que significa vivir ejemplarmente el Evangelio, personalmente y en fraternidad, lleván a lod demás con la propia vida.

El Señor nos ha llamado, elegido , a la vida franciscana y seglar para que demos esa respuesta a los dones del Espíritu. Nosotros, hoy, contamos con el ejemplo de Francisco de Asís, nuestro carisma, que nos indica el camino; la esencia de su espiritualidad la tenemos plasmada en la Regla, fuente e inspiración, don del Espíritu que nos conduce, por medio de Cristo, al amor del Padre.

Es por ello que os proponemos con convicción esa nueva lectura de la Regla, invitando a los Consejos de las Fraternidades Nacionales a promoverla por los medios que - creativamente - considere más idóneos (mini-cursillos en las fraternidades locales, cursos, seminarios, congresos ) especialmente durante este periodo de tiempo que se iniciará el 24 de junio de 1998 y que concluirá con la celebración del Capítulo General de la Orden en 1999.

Hermanas, hermanos, preparémonos convenientemente para este tiempo de profundización y celebración, entendiendo por celebrar el hacer presente nuestra alegría por el regalo y el compromiso que ha supuesto la Regla para nuestras vidas y para nuestra vocación.