Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal
Volumen: 4 - N. 5 - 1998 - Enero - V
Fuente: Boletin del CIOFS, 1997, N. 4
Marianne Powell
Parte IV
Sucesión Apostólica
Los católicos y los luteranos comparten el mismo Credo, así, ambas confiesan su creencia en "una iglesia santa católica y apostólica". La posición de la Iglesia Católica Romana mantuvo ymantiene, en relación con el ministerio luterano, que la sucesión apostólica se rompió con la Reforma. Por lo que la Iglesia Católica no reconoce enteramente el oficio ministerial luterano. El Concilio Vaticano Segundo habla de un "defectus" en el sacramento de la Ordenación en las iglesias post-reformadas.. Y, en relación con el problema de la inter-comunión, esto es crucial ya que de acuerdo con la fe en la Iglesia Católica Romana, Eucaristía y Ministerio no se pueden separar.
Es significativo, sin embargo, que ambas iglesias enfaticen la importancia de la sucesión apostólica. Esta es la base de la única Iglesia en la cual ambas creen, pero la sucesión apostólica significa algo distinto. Mientras que la Iglesia Católica Romana entiende sucesión apostólica como oficio ministerial, los luteranos resaltan la sucesión en la enseñanza apostólica. De acuerdo a la posición de la confesión luterana, la Iglesia existe donde el Evangelio es proclamado en toda su pureza y donde los sacramentos son correctamente administrados.
Nosotros, entonces, no debemos sorprendernos de que los luteranos estén interesados en establecer la unidad de las iglesias con la Iglesia Católica Romana. Los escritos de la confesión luterana no dejan duda de que la única iglesia no ha cesado de existir.
El ministerio de Pedro
Otra cuestión de lo que significa ser iglesia, tiene que ver con el concepto de la autoridad y el ministerio de Pedro. La línea actual de las iglesias protestantes respecto al ministerio de Pedro, lo consideran un arreglo humanamente útil. La posición oficial Católica, sin embargo, mantiene que el oficio papal es de institución divina y por lo tanto necesario. Esto ofende al pensamiento luterano protestante, haciendo una forma particular de ser iglesia, una estructura de iglesia, condición para la salvación. Equivale a colocar de lado a Cristo, como único mediador entre Dios y el hombre; es como agregar una condición innecesaria a la mediación de Cristo.
Siendo así que la principal preocupación del Concilio Vaticano Segundo era la unidad de los cristianos, el propio Concilio, al final, ofendió a las iglesias no-católicas definiendo que la única Iglesia de Cristo "subsiste" sólo en la Iglesia Católica, mientras que reconocía que "fuera de su estructura se encuentran muchos elementos de santidad y verdad" (LG 8). La palabra "subsistir" se ha convertido ahora en un término técnico, expresando que la iglesia proclama ser la Iglesia de Jesucristo, y para equilibrar la opinión de la Católica Romana, otras iglesias han proclamado lo mismo. "Unidad cristiana", no significa unión de todas las iglesias cristianas bajo el patrocinio de la Católica Romana, y este intento es lo que va en contra de todo el ecumenismo moderno. El concepto de "iglesias hermanas", que es la fórmula que utiliza la Iglesia Ortodoxa en su relación con la Católica Romana, está siendo considerada seriamente como un modo futuro y posible de relación con la Iglesia Luterana.
¿Qué significa todo esto para nosotros Seglares Franciscanos en el año 1997? ¿Por qué necesitamos estar interesados en esto? Como se ha dicho anteriormente, siendo el ecumenismo una de las preocupaciones del Concilio, consecuentemente es una preocupación importante para todos los católicos post-conciliares. Los franciscanos tienen una responsabilidad mayor en profundizar este tema del ecumenismo, ya que la construcción de la fraternidad implica aceptación de la diversidad y comprensión de la fe de los otros.
Ecumenismo no significa ignorar las diferencias, sino un reto por tratar y comprender lo que divide al pueblo de Dios en la tierra, y llegar a conocer nuestra propia fe, incluyendo el papel de la historia en ella. Entre todas las celebraciones importantes del Año Jubilar, podemos considerar la de profundizar nuestra comprensión ecuménica, que nos acerque a realizar el deseo de Cristo: "que todos sean uno", y hacer que el Tercer Milenio sea más edificante que lo ha sido el Segundo Milenio.
El tema del Congreso era: "Ha llegado la hora, el Reino de Dios está aquí. Franciscanos y la llegada del Tercer Milenio". La Orden Franciscana Seglar de los Estados Unidos concluyó su XV Congreso el 20 de julio, pidiendo a sus miembros que eviten en sus fraternidades "la parálisis y el anquilosamento", y que, por el contrario, "revitalicen, inspiren y activen" estas fraternidades. Mons. Michael Saltarelli, durante la Misa de apertura del Congreso, urgió a los miembros de la Orden a "asumir el reto de aceptar la voluntad de Dios para ir y transformar el mundo como lo hizo San Francisco en su tiempo"
500 miembros de la Orden, representando a 20.000 hermanos de 31 regiones de todos los Estados Unidos, se reunieron en el Calyton Hall, del campo de la Universidad de Delaware, para asistir a este Congreso de 5 días
El Congreso se interrogó sobre cómo puede responder la Orden a las necesidades de la sociedad contemporanea y cómo vivir sus miembros el Evangelio y la Regla Franciscana
Los participantes se reunieron en pequeños grupos para especificar áreas en las que la Orden puede colaborar en el cambio de la sociedad y de la Iglesia. Cada grupo tenía que estudiar un tema social específico o un tema relacionado con la misión de la Orden. Los grupos incluyeron el ministerio en las prisiones, el multiculturalismo, el entrenamiento de laicos para la asistencia espiritual, el tema de la familia, de la ecología y de la evangelización
El sábado, representantes de los pequeños grupos presentaron sus ideas a la fraternidad nacional. Entre otras señalaron que:
Los Seglares Franciscanos "están llamados a vivir la Regla, no solamente a leerla". La conversión diaria es esencial para seguir a Cristo al estílo de Francisco. A pesar de que exista fragmentación entre las fraternidades, los miembros deben seguir el adagio de "la oración comparte la inquietud", al modo de Francisco, para aportar unidad a la Orden; sus miembros deben "entrar en su historia fundamental para familiarizarse con el carisma de su fundador, San Francisco de Asís". Deben, por lo tanto, recuperar su pujanza y mirar al mundo en el que viven, preguntándose dónde es necasrio hoy su vigor
La OFS es "una fraternidad que vela por sus miembros con eficacia sobre la cual se puede construir" Comentando cuál es la dirección de la Orden para el futuro, el Ministro Nacional Ricard Morton, recordó a los participantes que "unidad y diversidad fortalecen a los miembros", y que las fraternidades no deben gastar energías en vano en la administración diaria, sino que se utilicen para servir a los necesitados
Añadió: "Dejemos nuestras comodidades". "Hemos recibido mucha información, ahora, necesitamos transformación"
El mensaje de San Francisco, sin embargo, sigue siendo el mismo. "Una característica de lo franciscano es ", dijo Carisio, "la primacía del Evangelio en nuestras vidas. Como Frnacisco nos enseña en la Regla, debemos ir del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio" "descubramos cómo ser de máximo valor al pueblo de Dios y a la Iglesia"