LISTA C I O F S

Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal

Volumen: 3 - N. 13 - 1997 - Marzo - IV

Fuente: CARTA - CFF


Carta de la Conferencia de la Familia Franciscana (CFF)
Un espíritu nuevo
Un reto
Una invitación

CARTA DE LA CONFERENCIA DE LA FAMILIA FRANCISCANA (CFF)

Con ocasión del X aniversario de la jornada mundial de oración por la paz en Asís

Pascua de 1996

Parte - 2

Un espíritu nuevo

El "-espíritu de Asís-" -así lo definió el mismo Juan Pablo II, que presidió el encuentro del 27 de octubre de 1986-, como el Espíritu de Dios del que procede, no puede ser confinado por ninguna frontera (Jn 3, 8). Pero sí podemos identificar algunos de sus principales rasgos: son los mismos que inspiraron la experiencia de Francisco:

- la actitud ecuménica, que invita a "-todos los pueblos, gentes, tribus y lenguas, a todas las naciones y a todos los hombres de cualquier lugar de la tierra-" a reconocer que "-todos los bienes son del Señor Dios altísimo y sumo-" ;

- la búsqueda apasionada de la paz, objeto no sólo de la fórmula del saludo revelado por el Señor, sino también del compromiso incesante de Francisco, hasta su mismo lecho de muerte, desde el que reconcilió al podestà y al obispo de Asís;

- la oración continua, tanto en su dimensión de súplica y de acción de gracias por la paz que viene de Dios, como también -y sobre todo- en su dimensión contemplativa, a fin de discernir en todas las iniciativas, sea cual fuere su procedencia, en favor de la paz, la reconciliación y la fraternidad, la presencia y la acción de la Palabra creadora y del Espíritu del Señor.

Un reto

Desde hace varios años representantes de diversas religiones se reúnen para buscar medios con los que contribuir, poniendo en común las visiones y experiencias propias de cada religión, al advenimiento de un mundo más fraterno y pacífico. El decreto conciliar Nostra aetate ofrece a la Iglesia católica la primera formulación oficial de las bases para llevar a cabo esta colaboración. La Jornada de oración de Asís es un momento fuerte de esta nueva sensibilidad teológica, un "-signo de los tiempos-" que nos interpela y un camino que hay que recorrer a la luz del "-espíritu de Asís-".

Todo ello marca nuestra visión y nuestra práctica del diálogo interreligioso. Nos invita a un mayor respeto del papel primordial del Espíritu, que deposita la levadura del Reino, del que los cristianos somos sólo testimonios y siervos, en el corazón de todo hombre de buena voluntad. Y nos urge a profundizar una teología de la paz que abarque toda la creación y restituya a la oración su papel propio e insustituible.

Una invitación

Nuestras relaciones con los fieles de otras grandes religiones no son idénticas en todas las partes del mundo. En algunos países las religiones conviven desde hace siglos; en otros, el encuentro es más reciente, surgido muchas veces a raíz de la inmigración. Cada situación comporta sus propios retos, promesas, dificultades y logros. Pero, como recordaba Juan Pablo II a los participantes en el encuentro de Asís, prácticamente no tenemos otra elección que la de empeñarnos en el camino del diálogo: "-O aprendemos a caminar juntos en paz y armonía, o iremos a la deriva destruyéndonos a nosotros mismos y a los demás.-"

Por ello, les invitamos, hermanos y hermanas, a no entregar al olvido el décimo aniversario de aquel histórico encuentro de Asís. Demos gracias al Señor de la Paz por haber concedido que las grandes religiones del mundo se reunieran en torno a la tumba del humilde Francisco y pidamos al Padre de las misericordias que las guíe por senderos de fraternidad y de paz.

Resaltemos el acontecimiento con todos los medios que estén a nuestro alcance, adhiriéndonos a las iniciativas que con tal motivo promueva la Santa Sede y colaborando, en el espíritu de la Ut unum sint, en las iniciativas de las Iglesias hermanas y de las religiones presentes en nuestros ambientes. Podrán ser actos que supongan una preparación especial, como reuniones de oración interreligiosa o encuentros espirituales con fieles de otras religiones, o bien manifestaciones sencillas, como una invitación a nuestra mesa, una visita a los lugares de culto de otras religiones, etc. Las iniciativas que miembros de la Familia franciscana han emprendido durante estos años en diversas partes del mundo demuestran gráficamente que el encuentro de Asís puede prolongarse con fruto a nivel local.

Que este aniversario nos aliente a todos a encarnar con profundidad el "-espíritu de Asís-" y a responder cada vez con mayor fidelidad a nuestra vocación de "-artífices de paz-" tras las huellas de Francisco de Asís.

Deseándoles Paz y Bien en Jesús Resucitado,

Hermann Schalück OFM
Agostino Gardin OFMConv
John Corriveau OFMCap
Bonaventura Midili TOR
Helena Echeveria
Emanuela De Nunzio OFS