Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal
Volumen: 3 - N. 9 - 1997 - Febrero - IV
Fuente: Boletin del CIOFS, 1996, N. 2
Marianne Powell
La Comisión Internacional Interfranciscana para la Justicia, la Paz y la Ecologia (abreviado IFCJP) ha tenido dos reuniones en 1995; una en Roskilde, Dinamarca (13-15 de marzo), y la otra en Roma (4-5 de noviembre). La primera reunión se programó inmediatamente después de la Cumbre Social de la ONU, que tuvo lugar en Copenhague del 6 al 12 de marzo de 1995. Esto permitió a los miembros de la Comisión participar junto con Franciscanos Internacionales en el Foro ONG, al cual asistieron numerosos Franciscanos además de los miembros de la Comisión. A mí personalmente me han pedido servir oficialmente en la Delegación de la Santa Sede en la Cumbre apropiada, ya que como grupo franciscano nosotros experimentamos la cumbre social tanto a nivel oficial gubernamental como a nivel de la ONG.
Esto dará como resultado nuevos conocimientos y un fructífero intercambio de ideas entre la IFCJP y los Franciscanos Internacionales.
IFCJP y FI
El asunto más importante en la agenda de la reunión de la Comisión después de la Cumbre, sin embargo, era la discusión y evaluación de los Franciscanos Internacionales (FI).
Discutimos el proyecto, su historia y desarrollo a gran escala, y después de la reunión, se envió un documento de ocho páginas con observaciones y recomendaciones al Comité Ejecutivo del FI. El documento, que se citará en parte más adelante, tuvo consenso absoluto. Desde el inicio del IFCJP nos hemos involucrado estrechamente con el FI, tanto como Comisión como mediante miembros individuales del IFCJP sirviendo en el FI Ejecutivo. Además, los Ministros Generales y los Presidentes Internacionales de la Familia Franciscana, a quienes representamos en la Comisión en grados diversos, nos han dejado dialogar con el Ejecutivo Internacional de Franciscanos sobre la futura estructura y operación de la organización preparándose para la aceptación y participación plena del proyecto por parte de los Ministros Generales y los Presidentes Internacionales, ahora, la CFF (Conferencia de la Familia Franciscana).
Observaciones de la IFCP
Nuestro interés principal era el modelo de los miembros. Es un triste hecho que el numero de miembros de la FI es todavía muy bajo, y lo reflejamos como se indica a continuación:
- Los franciscanos en cada rama de la familia se han acostumbrado al modelo orgánico de asociación con otros franciscanos. Esto es, sentimos una conexión entre cada uno simplemente por la virtud de compartir un carisma común. Los Franciscanos a nivel local pasan tiempos difíciles comprendiendo por qué deben firmar para ser miembros de un proyecto que tiene el respaldo del liderazgo franciscano, es decir, que tiene franciscanos trabajando en ello a tiempo completo, y que sostiene el nombre que ellos ya reclaman en su propia identidad. Ellos se sienten conectados a muchos esfuerzos de otros franciscanos, aún cuando no tienen algo práctico o inmediato que hacer con ellos.
La estructura actual de los Franciscanos Internacionales busca reemplazar este modelo orgánico de asociación, que a nosotros nos es ya familiar, con un modelo voluntario, que nos resulta muy extraño e innecesario. -Segundo, aunque muchos franciscanos tengan una sensibilidad inter - franciscana, el hecho es que vivimos nuestras vidas franciscanas dentro del contexto de una cierta jurisdicción canónica...Por otro lado, diversas ramas de la Familia Franciscana ya tienen redes de comunicación e iniciativas comunes en su lugar; redes que son frecuentemente bastante eficientes y creativas. Los franciscanos,...resienten crear una estructura paralela agregada con su conjunto propio de reuniones y grupos cuando hay ya tantos reclamos sobre escasez de recursos y tiempo...
Finalmente, aunque franciscanos individuales acepten el modelo de los Franciscanos Internacionales y se conviertan en miembros, surge la pregunta inevitable, "?Qué hago yo ahora?" No hay directivas claras para contestar esta pregunta, y el resultado es la turbación en lugar del enfoque en una misión específica. Nosotros proponemos que la membresía de los Franciscanos Internacionales retorne a las jurisdicciones que nos son ya familiares y sostienen nuestra lealtad. Cualquier franciscano entonces sería capaz de decir, 'Yo soy un franciscano, por lo tanto soy parte de nuestro ONG asociado con la ONÚ.
Nosotros también reflexionamos sobre la cuestión de la responsabilidad:
- Frecuentemente uno oye las preguntas, ¿A quién es el Franciscano Internacional responsable? ¿Para quién habla?' La respuesta es, 'Habla para y es responsable con sus miembros', que en el último recuento era de 2,528. La pregunta es legítima, pero la respuesta inadecuada. El comité ejecutivo no es directamente responsable a ninguna autoridad franciscana identificable sea a nivel local o jerárquica. Desde el punto de vista a nivel local, el congreso internacional, que tuvo lugar en noviembre de 1995, fue para elegir una junta de directores. Sin embargo, las estructuras representativas locales y regionales que enviarían gente a este congreso simplemente no existen.
A nivel jerárquico hay una carencia de una conexión estructural con autoridades franciscanas existentes. En la percepción popular, cuando una organización se presenta a sí misma públicamente como 'Franciscaná, se presume es representativa de y habla para los Franciscanos como ellos están ya constituidos. Hay mujeres y hombres, sean ministros generales o presidentes internacionales, responsables de representar a los Franciscanos, pero se desconectan estructuralmente de los Franciscanos Internacionales.
Basados en la estructura acordada por el liderazgo internacional de la Familia Franciscana para sus deliberaciones y reuniones propias, proponemos el establecimiento de una nueva junta de directores para los Franciscanos Internacionales compuesta de: un fraile OFM, un fraile Capuchino, un fraile Conventual, un fraile TOR, un Franciscano Seglar, y un representante de la SFI - TOR, cada uno nombrado por el respectivo Ministro General / Presidente Internacional; también sugerimos: un Franciscano Anglicano o Luterano nombrado por su jurisdicción; una Clarisa Pobre (si esto es factible) y un representante de las asociaciones a nivel local elegido por los otros miembros de la junta.
Reacciones
Nuestro documento se envió al Ejecutivo FI y a los miembros del CFF. Los cuatro Ministros Generales discutieron el documento en su reunión en la Semana Santa de 1995. El 3 de octubre de 1995 fue discutido por los seis miembros del CFF, quienes nos comunicaron su aprobación, expresando su esperanza de que el modelo que le hemos adelantado sea seguido por una reestructuración subsiguiente de los Franciscanos Internacionales.
El Comité Ejecutivo del FI también discutió nuestra propuesta, pero llegó a una conclusión diferente. Ellos no quieren abandonar las membresías individuales, ni que los miembros retornen a las jurisdicciones. Además, miembros de las congregaciones Franciscanas que siguen una regla TOR (y hay varios de estos en el Comité Ejecutivo) no sienten que el Presidente Internacional de la SFI - TOR sea comparable con los frailes Ministros Generales, tampoco ellos aceptan que él o ella hable o actúe en su nombre en este contexto.
La reunión del IFCJP con representantes del Comité Ejecutivo del FI
La reunión del IFCJP en Roma el 4 de noviembre de 1995 se arregló para coincidir con la reunión del Comité Ejecutivo del FI, y los dos Co - Directores del FI, Sr.Bernadette Sullivan SFP y Br.Tom Grady, pasaron algún tiempo con nosotros discutiendo nuestras diferencias con respecto a la futura junta del FI.
Lamentablemente la reunión no resolvió nada. Hay aspectos diferentes en juego. Está el dolor comprensible de los pioneros para abandonar su proyecto. El temor que alguna gente tiene cuando un movimiento a nivel local se convierte en una organización de tipo institucional (podemos recordar las propias palabras de San Francisco: 'Hay demasiados frailes menores!'). Alguna gente tiene desconfianza de las estructuras institucionales, mientras otros tienen miedo de lo que los italianos llaman "-cani sciolti-" (perros flojos no responsables a ninguno). La pregunta de las congregaciones de la TOR es un asunto aparte. Hay sobre 400 de ellas, y no hay manera de que puedan individualmente representarse en la junta.
Decisión del Comité Ejecutivo del FI
El Comité Ejecutivo del FI reconsideró consecutivamente la propuesta del IFCJP, adoptada por los Ministros Generales y los Presidentes Internacionales OFS y CFI-TOR, (el CFF), pero lo rechazaron en su mayor parte. El Comité Ejecutivo desea una junta constituida como se indica a continuación:
2 miembros del CFF (un hombre y una mujer)
7 representantes de los diferentes continentes
1 miembro del Grupo Interfranciscano Global
2 individuos seleccionados por la nueva junta después de los
arriba nombrados o elegidos a fin de equilibrar el grupo o para
traer alguna pericia especial.
Esta junta será formada en un Congreso Internacional que tendrá lugar en Nairobi, Kenya, del 7 al 13 de junio de 1997. Sin embargo, exceptuando la primera categoría en la lista, las estructuras para elegir o nombrar el resto no han sido establecidas, ni desde luego las estructuras para enviar gente al Congreso.
El Comité Ejecutivo hizo un cambio adicional en la organización del FI, permitiendo la membresía de grupos. Esto, sin embargo, no resuelve el problema de la responsabilidad, ni tampoco son las consecuencias de membresía de grupos como una alternativa dentro de la estructura sugerida totalmente pensadas. Como indicado por Fr. Hermann Schalück en su respuesta al Comité Ejecutivo en nombre del CFF (22 de enero de 1996): "¿Qué sucedería si el CFF, hablando en nombre de todos sus miembros en todo el mundo, aplican para membresía de grupo la FI? ¿Sería la Familia Franciscana entonces una sub-estructura del FI?"
Esto destaca el problema absurdo traído por la estructura actual. "El Franciscano Internacional", concluye Fr. Hermann, "debería actuar y servir dentro de la estructura constitucional provista por esa familia y sus ramas respectivas. Esta es la única forma en que el FI tendrá un mandato claro dentro de nuestra única Familia y de las Naciones Unidas."
La Crisis
La crisis que encara el FI sobre la cuestión de estructura y responsabilidad es aún más triste desde que en julio de 1995 nuestro ONG se otorgó condición de ECOSOC. Hay sobre 1,700 NGOS afiliados con la ONU hoy, y el FI era la 43era ONG en la historia de la ONU para lograr condición consultiva en la Categoría I con ECOSOC.
La situación es muy seria, y el futuro del FI está en juego. Dos ramas de la Familia Franciscana han indicado ya que si no se encuentra una solución aceptable, ellos podrían considerar establecer su propio ONG en la ONU. Una solución aceptable para ellos es una que haga el liderazgo franciscano a su nivel más alto aceptar al FI como una exponente oficial de los componentes individuales de la Familia Franciscana. Sin esto el FI no obtendrá el apoyo que necesita, ni apoyo moral, ni apoyo con respecto a dinero y personal. Sin el apoyo de los Ministros Generales y los Presidentes Internacionales hay peligro de que el FI quedará como un proyecto conjunto de familia.
Para aquellos de nosotros que se han involucrado con el FI por un número de años y ha defendido el proyecto contra diversas formas de crítica, la perspectiva de una rotura entristece hondamente. Para el FI existir en un NGOS separado sería el peor exemplo posible que podríamos dar al mundo. Yo le pediría por lo tanto que usted considerara el asunto muy cuidadosamente y usara toda su imaginación creativa para ayudar a resolver la crisis actual, que amenaza el futuro de este importante proyecto familiar del mundo.