Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal
Volumen: 3 - N. 6 - 1997 - Febrero - I
Fuente: Koinonia, 1997, N. 1
Capítulo cuarto del libro: C. DALLARI, I laici francescani. Consacrati a Dio per la vita del mondo. Asís 1994, Ed. Porciúncula, Biblioteca Testos de formación de la OFS, pp. 81-93.
Carlo Dallari OFM
Parte - 4
b) La secularidad franciscana
La vocación y misión de la OFS, a la que hemos mencionado hace poco, tienen un relieve particular por lo específico de esta Orden llamada a vivir el Evangelio en el siglo según el carisma de Francisco de Asís. A diferencia de las Ordenes llamadas "religiosas", la OFS es una Orden secular, a la que la Iglesia reconoce la característica de secularidad.
La connotación secular de la OFS indica, pues, su pertenencia al mundo y su responsabilidad (con y en la Iglesia), hacia el mundo, en el anuncio del Evangelio y en la salvación de todos.
Esta vocación y este compromiso desembocan, en la Regla de la OFS, en algunas líneas programáticas esenciales, inspiradas en la espiritualidad franciscana, que se manifiestan inmediatamente en perfecta sintonía con el compromiso del Concilio, y responden a las espectativas de la Iglesia para la obra de restauración, que fue y continúa siendo la misión originaria de Francisco y de sus seguidores.
La Regla de la OFS se propone, en la línea de la experiencia de Francisco, guiar a los franciscanos seglares a asumir plenamente en sí mismos una relación positiva con Dios, desde la propia situación secular. (...) Viviendo en fidelidad a su estado secular, es como realizan en sí la conversión o vuelta a Dios, es decir, la santidad. Para esta conciencia, la Regla presenta una concepción positiva del mundo, entendido como el conjunto de los hombres, hijos de Dios, que se han de amar, y de las criaturas "que llevan significación de Dios", y como lugar en el que la redención de Cristo está presente y se realiza mediante la obra del Espíritu. De esta manera la Regla se ofrece a los franciscanos seglares como proyecto o itinerario, idóneo para conducirles a vivir la adecuada relación con Dios, con los hombres y con las criaturas.
Mediante el camino de la penitencia evangélica, los franciscanos seglares son guiados para vencer en sí mismos aquel "espíritu de la carne", o "sabiduría de este mundo", que es la expresión negativa del mundo del hombre que se opone a Dios, y a restaurar, en sí y en el mundo en que viven, aquella "nueva creación", que ya está presente desde ahora en el misterio de lo escondido: de hecho, todavía debemos completar en nosotros la salvación que Cristo ha merecido por nosotros. (...)
La Regla no olvida que los hombres, en su constante búsqueda de Dios, son impedidos con dureza por el mal que les asedia y corrompe toda realidad. Pero el mal no es ni podrá ser el "señor" absoluto de este mundo; Cristo lo ha vencido; Cristo, mediante su muerte en cruz, ha reconciliado a los hombres pecadores con Dios, restableciendo la comunión de vida y de gracia, y colocando las bases de la reconciliación universal entre los hombres y entre éstos y las criaturas. (...)
Los franciscanos seglares tienen en la Regla el proyecto evangélico y la ayuda necesaria para llegar a ser realmente instrumentos de la reconciliación universal realizada por Cristo. (...) Este proyecto franciscano prevé la colaboración en la acción de Dios desde dentro de las estructuras humanas.
Este término "desde dentro", es muy importante, porque dice que la santidad, la "perfección de la caridad" que los franciscanos seglares están llamados a realizar, no supera su condición humana, tanto individual como social, la santidad no se realiza "no obstante" vivan en familia, trabajen, estudien, luchen por una sociedad más justa, por la justicia, por la paz, etc...; sino -y esta es la gran verdad que San Francisco ha intuido- su santidad se logra mediante su vivir fiel y evangélicamente todas las situaciones de la condición secular.
España: Congreso Nacional de la OFS
Durante los días 1-3 de noviembre, se reunieron 305 franciscanos seglares en la Manga del Mar Menor (Murcia), para estudiar el tema Vida en fraternidad, con el subtítulo: Compartiendo se crece en fraternidad . Durante estos días se ha vivido la experiencia de ser familia franciscana, en la oración, la reflexión, la convivencia y en el conocerse más de cerca.
se presentaron tres comunicaciones: Sentido de pertenencia, elaborado por la zona de Madrid; Vida en fraternidad, por la zona de Cartagena;Promoción vocacional, por la Jufra, grupo de Valladolid.
Después de las comunicaciones, se trabajó en grupos. Las propuestas de cada grupo fueron presentadas en la asamblea. Un equipo formuló las conclusiones, que fueron aprobadas por la asamblea. Son las siguientes:
Pertenecia
Con el compromiso de la vida hacemos una opción al
seguimiento de Cristo al estilo de Francisco.
Pertenecemos a la Orden Franciscana seglar. Vivimos en una
fraternidad local, pero también formamos parte de las
fraternidades zonal, nacional e internacional. La fraternidad local
es célula base de la Orden Franciscana Seglar, que es parte
de la Familia Franciscana.
Identidad
Nuestra identidad como Orden Franciscana Seglar se expecifica: por la conversión diaria hacia Dios con signos concretos hacia los hermanos: solidaridad, servicio, acogida...; por la vida en fraternidad expresada a través de la radicalidad evangélica, la oración personal y comunitaria, la desapropiación, la acogida, la alegría, la austeridad, la opción por los pobres, la disponibilidad...; por la secularidad, atentos a los signos de los tiempos para ofrecer al mundo un testimonio de vida evangélica siendo creativos y abriéndonos a los valores que nos ofrecen los otros; para crecer y desarrollar el sentido de pertenencia e identidad debemos potenciar la formación integral de cada uno de los hermanos y la formación de formadores de las fraternidades.
La fraternidad como familia
Para vivir el sentido de pertenencia a la Orden en la fraternidad y en fraternidad como familia hemos de potenciar y desarrollar: la apertura personal e intrefraternal, con espíritu de acogida, en diálogo permanente y en continua escucha de todos los hermanos y grupos, comprometiéndose en proyectos comunes que den respuesta a programas concretos; la búsqueda de perspectiva de futuro haciéndonos más transparentes en nuestro carisma, apostando en el mundo por nuestro compromiso evangélico y ecuménico; el retorno a los orígenes nos permitirá presentar al siglo veintiuno el rostro renovado de nuestra Orden.
Animación vocacional
La Fraternidad Franciscana Seglar se siente impulsada a comunicar su carisma evangélico franciscano, estando abiertos a posibles y probables llamadas. La animación vocacional nos impulsa a: suscitar la vocación en nuestros ámbitos de familia, trabajo, sociedad e Iglesia, particularmente entre los niños y los jóvenes; acoger a los candidatos con afabilidad, compartiendo sus inquietudes; acompañar su camino de crecimiento; formar con material adecuado a los candidatos, sirviéndonos incluso de los modernos medios de comunicación; con experiencias concretas de servicio, encuentros festivos...; en esta tarea los agentes vocacionales son: Dios, que llama y asiste y al que nos hemos dirigido en la oración; el candidadto que recibe la llamada y responde; la fraternidad con sus miembros que acoge y acompaña; cada uno de nosotros, particularmente con el ejemplo de la propia vida.