LISTA C I O F S

Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal

Volumen: 2 - N. 7 - 1996 - Febrero - III

Fuente: Koinonia, 1995, N. 4


El papel del Asistente y del Animador
Introducción
Animador
Responsables de la formación
En la formación de la fraternidad
Resumen de los encuentros
Conferencia de los Asistentes Generales
Semana EUFRA 1995 - Hopsten, Alemania

EL PAPEL DEL ASISTENTE Y DEL ANIMADOR

en la formación de los responsables seglares y de los miembros de la fraternidad local

Hno. Antonio Morichetti TOR

Introducción

Ya hemos publicado diversas reflexiones sobre algunos aspectos de la asistencia espiritual y sobre el papel de los asistentes. En este número examinaremos la delicada tarea y la responsabilidad del asistente o del animador como formadores de la comunidad local.

Esperamos que nuestra insistencia sobre la formación no conduzca a considerar este concepto como una expresión exagerada, como pasa muchas veces, especialmente en el campo eclesiástico, como tantas otras palabras usadas con demasiado énfasis.

Hablar del asistente espiritual como responsable de la formación no es tan fácil, especialmente si se consideran todas las implicaciones y relaciones a las que está sometido: con el Ministro, con el consejo, con los miembros del equipo de formación y con todos los miembros de la fraternidad.

El borrador del proyecto de formación sobre el Papel de los responsables de la fraternidad local, que la Presidencia del Consejo Internacional de la OFS está estudiando y que recoge sugerencias de toda la Orden, pone en evidencia, en los varios papeles y aspectos de la vida de la fraternidad, la presencia y la incidencia específica del asistente espiritual como responsable de la formación, respetando plenamente todos los otros papeles.

Debemos reconocer que la Orden Franciscana Seglar, en el pasado, no ha cuidado mucho la formación de los responsables, dejando esta tarea a los asistentes y los expertos ocasionales. Esta situación está cambiando radicalmente. También por exigencia de los nuevos tiempos que encontramos, se impone, en primer lugar, la nueva dimensión de responsabilidad a la cual los fieles laicos son llamados intensamente por la Iglesia y la sociedad.

Este cambio debe realizarse con inteligencia y atención: no hay que creer que todo se solucionará "-sustituyendo-" al fraile por el seglar; será un trabajo paciente y conjunto, donde cada uno aportará lo que le es propio.

La legislación renovada de la Orden Franciscana Seglar pone al asistente espiritual en una nueva luz, muy distinta de los tiempos pasados: lo pone en su verdadera dimensión. El trabajo del asistente resulta menos amplio en el campo de la dirección y la organización, pero sin embargo, se hace más profundo en el acompañamiento espiritual y en la formación de los hermanos y hermanas.

Estos cambios no deben conducir al asistente a asumir una actitud pasiva de "-dejar que hagan-", por el contrario, deben conducirlo a lograr una actitud de mayor responsabilidad y compromiso.

No tratamos aquí de las exigencias necesarias para asumir el papel de formador y tampoco de la preparación necesaria, ésta sería un tema aparte. Nos limitamos a considerar al asistente como un líder encargado de colaborar en el delicado campo de la formación y tratamos, en consecuencia, sus relaciones con los otros responsables. Su papel es más importante hoy cuando están disminuyendo la fuerza de los valores cristianos y aumentando al mismo tiempo la fuerza de otros valores no siempre en sintonía con el seguimiento de Cristo.

Asistente, del verbo latino "-adsistere-", significa estar al lado, estar cerca, estar presente, participar, ayudar con la propia participación activa, proteger, favorecer. El Asistente es el que está llamado, por su competencia, a co-ayudar al titular o al responsable principal. En el campo eclesiástico indica indica también al sacerdote encargado de representar la autoridad de la Iglesia en las asociaciones católicas.

Animador

Las Constituciones preveen también la persona del animador. Animador, de "- animar -", significa infundir vida y ánimo, promover, dar expresión, movimiento, calor, vivificar, transfigurar. El animador es un inspirador, promueve la vida intelectual y guía espiritual de un movimiento.

La reflexión de la figura y el papel del animador o de la animadora tiene su origenes en el período del estudio de las actuales Constituciones. La discusión específicamente se enfoca sobre el articulo 91,3 de las Constituciones, que tratan del animador en modo limitado y con un papel no bien definido. Se debe profundizar más en lo qué quieren decir las Constituciones con la frase: "- Para promover la vida de las Fraternidades -" ( Const. 91,3).

No entramos aquí en éste problema. Lo que está dicho para el asistente, es valido también para el animador, con excepción de los aspectos propiamente sacerdotales.

Responsables de la formación

Las Constituciones generales dicen:
-- "- El Asistente espiritual es miembro del Consejo de la Fraternidad en la que presta la asistencia y colabora con él en todas sus actividades. Es cometido particular del Asistente cooperar en la formación inicial y permanente de los hermanos -" ( Const. 89,4).
-- El asistente es responsable de la formación como guía espiritual (vs. Const. 37,2).
-- El Consejo antes de admitir a la profesión, debe oír el juicio del responsable de la formación y del asistente (vs. Const. 41).
-- En las visitas pastorales, el asistente "- dedicará particular atención a los programas, métodos y experiencias formativas -" ( Const. 95,4).

El subsidio por la formación pone en mayor relieve el aspecto sacerdotal del asistente: "- Como maestro y guía revela a Cristo que salva y, a través de su ministerio sacerdotal transmite la gracia de Cristo a los candidatos, para que puedan ejercer su sacerdocio común propio de todos los bautizados -" (v. Subsidio para la formación CIOFS, Cap III, II,D).

En el mismo documento, el animador se presenta como "-la persona especializada a la cual pueden recurrir los responsables en algunas circunstancias, para hacer más activa la participación de los hermanos en la formación, estimulándolos en su compromiso, creando un clima de diálogo y confianza para hacer los encuentros más eficaces-" ( ib., esq.3).

Sobre el papel del asistente educador, tenemos dos intervenciones importantes del papa Juan Pablo II: "-Por cuanto Ustedes tienen responsabilidades específicas en la Orden Franciscana Seglar, os deseo una unidad de intentos y una voluntad precisa, porque pueden ser animadores y guías iluminados precediendo a los hermanos en el amor al Evangelio y en la fidelidad a la Iglesia... Agradezco a los padres asistentes que son vuestros maestros y guías-" ( Alocución del 27 de septiembre de 1982 al CIOFS, a los miembros del Congreso Internacional y a los peregrinos OFS ).

"-La misión del asistente eclesiástico es sobre todo sacerdotal y por eso dirigida a educar en la fe y hacer crecer en la vida interior... en la manera en que los laicos responden con alegría y generosidad al llamado hacia la santidad y a su misión específica según el Evangelio... La misión del Asistente tiene como finalidad la promoción de los miembros de la asociación en la vocación laical típica con todas sus implicaciones y en su modo particular... Vuestra acción, vuestro apostolado específico, vuestra misión de padre espiritual y de educadores en la fe para las personas individuales son elementos fundamentales para la formación de los miembros, de los responsables y de los animadores-" ( Alocución del 23 de junio de 1987, passim, dirigido a la Acción Catolica italiana).

En la formación de la fraternidad

El asistente, siendo miembro de derecho del Consejo, tiene en toda la fraternidad un papel privilegiado también como educador. Debe ser cabalmente consciente de este hecho para ofrecer una mayor comprensión de las "-cosas franciscanas-", con su presencia y con la competencia que le son pedidas.

Participa, (aunque no necesariamente siempre) de los encuentros de la fraternidad, con una presencia activa, atento a la dinámica del grupo.

Vive, exhibe y facilita la reciprocidad vital de comunión que exige la pertenencia a la misma familia franciscana, aún en formas distintas (v. Estatutos para la asistencia espiritual y pastoral de la Orden Franciscana Seglar, Roma 1992, n. 1).

Respetando el papel de cada uno, se ocupa de la formación pastoral y espiritual, de la vida litúrgica y sacramental de la fraternidad. Es el garante de los contenidos teológicos- bíblicos de la formación; habla de Dios. Es sensible a los aspectos espirituales: oración, escucha de la Palabra, dirección espiritual.

Testigo de la vida fraterna, se hace vínculo de comunión en la misma fraternidad, con la comunidad de los frailes, con las otras comunidades religiosas franciscanas del territorio y con la comunidad eclesiástica. Vigila que la fraternidad no se cierre en sí misma o se transforme en "-grupo parroquial-". Vivifica el interés de la fraternidad por la vida de la Iglesia local, colaborando con las iniciativas diocesanas y parroquiales. Como consejero espiritual y "-profético-" del gobierno de la fraternidad, es su deber el empujar a todos "-hacia la unidad en la caridad-" y el "-sentirse iglesia-".

El asistente no debe ser el "-director-" o el "-factótum-", y tampoco un simple "-capellán-" o "-presbítero-", según la terminología de ciertos grupos eclesiásticos, que limitan su presencia a celebrar la eucaristía y a administrar los sacramentos. Como todos los miembros del Consejo, tiene el deber de "-servir-", según sus mejores capacidades, como pide la Regla.

Es pastor, guía y maestro. Debe conocer a los hermanos y hermanas, uno a uno, para formarles atendiendo a la cultura y la capacidad de cada uno, de modo que ninguno quede aislado o apartado. Es un trabajo profundo, discreto, silencioso, pero muy eficaz para el crecimiento de la fraternidad en todos sus miembros. Muchas veces el asistente debe favorecer el sentido de la pertenencia a la fraternidad y animar a todos a realizar sus propios talentos. A veces infravaloramos los miembros de la OFS. Nuestros hermanos y hermanas tienen dones y capacidades especiales de los que muchas veces no son conscientes; basta estimularles y darles la oportunidad para que se desarrollen adecuadamente.

(a continuar)

RESUMEN DE LOS ENCUENTROS

Conferencia de los Asistentes Generales

Los Asistentes generales se reunieron el 21 de Julio de 1995 en la secretaría del CIOFS en Garbatela. El encuentro programado para el 9 de Junio no tuvo lugar por la ausencia de dos Asistentes. Debido a la multitud de argumentos en el Orden del Día, se trataron sólo los más urgentes. Se fijaron las fechas para las reuniones de los Asistentes con expertos de la formación permanente de las Ordenes, componentes de la Conferencia; se puso al día el calendario de las visitas y de los capítulos; se trabajó sobre el borrador del manual para la formación.

La Conferencia tomó acta de la reciente elección del P. Agostino Gardin como Ministro general de los Hermanos Menores Conventuales, y de P. Bonaventura Midili como Ministro General de la TOR.

P. Kevin Schindler-McGraw, OFM Conv., anunció que había terminado su servicio como Asistente general, y que fue llamado a su provincia para otras tareas. La Conferencia programó una reunión fraternal para el 26 de Agosto para saludar y dar gracias al P. Kevin.

Semana EUFRA 1995 - Hopsten, Alemania

Se realizaron, desde el 7 hasta el 20 de agosto de 1995, en Hopsten, dos semanas de vacaciones EUFRA (Europa Franciscana) con la participación de representantes de 18 naciones de Europa. El encuentro tuvo lugar en la casa "-Bernard Otte-", escuela diocesana de formación para adultos.

Estuvieron presentes muchos jóvenes y varios representantes de Europa central y oriental. Margaret Mertens y Walburga Hack, desde Krefeld, animaron el encuentro. Las reuniones y las discusiones de grupo tuvieron como tema "-Con Francisco hacia una nueva Europa-". El programa incluyó también cantos corales, liturgia, actividades facultativas y visitas a lugares de interés cultural y artístico. El P. Carl participó en la segunda parte de la reunión.