LISTA C I O F S

Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal

Volumen: 2 - N. 1 - 1996 - ennero - I

Fuente: Carta a los Asistentes, 1995, n. 4


La formación Franciscana
1. A ejemplo de San Francisco
2. Principios de la formación franciscana
Publicaciones recibidas

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Que Dios ti bendiga en el año 1996

Hno. Ben, Asistente General de la OFS

LA FORMACIÓN FRANCISCANA

Basado sobre la Ratio Formationis Franciscanae, de la Orden de Hermanos Menores, Roma 1991, adaptada para aplicarse a todos los franciscanos, religiosos y seglares. Mientras los Asistentes locales acompañan a los franciscanos seglares en su formación, ellos se ocupan de la propia formación permanente: es una aplicación práctica de "-recíproca comunión vital-" (Reg. 1).

La formación franciscana tiene su fundamento en el encuentro personal con el Señor y se inicia con la llamada de Dios y la decisión de cada uno de seguir con san Francisco las huellas de Cristo pobre y crucificado, como discípulo suyo, bajo la acción del Espíritu Santo.
La formación franciscana es un proceso continuo de crecimiento y de conversión que compromete toda la vida de la persona, llamada a desarrollar la propia dimensión
humana, cristiana y franciscana, viviendo radicalmente el santo Evangelio, en espíritu de oración y devoción, en fraternidad y minoridad.
El seguimiento de Jesucristo, según la forma de san Francisco, lleva al franciscano a comprometerse con la Iglesia y a ponerse al servicio de los hombres de nuestro tiempo, como mensajero de reconciliación y de paz.

1. A EJEMPLO DE SAN FRANCISCO

El seguimiento de Cristo por san Francisco estuvo marcado por el encuentro con el Crucifijo de S. Damián, con el leproso y por la escucha del Evangelio. Estas experiencias lo hicieron crecer en su amor apasionado a Cristo pobre y crucificado, hasta la plena conformidad con El en el Alverna.
La fuerte experiencia de Dios como Padre y sumo Bien caracterizó la vida de san Francisco y lo llevó a una actitud de agradecimiento y alabanza al Creador por sus maravillas y lo hizo hermano de todos los hombres y de todas las criaturas.
El don concedido a san Francisco fue el de comenzar a hacer penitencia. Esto trajo consigo un proceso de conversión continua que cambió en dulces las cosas que antes le parecían amargas. San Francisco fue inducido después a abandonar la mentalidad y las actitudes de este mundo, a despojarse de sí y de sus cosas propias para pasar de una vida centrada sobre sí a una gradual conformidad con Cristo (cf. Test 1; 3-4).
El itinerario de san Francisco es ejemplar para la vida y la formación de los hermanos de nuestro tiempo, llamados también a recorrer el mismo camino hasta alcanzar la plena estatura de Cristo (cf. Ef 4,13), fieles a la misión de anunciar el Evangelio a todas las gentes (cf. RB 12).

2. PRINCIPIOS DE LA FORMACIÓN FRANCISCANA

(1) Principios generales

El franciscano, bajo la acción del Espíritu Santo, es el protagonista principal de la propia formación, responsable de asumir e interiorizar todos los valores de la vida franciscana, capaz de autonomía e iniciativa
personal.
La formación franciscana es un proceso dinámico de crecimiento en el que el hermano abre el propio corazón al Evangelio en la vida diaria, comprometiéndose en la conversión continua para seguir a Jesús cada vez con más fidelidad en el espíritu de san Francisco.
El proceso formativo está atento a la unicidad de cada hermano y al misterio inherente a él con sus particulares dones para favorecer su crecimiento mediante el conocimiento de sí y la búsqueda de la voluntad de Dios.
La formación franciscana tiene lugar en la Fraternidad y en el mundo real, donde el hermano experimenta el poder de la gracia, es renovado en su mente y en su corazón, y desarrolla su vocación evangelizadora.
La formación franciscana está atenta al crecimiento humano, cristiano y franciscano del hermano, a fin de que pueda seguir a Jesús con todo el corazón según la forma de san Francisco.

(2) Principios específicos

La formación franciscana es integral, es decir tiene en cuenta al hombre en su totalidad para que desarrolle de un modo armónico sus dotes físicas, psíquicas, morales e intelectuales, y se inserte activamente en la vida social y comunitaria.
La formación franciscana es un camino en el que se cultivan los aspectos fundamentales de nuestra vida consagrada, por lo cual toda iniciativa está dirigida al crecimiento en el espíritu de oración y devoción, en la fraternidad, en la minoridad, en el servicio y en la evangelización.
La formación franciscana es experiencial, es decir, es atenta a la vida y a las dotes de cada persona, favorece la experiencia concreta del estilo propio y de los valores franciscanos en lo cotidiano tanto de la Fraternidad como de cada uno.
La formación franciscana es práctica en cuanto apunta a transformar en obras lo que se aprende (cf. Adm 7), especialmente mediante una constante habituación a la pobreza y al trabajo, basada en el ejemplo de san Francisco (cf. Test 24).
La formación franciscana está inculturada en las condiciones de vida del ambiente y del tiempo en que se desarrolla, permaneciendo fiel al Evangelio y a la tradición de la Orden.
La formación franciscana está abierta a nuevas formas de vida y de servicio, atenta a las renovadas llamadas del mundo y de la Iglesia.
La formación franciscana está organizada en etapas que comprometen a la persona desde el inicio del proceso vocacional y durante toda su vida como franciscano.
La formación franciscana es orgánica, gradual y coherente, en sus distintas etapas, en cuanto promueve el desarrollo de la persona de forma armónica y progresiva, en el pleno respeto de cada uno.
La formación franciscana dedica un tiempo adecuado al estudio, según los dones particulares de cada uno y sin olvidar que la cultura no se limita a la dimensión intelectual de la persona, para permitir al hermano alcanzar un conocimiento cada vez más pleno de Dios y para un mejor servicio a los hombres.
La formación franciscana promueve un auténtico sentido de disciplina dirigida a la honesta autocomprensión, al autocontrol, a la vida fraterna y al servicio.

(a continuar)

PUBLICACIONES RECIBIDAS

Novena a San Francisco de Asís. Familia Franciscana de Ecuador. Imprenta "-Don Bosco-", Quito, Ecuador.

La Formación Permanente en la Orden de Hermanos Menores (pro manuscripto). Secretariado general OFM para la Formación y los Estudios, 1995.