LISTA C I O F S

Consejo Internacional de la OFS - Edición semanal

Volumen: 1 - N. 18 - 1995 - Noviembre - IV

Fuente: Koinonia, 1995, N. 3


El Asistente y las reuniones de la Fraternidad
3. Las reuniones de la Fraternidad
a. Contenido
b. Estructura

EL ASISTENTE Y LAS REUNIONES DE LA FRATERNIDAD

Ben Brevoort OFMCap.

Parte II

3. Las reuniones de la Fraternidad

a. Contenido

Las reuniones de la Fraternidad son encuentro de familia, de hermanos y hermanas, de fraternidad entre personas que quieren vivir el Evangelio a la manera de San Francisco de Asís. Son constituidas normalmente por cuatro elementos: oración, formación, actividad y fraternidad (Cf. Regla 5, Ritual Segunda Parte, Anotaciones previas n.4).

La oración común reúne a los hermanos y a las hermanas en la alabanza a Dios nuestro Padre que está en el cielo. Puede ser una celebración eucarística con homilía y cantos, o la celebración de la liturgia de las horas u otra forma de oración común.

La formación permite a los hermanos profundizar cada vez más en su espiritualidad, en su vida humana, cristiana, evangélica y franciscana. Puede ser una conferencia del Asistente espiritual, una lectura de un texto formativo o una reflexión común sobre un tema espiritual.

La actividad apostólica y caritativa de los hermanos se pone en común a fin de que sea una actividad de la Fraternidad y no de uno solo. Las reuniones de la Fraternidad nos hacen a todos tomar conciencia de las actividades de los hermanos y de tomar parte activa en las decisiones tomadas por la Fraternidad. Puede ser un reparto del trabajo de cada uno, una programación hecha en común, una valoración del trabajo efectuado, un apoyo a las decisiones tomadas, una propuesta de iniciativas a poner en marcha.

La Fraternidad permite a todos sentirse realmente hermanos y hermanas, vivir aquel sentido de Fraternidad, vivido por San Francisco. Puede ser simplemente un momento de estar juntos, de intercambiar las noticias, de conocerse mejor, de encontrarse. Puede ser un refresco, unos dulces con cualquier bebida o una comida donde se ponen en común los alimentos traídos de casa.

Así como las reuniones de la Fraternidad son encuentros entre hermanos y hermanas, cada reunión deberá estar caracterizada por estos cuatro elementos: oración, formación, actividad y fraternidad. Pero no es necesario que cada elemento tenga siempre la misma importancia. En los retiros espirituales el elemento de la oración será el más importante. Por otro lado, en las sesiones formativas el elemento de formación ocupará el primer puesto. Un encuentro de la Fraternidad para valorar el trabajo hecho o para programar la actividad apostólica y caritativa deberá concentrarse en la actividad. Y cuando la Fraternidad hace una excursión, organiza una peregrinación, predominará el elemento recreativo de fraternidad. Pero siempre hay que recordar que los cuatro elementos son importantes para la vida de la Fraternidad y deberán presentarse de una u otra forma en cualquier reunión.

Es importante que los contenidos de cada elemento tengan una continuidad dinámica, perceptible, para los miembros de la Fraternidad. La continuidad mantiene el nexo con el pasado, con los hábitos y la tradición de la Fraternidad. La dinámica tiende hacia el futuro, continúa el "-camino de renovación-" (Regla 7), sostiene el "-abierto y confiado diálogo de creatividad apostólica-" (Regla 6) y ayuda a los hermanos a ser "-testigos de los bienes futuros-" (Regla 12).

La continuidad dinámica de los contenidos significa concretamente que las aportaciones del Asistente o del Animador deben entrelazarse unas con otras, basándose en la conciencia y en las convicciones ya presentes, y abriéndose completamente al impulso del Espíritu santo que empuja a los hermanos "-a alcanzar la perfección de la caridad en su estado seglar-" (Regla 2).

Se necesita aspirar al equilibrio entre tradición e innovación, entre continuidad y creatividad, entre fidelidad y apertura al Espíritu santo. Un Asistente o Animador temeroso de las "-novedades peligrosas-" puede encadenar la Fraternidad al pasado y hacerla incapaz de comprender los signos de los tiempos.

También un Asistente o Animador enamorado de las "-novedades libertadoras-" puede desencadenar una curiosidad desenfrenada en la Fraternidad que impide dar frutos con paciencia y perseverancia.

b. Estructura

Las reuniones de la Fraternidad pueden estructurarse de formas diversas, teniendo en cuenta también aquí la necesidad de una continuidad dinámica. Las reuniones de una misma Fraternidad pueden estructurarse distintamente según los momentos, alternando entre las semanas, p.e. la primera semana con una celebración eucarística, la segunda con una sesión de formación, la tercera con una programación del trabajo, la cuarta con un encuentro espiritual. La Fraternidad puede también constituir, "-bajo la guía del único Consejo, secciones o grupos que reúnan a los miembros unidos por particulares exigencias-" (Const. 34). Las reuniones de los grupos individuales evidentemente podrán ser estructuradas diversamente según las distintas necesidades, respetando una estructura determinada para las reuniones de toda la Fraternidad.

Será útil presentar diversos tipos de reuniones de la Fraternidad:

Con celebración eucarística propia:

1. Oración inicial (Ministro)
2. Sesión formativa (Asistente)
3. Eucaristía (Asistente)
4. Valoración y programación de las actividades (Responsables)
5. Fraternidad (Todos)

Con celebración eucarística en la parroquia:

1. Oración inicial (Ministro)
2. Sesión formativa (Asistente)
3. Valoración y programación de las actividades (Responsables)
4. Eucaristía en parroquia (Todos)
5. Breve fraternidad (Todos)

o:

1. Eucaristía en parroquia (Todos)
2. Sesión formativa (Asistente)
3. Valoración y programación de las actividades (Responsables)
4. Fraternidad (Todos)
5. Oración conclusiva (Ministro)

Sin Celebración eucarística:

1. Liturgia de la palabra o de las horas (Asistente o Ministro)
2. Sesión formativa (Asistente y Responsable)
3. Valoración y programación de las actividades (Responsables)
4. Fraternidad (Todos)
5. Oración conclusiva (Ministro)

Cada elemento puede variar según las circunstancias. La celebración eucarística puede ser simple, sin cantos, o solemne; con una breve homilía o con un sermón más largo. La sesión formativa puede consistir en una lección o una conferencia hecha por el Asistente, o un intercambio de experiencias vividas entre los miembros, o la profundización en un texto, todos juntos, facilitado por el Asistente o el Animador. La valoración y programación de las actividades puede ser una simple lectura de las actividades comunes, o una valoración común del trabajo hecho en vista de la programación de las actividades a poner en marcha. El crear Fraternidad puede consistir en un breve momento de encuentro para saludarnos o una convivencia más larga. La oración conclusiva puede ser una oración espontánea del Ministro, una fórmula preparada o una simple bendición impartida por el Asistente.