LISTA C I O F S

Consejo Internacional de la OFS

Volumen: 1 - N. 4 - 1995 - Mayo - II

Fuente: Boletin del CIOFS, 1995, N. 1


Características del trabajo franciscano por la justicia, la paz y la salvaguarda de la creación
Introducción
Paz
Bondad

CARACTERÍSTICAS DEL TRABAJO FRANCISCANO POR LA JUSTICIA, LA PAZ Y LA SALVAGUARDA DE LA CREACIÓN

COMISIÓN INTER-FRANCISCANA DE JUSTICIA Y PAZ
Delegados de Justicia y Paz de las seis ramas de la Familia Franciscana

Parte I

Introducción

No es difícil identificar los graves problemas sociales y ambientales que existen tanto a nivel local como mundial. Las violaciones de los derechos humanos, el aborto, el genocidio, el abandono de muchos niños, la industria de armas, las drogas, la contaminación del medio ambiente son algunos de ellos. Sin embargo, no es fácil encontrar los remedios y las decisiones que hay que tomar para resolverlos. La proposición de soluciones contrarias e incluso el mismo hecho de que éstas provengan de tradiciones culturales diferentes, agravan todavía más dichos problemas. Estas soluciones unas veces son serenas, pero otras son violentas. Nuestra respuesta debe ser auténtica y franciscana.

La fórmula empleada, desde san Francisco, en todos los continentes por millones de franciscanos, hombres y mujeres, para saludar tanto a los campesinos como a los reyes, a los santos como a los pecadores, no es otra que la de: "-Paz y Bien-", una fórmula que se ha extendido y convertido como en una especie de lema de la familia franciscana. De manera intuitiva y simple, el saludo "-Paz y Bien-" da a entender cuál es la visión franciscana de la vida. ?~Nos preguntamos qué significa hoy en día nuestro deseo y nuestro trabajo de "-Paz y Bien-"?

El presente documento es un intento de la Comisión Internacional Inter-Franciscana de Justicia y Paz de redactar una declaración común, especificando las características más importantes de la manera franciscana de trabajar por la justicia, la paz y la salvaguarda de la creación. En él agrupamos una serie de ideas sobre las que se ha tratado en numerosos diálogos habidos entre nosotros y con otras personas que se han unido a nuestro trabajo. Se las comunicamos con la esperanza de que nuestros comentarios estimulen la reflexión y el diálogo.

Paz

La paz viene de Dios pobre que se ha revelado en Jesucristo

Como se reconoce universalmente, Francisco y Clara irradiaron una paz alegre y serena. Esta paz no era fruto de sus actuaciones, de su bienestar físico ni de su seguridad. Abiertamente optaron por abandonar Asís, su bien protegida ciudad natal, y se marcharon a residir con los leprosos y los pobres, que vivían marginados de la sociedad.

Los contemporáneos vieron en su estilo de vida, voluntariamente pobre, un comentario profético del Evangelio y una crítica a su sociedad. El análisis social implícito contenido en la forma de vivir de Francisco y de Clara no se inspiraba en consideraciones meramente humanitarias, ni en una filosofía, ni era una reacción contra el status quo. Lo que a ellos les impresionaba sobre todo era la Encarnación de Dios. Jesucristo, su Señor pobre y crucificado, era quien les daba la paz; él era la razón de su paz. Sus esfuerzos por observar a la letra y con toda simplicidad el Evangelio de Jesús, se convirtieron en la base y regla de su vida. A diferencia de otros grupos "-evangélicos-" o proféticos de entonces, Francisco y Clara se esforzaron en obtener de la Iglesia Universal la confirmación y aprobación de sus inspiraciones y convicciones personales.

La contemplación y la experiencia les dieron a Francisco y a Clara la imagen de un Dios, revelado en Jesús, que se presentaba no violento, vulnerable y pobre en el portal de Belén; desnudo y abandonado en la cruz; convertido en alimento en la Eucaristía. La suavidad, la humildad y la pobreza perfectas de Dios hicieron nacer en Francisco y en Clara el deseo apasionado de ser "-perfectos como nuestro Padre del cielo-".

La pobreza es la lámpara con la que franqueamos el umbral de la fe, a fin de penetrar en el misterio de Dios, en quien encontramos la paz verdadera (san Buenaventura). A lo largo de los siglos, las interpretaciones de la pobreza han engendrado muchas discusiones y reformas en el franciscanismo. La mayoría de los franciscanos se consideran llamados al servicio de los pobres; muchos de ellos trabajan con y entre los pobres; algunos incluso están completamente identificados con los pobres, en su estilo de vida y en su trabajo. La búsqueda de la "-perfección-" según el modelo divino llevó a Francisco a desposarse con Dama Pobreza y le hizo encontrar la paz de la "-perfecta alegría-". A lo largo de toda su vida, Clara insistió en la necesidad y en el "-privilegio de la pobreza-" para su comunidad de Señoras Pobres.

Bondad

Dios es pobre y es también la bondad que se refleja en la creación

La visión franciscana de la vida se caracteriza por el reconocimiento de la importancia, de la belleza y de la bondad de la creación, obra de un Dios bondad que actúa por amor. Compartimos esta tierra, sus recursos, nuestra vida y nuestro trabajo con todas las criaturas de Dios, que son nuestros hermanos y hermanas. A diferencia de quienes se han esforzado por domesticar y dominar la naturaleza, los dos grandes santos de Asís quisieron vivir sin ser gravosos a nuestra hermana y madre tierra, procurando no ser un peso para la tierra ni para aquellos a quienes ésta proporciona alimento y vestido. -" Por su teología práctica y su espiritualidad, Francisco tuvo una visión de la sociedad en la que todas las personas tienen responsabilidades y derechos iguales delante de Dios. En el pensamiento de Juan Duns Escoto aparece con claridad la toma de conciencia franciscana del valor del individuo. Todo individuo -- persona, planta, piedra o ameba -- es precioso. No puede despreciarse por insignificante ninguna criatura, ninguna porción de la creación. Toda criatura debe alcanzar la plena medida de su propia individualidad, si se quiere que el amor de Dios encuentre su expresión perfecta en la creación.

Asís, 12 de diciembre de 1993