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GENERAL CHAPTER November 5-12, 2005
Centro di Spiritualità “Barbara Micarelli” Suore Francescane Missionarie di Gesù Bambino Via Patrono d’Italia, 5/E S. Maria degli Angeli (PG)
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El primero gruppo lingüístico españolo ha dico que los lideres deben ser himildes, respetuosos, ideoneos, coherentes, abiertos, flesibiles, con vision hacia el pasado, presente y futuro, con conoscimiento profundo de la OFS. Deben tener capacidad de escucha, con "passión". Il texto evangelico del pastor bueno es un buen ejemplo. Deben dar también ejemplo de ser verdaderamente un servidor, fundado en la minoridad.
A veces es dificil ajustarse a las "estructuras" (por cultura, situaciones acostumbrados) que disfruta a veces el acatamiento de los hermanos. No se requieren más estructuras sino ajustarse a las existentes. Un aspecto positivo de la cultura es la religiosidad popolar, el ambiente festivo, el paisaje tropical que invita alla alabanza.
El segundo grupo español es del pareces que debemos apoyandose, compartendo, amandonos, amables, dar animo, dandose a otro - a los hermanos. Nuestro compromiso es transmitir la fé, evangelizar. Compartir el Reino de Dios, porque Dios nos llama a la santidad. Frecuentando los Sacramentos, haciendo obras de caridad y dar buen testimonio, con la oracion, el don de se, disponibilidad, alegría, identidad y amor a la Orden, haciendo el esfuerzo de complir lo que la Regla pide. Di obliga a dedicarse hacer el máximo esfuerzo para ser animadora e flexible a la ralidad. Celebrando las devociones, peregrinaciones, debemos ser conciente que los elemtnos culturales no impidan la sinceridad de las personas. Y con esto mucho nos ayuda el ser una sola Familia, hermanos de la misma categoría en la vocación.
Julio Morales de Guatemala en la mesa redonda hablo sur la vocación misionera de los Franciscanos Seglares. Cuando los laicos se reúnen, están haciendo uso de un derecho y ejerciendo un deber. Según la propia enseñanza oficial de los obispos, no tienen necesidad del aval de su obispo o de su párroco para que su movimiento tenga carácter cristiano. Ya de por sí posee carácter cristiano, porque ellos son miembros vivos de la Iglesia y, en función de su calidad de laicos, actúan en el campo que les es propio: el mundo y la esfera de los políticos, y hasta de la política del partido.
El Capítulo es muy consciente de que en la Orden, en cuanto "franciscana y secular", sus miembros "viven en el siglo, es decir, en todos y cada uno de los deberes y ocupaciones del mundo, y en las condiciones ordinarias de la vida familiar y social". (Lumen Gentium. 31). La Orden, pues, debe abrirse al mundo y ofrecerle un sólido testimonio cristiano mediante la presencia operante del carisma del común Seráfico Padre San Francisco.
El mundo ha de percatarse de la presencia de los franciscanos seglares, quienes, por lo tanto, deben convertirse. Como Francisco, en signos eficaces de la Presencia de Cristo en "todo lo que constituye el orden temporal; bienes de la vida y de la familia. La cultura, la economía. Las artes y las instituciones de la comunidad política. Las relaciones internacionales..". (Apostolicam Actuositatem. 7)
A los seglares que preguntaban a San Francisco: "¿Qué podemos hacer?", el santo les dio unas normas de vida evangélica para que, permaneciendo en su estado y en el mundo, vivieran una vida de perfección evangélica. Su acción se hizo notar en la vida eclesial y social. Hoy a los franciscanos seglares la Iglesia les entrega esta Regla que invita a vivir plenamente su vocación seglar. Esto compromete a formarse en derechos fundamentales inalienables, a aceptar los compromisos políticos, sindicales y sociales, a prepararse para poder opinar y votar, comprometerse en acciones coherentes con la propia fe (AA. 14; GS. 75).
Este es el deber más inmediato y más propio del franciscano seglar. Todo queda en pietismo, angelismo y música celestial, si la fraternidad y el espíritu evangélico no se traducen en compromisos prácticos de una profesionalidad responsable. El Concilio llama con frecuencia la atención sobre este deber de competencia profesional (LG 36).
El grado de nuestro cristiano y franciscano podemos calibrarlo por nuestra competencia y honestidad en el cumplimiento de los propios deberes.
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