Allegato 7

LA SECULARIDAD EN EL TRABAJO Y EN LA VIDA SOCIAL

Rosalvo G. Mota, OFS (Brasil)

Introducción
Desarrollo
Competencia Profesional

Introducción

* Siglo, secular, secularidad.
* Siglo, sinónimo de mundo. Para Francisco tiene dos significados:

1. Positivamente : para Francisco es el espejo de la bondad de Dios, a través del cual se llega a El.

"-Y Dios vio todo lo que había hecho y todo era bueno-". ( Gen 1,31a)

"-El cielo y la tierra nos muestra tu gloria...-"

2. Negativamente es el lugar de la seducción, de la falsa sabiduría, del cual se debe "-salir-".

Los "-mundanos-":
"-Todos aquellos que, por el contrario, no viven en penitencia, y no reciben el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo, y cometen vicios y pecados y siguen la concupiscencia mala y los malos deseos y no observan lo que han prometido, y sirven con el propio cuerpo al mundo y a los instintos de la carne y los cuidados y preocupaciones mundanos, y con la mente sirven al diablo, que los engaña, y son sus hijos y hacen sus obras, son ciegos porque no ven la verdadera luz, nuestro Señor Jesucristo. Estos no tienen la sabiduría del espíritu, porque no tienen al Hijo de Dios en sí, que es la verdadera sabiduría del Padre. De ellos se dice en la Escritura: "Su sabiduría ha sido destruida" ( Sal. 106,27)-" ( Carta a todos los fieles, 63-67); y "-Malditos aquellos que se alejan de tus mandamientos-" ( Sal . 118,21) ( Carta a todos los fieles, 17).
* Quien está en el mundo: siglo, secular. Todos somos Seculares.
* Secularidad: acto o acción practicada por los seculares. Cualidad de quien es secular.
* La espiritualidad franciscana es SECULAR:

a. Evangelio del "-envío-": ir de dos en dos por el mundo (OFM)
b. El origen mismo de la OFS:
"-Y allí (habló) Francisco con tanto fervor que todos los hombres y las mujeres de aquel pueblo por devoción querían seguirle y abandonar sus lugares; pero el Santo no lo permitió, diciéndoles: "No tengan prisa y no se vayan y yo les diré lo que deben hacer para la salvación de sus almas". Y entonces pensó en instituir la Orden Tercera para salvación universal de todos-" ( Florecilla, XVI).

Esto ha sido lo genial de S. Francisco: hacer de tal forma que la santidad saliese del claustro y del monasterio y se aventurara por los caminos, las ciudades y las casas.

El deber del cristiano laico (seglar) se extiende a la redención de todas las actividades humanas: el trabajo, la ciencia, la técnica, la cultura, el arte, la política, sacándolas del poder del pecado para ponerlas en la transparencia del designio divino. "-Y Dios vio todas las cosas que había hecho y eran muy buenas-" ( Gen, 1,31a).

Este deber, nos viene del Bautismo, por medio de la adhesión a Cristo y a su doctrina, como un compromiso de vida.

Este deber, se hace más exigente para el franciscano seglar, por efecto de la profesión:

"-Amad el trabajo como un don y como participación en la obra de la creación y de la redención, y del servicio a la comunidad humana-" (RV16).

A la luz de la Regla y de las Constituciones Generales de la OFS examinamos el peso del testimonio pedido a los franciscanos seglares, en el trabajo y en la vida social.

Desarrollo

1. Los contenidos

El contenido de nuestra misión es la conversión personal.

La misión no es ir y decir, sino más bien ir y ser.

Ir por el mundo, hoy, con un nuevo concepto de evangelización, significa actuar de tal modo que realizar en el mundo el mensaje de Jesús.

El proyecto franciscano, en esta dimensión, tiene un significado especial en la transformación de la sociedad, según el Evangelio; y el proyecto deberá ser vivido comenzando por las contradicciones de nuestro tiempo, con los valores de fraternidad, pobreza, comunidad, servicio, poder, paz, alegría, libertad, cortesía y muerte.

Ser, no es la observancia de un conjunto de normas, sino que significa una forma, un modo de ser, un comportamiento ante la realidad creada.

Ser franciscano, hoy, significa saber cómo ha caminado Francisco hacia Dios, hacia Jesucristo, hacia el prójimo, hacia la naturaleza, hacia sí mismo, hacia la muerte.

2. Ámbitos

El trabajo, entendido como "-don y como participación en la creación, redención y servicio a la comunidad humana-" (Rv 16), debe ser fiel (Rv 10).

La Regla invita al franciscano seglar a unir su obediencia a la de Jesucristo, en un modo muy coherente, es decir: a través del fiel cumplimiento de las obligaciones propias de la condición de cada uno en las diversas situaciones de la vida.

Cuánta necesidad tiene el mundo de hoy de fidelidad. Fidelidad en los deberes frente a Dios, frente al prójimo, en los deberes profesionales: honestidad, diligencia, dedicación, perseverancia, en la abundancia, en la participación de los bienes, en la necesidad, en la salud, en la enfermedad, en la política.

Competencia Profesional

1. Con espíritu cristiano de servir (RV 14, 16)

Poner las capacidades personales y los conocimientos al servicio del prójimo, como ha hecho Jesucristo, que vino para servir y no para ser servido. Trabajar para tener lo necesario para sí mismo, para la propia familia, para la comunidad y para los pobres. Trabajar como administrador de los bienes de Dios, no sólo para el bien personal, sino también, para el bien de los hermanos, sobre todo de los más necesitados.

2. Procurando la preparación profesional ( Const. 20)

La competencia profesional de un franciscano seglar no debe entenderse como ambición o espíritu de superioridad.

En el servir, estamos llamados a ser profesionales. Entonces la competencia ya no es riqueza, sino que se transforma en pobreza, generosidad, servicio.

Improvisación, el "-jeitinho brasileiro-" (modo o modito brasileño), la creatividad, son cosas buenas. Pero debemos ser competentes.

Jesús enseñaba a los doctores de la ley, en el templo, cuando tenía 12 años, "-Las multitudes se admiraban de su doctrina, porque les enseñaba como quien tenía autoridad-". Debemos ser más astutos que los "-hijos del siglo-" Valorar y desarrollar las capacidades personales, que deben ser aceptadas como don gratuito de Dios. "-Sean perfectos como vuestro Padre del cielo es perfecto-". Manifestar el "-Espíritu del Señor y su santo modo de trabajar y de actuar-", al cual todas las cosas deben servir.

Frente al mundo del trabajo, estamos llamados a s entir y respetar todas las formas de trabajo. El trabajo, siendo gracia, tiene diversas dimensiones: corporal (actividad física, trabajo del campo, porta equipajes, pescador), artesanal, espiritual (científico, doctrinal, contemplativo).

Son dones personales, que nacen con cada persona. Todas estas formas de trabajo deben respetarse como don de Dios. Inclusive mendicidad, que provoca al prójimo a la caridad, si uno pide por amor de Dios. "-Pan de los ángeles-", pan que, por amor de Dios se pedía y por amor de Dios se daba.

Colaborar para que todos tengan la posibilidad de trabajar y para que las formas de trabajo sean cada vez más humanas ( Const. 21,1)

El capítulo cinco de la RB dice: "-Aquellos hermanos a quienes el Señor ha dado la gracia de trabajar, trabajen con fidelidad y con devoción, de tal manera que, evitando la ociosidad, enemiga del alma,...-"

San Francisco pide a los miembros de la comunidad: "-Cada uno permanezca en el trabajo y cargo al cual ha sido llamado-".

El trabajo propuesto por San Francisco busca la llegada de una sociedad vocacional, con la principal finalidad hacia la realización de los valores espirituales, éticos e intelectuales.

En ella (sociedad), los dones del hombre constituyen el único capital inalienable, diversamente del capital producido marcado por la posesión del hombre y de las cosas. El trabajo franciscano se oriente hacia una comunidad fundamentada en ser.
También en los lugares de trabajo, creen un espíritu de acogida y una atmósfera de hermandad. ( Const. 18,2).

Caracterizado y lleno de una pobreza donadora de humanidad, el trabajo franciscano es, así, caracteristicamente una gracia, que excita los dones del espíritu de Dios; por lo tanto el trabajo franciscano es gracia cuando es:
-- alegría: los franciscanos son juglares di Dios;
-- fraternidad: comunidad e hermanos donde la distinción se fundamenta sobre las cualidades personales en vista de un servicio recíproco;
-- pacificación: dominio de las posiciones de intereses; y
-- diligencia hacia la evangelización: pero sin apagar el espíritu de devoción y de oración.

3. La vida social

"- Rechacen con firmeza toda forma de explotación, de discriminación, de marginación y toda actitud de indiferencia hacia los demás-" ( Const. 18,2).
"- Colaborar a erradicar la marginación y todas aquellas formas de pobreza que son fruto de ineficacia y de injusticia-" ( Const. 19,2).
"- Promover y participar en iniciativas de la familia franciscana, para eliminar las causas de la marginación -" ( Const. 98,1).

Los Franciscanos seglares son llamados a estar presentes por su testimonio de vida en la promoción de la justicia ( Regla 15). En este sentido actuar siempre con justicia.

Sin embargo, el testimonio de vida no es suficiente. Se piden iniciativas eficaces: "-Bienaventurados los que son perseguidos por razón de la justicia...-".

No se trata aquí, solamente, de aquello que es de obligación por razón del estado de vida o de la profesión de cada persona. Se trata de denunciar las injusticias en la familia, el trabajo, la legislación, la política, la Iglesia.

Iniciativas, individuales y comunitarias
Individuales : Acción de cada franciscano(a). Esto en la medida en que el Espíritu Santo nos inspira.
Comunitarias : Tomadas, por nuestras fraternidades, como un conjunto o grupos, o iniciativas que ya existen, sea en la iglesia como en la sociedad civil: Comisión de Justicia y Paz, Derechos Humanos, servicio inter-franciscano de justicia, paz y ecología (SINFRAJUPE, es específica del Brasil), Franciscanos en las Naciones Unidas, etc.

4. Las exigencias

a. Fidelidad a nuestra vocación
- A los cristianos se pide siempre ser coherentes,y esto es cierto.
- Pero somos coherentes cuando tenemos fe (convertidos).
- Igualmente, se pide a los franciscanos ser "-franciscanos-": mansos, pobres, alegres, simples, puros, de buen sentido común, pacientes, orantes y contemplativos.
b. Competencia con el trabajo
- Como hemos visto atrás, "-ser perfectos como el Padre del Cielo es perfecto-".
- Conscientes de que, "-quien sigue a Cristo, hombre perfecto, se hace asimismo más hombre-" cumplan de modo competente sus propios deberes con espíritu cristiano de servicio ( Regla 14).
- Valorizando las capacidades personales, aceptadas como "-Don gratuito de Dios-".
c. Amor crítico
- Debemos amar el tiempo en que vivimos con una inteligencia crítica que sabe tomar lo que es bueno y rechazar o que debe ser rechazado, con empeño de valorizar lo que es válido, y cualquier parte de que venga.
- "-Y vió Dios que todas las cosas que había hecho eran buenas-" ( Gen 1,31).
d. Independencia responsable
- En el ejercicio de las actividades.
- Se trata de algo frecuentemente reivindicado, pero que, sin embargo no encontramos la forma de realizarlo.
- "-No acepten empleo alguno que origine escándalo o que perjudique a su alma-" (RNB 7,1).
- "-Quien no quiera trabajar, que no coma-" (2 Tes. 3,10).

4. Los medios

Los medios para sostener las orientaciones y las acciones se encuentran en el Art. 1.5,2 de las Constituciones Generales, que recuerdan: la oración; la revisión comunitaria; el diálogo; la escucha de las normas de la Iglesia y de las interpelaciones de la sociedad.

5. Conclusión

"-Todos los hermanos procuren ejercitarse en obras buenas, porque está escrito: "Has siempre algo bueno para que el diablo te encuentre ocupado".-" (RNB 7,10).

Finalmente, hermanos, Jesús nos recuerda: "-Mi Padre obra hasta el día de hoy, y yo también obro-" ( Gen. 5,17).

Trabajemos, pues, un Don de Dios, conscientes de ser también nosotros, partícipes de la obra de la creación y de la redención y del servicio de la comunidad humana.

Así sea.

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